Franco desde el telescopio

El historiador Julián Casanova ha coordinado ‘40 años con Franco‘, un libro total sobre el franquismo, una panorámica completa -“una mirada telescópica”, dice él- que incluye desde la particular personalidad del dictador hasta apartados como la política exterior, el papel de la mujer, la literatura y el cine.Telescopio

Quizá la principal conclusión a la que uno llega tras leer sus 350 páginas es que las alusiones a devaneos dictatoriales o totalitarios que se formulan en la actualidad son poco serias. “La gente que cree que esto no es una democracia porque hay corrupción. Una dictadura se caracteriza porque hay una violación constante de los derechos humanos, desde la más física a la psicológica; no hay una sociedad civil que pueda expresarse libremente. Ahora hablamos de otra cosa”, explica Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza. “Compare por ejemplo la Bolivia actual con la de (Luis García) Meza, donde había cadáveres por las cunetas; uno puede pensar que Cristina Kirchner utiliza un sistema clientelar -lo que significa el peronismo en Argentina-, pero de ahí a los desaparecidos… Hay que ser serios: la democracia es frágil, no es universal y hay que cuidarla”.

En el libro, en el que además de Casanova participan otros nueve autores, entre ellos Paul Preston, Agustín Sánchez Vidal y Ángel Viñas, se cita una frase de Salvador de Madariaga que sintetiza bien el desastre que supuso el dictador para España: “El más alto interés de Franco es Franco; el más alto interés de De Gaulle es Francia”. Como recuerda Casanova, ese pasado también tiene implicaciones nacionalistas. “Por eso tenemos tantas dificultades para aceptar una idea de nación, una bandera, un himno. Esa es una sombra alargadísima de la dictadura”.

Una disfunción que también les afecta negativamente a ellos, a los historiadores. “Imagínese que escribimos sobre Isabel la Católica: los lectores dirían ‘fíjate, cuánto saben sobre ella’. Nadie nos cuestionaría. Pero escribes sobre Franco y estás bajo sospecha; el que interioriza su opinión se autoconvence. Dirán: ‘Un rojo’. O: ‘Preston, ¿quién es Preston?’ Y lo que Preston sabe sobre Franco no tiene nada que ver sobre lo que sabe el máximo especialista sobre Isabel la Católica. Pero está bajo sospecha”, lamenta Casanova, quien incide en que ahí también late un “desprecio por el conocimiento científico”.

Dijo Javier Tusell: “Cualquier intento de llegar a una descripción del franquismo y de sus características fundamentales fracasaría plenamente si pretendiera eludir el papel desempeñado por la propia personalidad de Franco”. Eso, recuerda Casanova, no sucede al mismo nivel ni con Hitler: “Podemos discutir todas las etiquetas que le ponemos al régimen, la dictadura va cambiando, pero hay una persona que está al principio y al final. Su último discurso a los españoles, tras los últimos fusilamientos [el 27 de septiembre de 1975], no es ‘mirad qué España os dejo’, sino ‘hay una conspiración judeo-masónica…’. Es decir: nada se ha movido desde julio del 36”. Sigue leyendo

Es la economía, estúpido !

Hay un principio básico en economía que este gobierno parece haber olvidado: no poner todos los huevos en la misma cesta. Es prudencia elemental.  Pues bien, Rajoy está apostando fuerte a la única carta que le queda de cara a las elecciones: asegurar que hemos salido de la crisis. No parece que el presidente del Gobierno viva esa virtud tan importante y tan poco cultivada a veces por los políticos como es la prudencia, cuando hace poco afirmó en un foro empresarial que “en muchos aspectos la crisis es historia del pasado y 2015 será el año de la recuperación”. Decir esto cuando en España hay cuatro millones y medio de personas en paro; o hay 1.700.000 hogares donde ninguno de sus miembros tienen ingresos; o muchos jóvenes tienen que emigrar a otros países porque aquí no encuentran empleo, parece, al menos, un poco temerario.

Demo Crazy

Negar que hay algunos datos macroeconómicos que indican que la recuperación, aunque de manera lenta, ha comenzado, es una cosa y afirmar que la crisis es “historia del pasado” es otra muy distinta. La equivocación de Rajoy estriba en pensar que los datos positivos que sus ministros económicos o sus asesores le ponen encima de la mesa son compartidos y percibidos de esa manera por el resto de los ciudadanos y eso no es así. La recuperación económica no es percibida todavía como tal por la opinión pública y me temo que aún pasará bastante tiempo hasta que eso sea así.
El problema que tiene Rajoy es que desde que llegó a la Moncloa ha jugado su futuro político a una sola carta: a la salida de la profunda y grave crisis económica que heredó del ejecutivo anterior. Y el tiempo se le acaba, porque hay elecciones municipales y autonómicas dentro de tres meses y generales en un año. Pero el Presidente del Gobierno no debería confundir ni mezclar sus intereses electorales y partidistas con los de los ciudadanos. Cuando un país como España tiene una tasa de paro del 24%, o cuando sólo el 9% de los contratos que se hacen en la actualidad son indefinidos y el resto precarios, hay que tener mucho cuidado con las cosas que se dicen. Los sacrificios económicos que se han pedido a los españoles durante estos últimos años han sido enormes: desde una subida muy fuerte de bastantes impuestos, hasta recortes en muchas partidas presupuestarias importantes. Es indiscutible que este Gobierno con su Presidente al frente se ha empeñado en sacar a España del fondo del pozo y que para ello haya tenido que tomar medidas impopulares. Eso no justifica que cuando se empiezan a atisbar en el horizonte algunas señales de recuperación, el capitán de la nave afirme que todo es ya “historia pasada”, mientras que todavía hay muchos marineros que necesitan urgentemente un salvavidas o el barco requiere reparaciones por los daños causados. Prudencia señor Rajoy, mucha prudencia.

Real Madrid, ¿el equipo del gobierno?

Un asunto recurrente cuando se trata del fútbol en tiempos de Franco es el debate sobre si había un “equipo del gobierno”. Y cuando se aborda, todo el mundo emplea el mismo argumento: el equipo del gobierno era el contrario. No hace muchos años aún se cantaba una letrilla, remedo del himno del Real Madrid, que lo calificaba de “el equipo del gobierno, la vergüenza del país” ¿Fue así? Todos, en parte, tienen razón, porque el empeño del poder era que no hubiera un equipo del gobierno sino que todos los equipos fueran “del gobierno” dado que en la Nueva España todo debía ser “del gobierno”. Sin embargo, si un equipo pudo ganarse esa calificación al acabar la guerra fue el Athletic (luego Atlético), no el Real Madrid. Veamos por qué.RM

En el ejército franquista, durante la guerra, se habían creado equipos. Algunos, de buen nivel, como el Aviación Nacional, que había llegado a disputar la primera Copa del Generalísimo. A este equipo, nutrido fundamentalmente por jugadores canarios, se le había prometido también plaza en Primera pero al acabar la guerra se encontraron con que no estaban federados. Los dirigentes del Athletic anduvieron listos y le ofrecieron una fusión: el club pasaría a ser el Athletic-Aviación y contaría con el apoyo de los militares para defender su plaza en Primera. Al final, siguió en Primera y ganaría dos Ligas seguidas. Aquel movimiento les convirtió en el primer “equipo del gobierno” de la posguerra. En su estructura se integraron tanto militares como personajes del régimen. Si estudiamos las juntas directivas atléticas de 1939 en adelante, encontramos los nombres de Fuertes de Villavicencio (jefe del Cuarto Militar de Franco), Muñoz Calero (el de “hemos vencido a la Pérfida Albión”), Jesús Suevos (presidente del Atlético y cofundador de la Falange), Javier Barroso, presidente, arquitecto del estadio Vicente Calderón y hermano del ministro del ejército Antonio Barroso. El gran presidente, Vicente Calderón era acérrimo franquista y el doctor Garaizábal compatibilizaba ser médico del club y de Franco.

Beneficios materiales, en cambio, no sacó muchos. Quizá, que durante el racionamiento de los 40 nunca le faltó gasolina para los desplazamientos, y no pocos los realizó en avión. O que el Metropolitano fuera el primer campo de España con luz artificial en la posguerra. O que saliera de El Pardo una orden directa para que Arias Navarro, alcalde de Madrid, autorizase que el Manzanares “sobrevolase” la M-30. O que le correspondiera defender el honor de las fuerzas armadas patrias enfrentándose sobre el césped a las selecciones de la Luftwaffe y la Aviazione italiana. Pero como hemos visto, ni siquiera logró evitar la depuración de su entrenador, Ricardo Zamora, en 1941 ¿Quizá fuera para dar ejemplo? Sigue leyendo

Los números de 2014

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 52.000 veces en 2014. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se se necesitarían alrededor de 19 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

Último mensaje de Navidad de Franco

Este es el último mensaje de Navidad de Franco el fin de año de 1974 Franco y Juan Carlos

Y los de años anteriores: 19551957 y 1958, 19601966, 1967, o en inglés

Y los mensaje del ex rey Juan Carlos desde 1975 hasta 2013

José Mota imitando al rey en 2010

Podemos y El País

Un repaso al tratamiento de Podemos en “el periódico global”, antes conocido como “diario independiente de la mañana”, aporta mucha luz sobre los intereses ocultos de algunos medios de comunicación.Pablo-Iglesias-Podemos

 En ocasiones el ruido mediático es tan confuso que uno no sabe cómo analizar la realidad. Cuando esto ocurre yo tengo una brújula ética infalible: la iglesia. ¿Algaradas estudiantiles en Venezuela? ¿Qué pasará ahí? Miro a ver qué opina la iglesia y ya sé dónde posicionarme. Pero a veces la iglesia anda ocupada con sus asuntos y no dice nada. Cuando eso ocurre yo busco con la mirada otro faro aún más luminoso: El País. Al fin y al cabo la palabra de los obispos se la lleva el viento pero los titulares de El País… ¡Ah! ¡Eso es otra cosa! Uno tiene la sensación de estar leyendo lo que será historia del periodismo.

No me cabe ninguna duda, por poner un ejemplo, de que el tratamiento informativo de El País con Sudamérica, singularmente en lo que se refiere a Venezuela, Bolivia, Uruguay o Argentina, será estudiado por los alumnos del futuro como un ejemplo insuperable de cómo los medios de comunicación pueden ser serviles correas de transmisión de los intereses de las multinacionales que los sufragan.

Y tampoco me cabe duda de que, en ese temario de comportamientos abyectos, la relación de El País con Podemos tendrá un lugar de honor. Así que, para poner mi granito de arena en la investigación de esta historia de la insidia y ayudar a los estudiosos del porvenir, he repasado todos los artículos que el periódico monárquico le ha dedicado a esta formación política.

El País comienza a informar sobre Podemos un 16-02-14. El artículo: “Partidos por dos duros” enumeraba algunas de las fuerzas políticas emergentes (Escaños en Blanco, Partido X, VOX o Podemos) utilizando un tono relativamente neutro. En los dos meses siguientes apenas hay cuatro noticias hablando siempre en conjunto de varios o todos los citados. Para El País no se trata de algo digno de mucha atención. Hasta que llegan las elecciones y Podemos se convierte en la gran sorpresa. Otros medios que habían informado acerca del éxito de sus mítines y del crecimiento exponencial de la formación en las sedes sociales quizá no se sintieron tan sorprendidos. Pero El País, sí.

En los primeros días resulta un fenómeno simpático. Un coletudo desgarbado que vive su minuto de gloria. Esas cosas pintorescas que tanto gustan a la prensa. Se suceden las entrevistas, los estudios demoscópicos y los análisis. Se informa sobre la constitución de los círculos y las avalanchas de personas para apuntarse en la nueva formación.

A mediados de junio el tono empieza a cambiar. La veda se abrió con el titular “Las bases de Podemos se enfrentan a sus fundadores” que describía el resultado de una asamblea apocalíptica, con acusaciones de golpe de estado y amenazas de “mandarlo todo al carajo”. Desde Podemos se dijo que tal titular no respondía a la realidad de lo que allí aconteció y que no existía tal tensión interna. El presente parece darle la razón. Para entonces, la batalla contra Podemos se libraba fundamentalmente en los medios de comunicación de la caverna y en los debates televisivos. Pero al nuevo partido no parecían hacerle mella las simplezas de los estrafalarios personajes que defienden a la derecha carpetovetónica en las televisiones. Al contrario, cada rifirrafe que Pablo Iglesias mantenía con estos polichinelas parecía aumentar el caudal de sus simpatías.

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Is Revolution still possible today?

Disputas

La irrupción de Podemos en el panorama político español está planteando la posibilidad de una “revolución suave” en pleno siglo XXI ¿Es ésto posible? Cuando hace un año Byung-Chun Han debatía con Antonio Negri en Berlin sobre las críticas al capitalismo. Negri se entusiasmó con la idea de la resistencia global al empire, al sistema de dominación neoliberal. Se presentó como revolucionario comunista y se denominaba a sí mismo profesor escéptico. Con énfasis conjuraba a la multitud, la masa interconectada de protesta y revolución, a la que confiaba la tarea de derrocar al empire. Han consideraba que la posición del comunista revolucionario era muy ingenua y alejada de la realidad, por ello intentó explicar a Negri por qué las revoluciones ya no son posibles.

¿Por qué el régimen de dominación neoliberal es tan estable? ¿Por qué hay tan poca resistencia? ¿Por qué toda resistencia se desvanece tan rápido? ¿Por qué ya no es posible la revolución a pesar del creciente abismo entre ricos y pobres? Para explicar esto es necesario una comprensión adecuada de cómo funcionan hoy el poder y la dominación.

Quien pretenda establecer un sistema de dominación debe eliminar resistencias. Esto es cierto también para el sistema de dominación neoliberal. La instauración de un nuevo sistema requiere un poder que se impone con frecuencia a través de la violencia. Pero este poder no es idéntico al que estabiliza el sistema por dentro. Es sabido que Margaret Thatcher trataba a los sindicatos como “el enemigo interior” y les combatía de forma agresiva. La intervención violenta para imponer la agenda neoliberal no tiene nada que ver con el poder estabilizador del sistema.

El poder estabilizador de la sociedad disciplinaria e industrial era represivo. Los propietarios de las fábricas explotaban de forma brutal a los trabajadores industriales, lo que daba lugar a protestas y resistencias. En ese sistema represivo son visibles tanto la opresión como los opresores. Hay un oponente concreto, un enemigo visible frente al que tiene sentido la resistencia.

El sistema de dominación neoliberal está estructurado de una forma totalmente distinta. El poder estabilizador del sistema ya no es represor, sino seductor, es decir, cautivador. Ya no es tan visible como en el régimen disciplinario. No hay un oponente, un enemigo que oprime la libertad ante el que fuera posible la resistencia. El neoliberalismo convierte al trabajador oprimido en empresario, en empleador de sí mismo. Hoy cada uno es un trabajador que se explota a sí mismo en su propia empresa. Cada uno es amo y esclavo en una persona. También la lucha de clases se convierte en una lucha interna consigo mismo: el que fracasa se culpa a sí mismo y se avergüenza. Uno se cuestiona a sí mismo, no a la sociedad. Sigue leyendo