Franco y los judíos

La postura de las autoridades españolas y del propio Franco en relación con la llamada “cuestión judía” ha sido claramente establecida por los documentos oficiales: en conjunto, se adoptó una actitud antisemita, no hubo una política de protección de los judíos, salvo excepciones encomiables como la del embajador Sanz-Briz (“el Schlinder español”), y se cedió ante las peticiones expresas de las autoridades  alemanas de entregar judíos que acabaron en los campos de concentración.2

Hay un trabajo de Núñez Seixas que cuestiona si los españoles enrolados en la División Azul fueron encubridores o simples testigos de lo que se estaba haciendo con los judíos. Poco importó al gobierno español esta cuestión hasta que en 1945 saltó como el más poderoso resorte contra los colaboracionistas. El cambio de actitud fue inmediato y se encargaron una serie de trabajos para dar una impresión benévola del trato que se dio a los judíos. Uno de estos intentos es el que ahora presentamos.

El Espagne et las Juifs , editado por la Oficina de Información Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores español en 1949, es un opúsculo inédito del fondo del Archivo-Biblioteca del CEHI que han publicado Luciano Casali y Lola Harana. Este documento pone de relieve un aspecto significativo de la autorrepresentación del franquismo en un tema que fue central en la redefinición del régimen después de la Segunda Guerra Mundial y el fin de los fascismos. Dirigido a la opinión pública internacional, el texto es un ejemplo de la reinvención del papel jugado por el franquismo en el trato dado a la comunidad judía en los primeros años de la posguerra. El opúsculo nos permite evaluar los malabarismos y las manipulaciones que el franquismo puso en marcha con la creación del mito de la protección de los judíos, en un contexto histórico internacional que exigía unos determinados gestos para aceptar un régimen político instaurado por medio de un golpe militar y aliado hasta última hora de los regímenes de Alemania e Italia.

Muchas consideraciones han sugerido la oportunidad de volver a publicar L’Espagne et las Juifs , no tanto porque (probablemente) es la única copia del documento que ha sobrevivido, sino porque se trata de un documento de gran importancia para evaluar un aspecto significativo de la autorrepresentación del franquismo en un tema que fue central en la redefinición del régimen después de la Segunda Guerra Mundial y el fin de los fascismos. Por encima de todo, es importante poner de manifiesto el tipo de propaganda que se desprende de este documento y el descaro de las mentiras con las que construyeron la “nueva identidad” y el “Nuevo Estado”.
Esta última es una valoración del franquismo que no ha sido suficientemente tratada. Sabemos efectivamente que Franco y sus partidarios (la Iglesia católica, el ejército y la Falange) se llamaron a sí mismos “nacionales”, es decir, los defensores del estado y de la nación, y llamaron “revolucionarios”, “traidores” y “rebeldes” a los ciudadanos que se vieron obligados a tomar las armas para defender la democracia y el legítimo Estado republicano. Era una inversión absoluta de los términos y una verdadera falsificación de la realidad. Los llamados “rebeldes” fueron militarmente combatidos, procesados ​​y pasados ​​por las armas de un Estado que nació como resultado de un golpe de estado y de una guerra librada contra las instituciones creadas por la voluntad de los ciudadanos españoles. Esta falsificación completa de las bases sobre las que se construyó el Estado franquista fue generalizada. La encontramos en la vida cotidiana, en las organizaciones de masas, en las imágenes propias que el régimen quería ofrecer a la opinión pública nacional e internacional. El «Nuevo Estado» se mantuvo durante cuarenta años. Fue un Estado no sólo violento, sino sobre todo un Estado construido sobre mentiras, y lo que es peor -como es evidente en este opúsculo propagandístico que se ha publicado- unas mentiras flagrantes, sin ni siquiera intentar ocultarlas. Había que creer la falsedad, aunque fuera evidente, simplemente por el hecho de que esta falsedad había sido proclamada como verdad por el franquismo.
Es por estas consideraciones que “El oportunismo de Franco. Un informe sobre la cuestión judía” puede añadir elementos adicionales para conocer mejor el régimen de Franco
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119 pensamientos en “Franco y los judíos

  1. Por lo que sé a través de parientes que estuvieron en Rusia en la DA, causaba bastante asombro la saña con la que las fuerzas alemanas perseguían a los judíos. Muchos de los voluntarios alistados tenían suaves tendencias antisemitas por lo del contubernio judeo masónico bolchevique, pero fueron bastante tolerantes (¿testigos dice Núñez Seixas?) con la población judía con la que se encontraron

  2. Las propias declaraciones de Franco durante la guerra civil y después le delatan en su escasa simpatía por masones y judíos. Siempre pensó que detrás del apoyo internacional a la República estaba la Internacional Judía con sus poderosos tentáculos económicos y mediáticos

  3. Tengo entendido que el contencioso de Franco con los judíos fue largo, y que fuimos uno de los últimos países del mundo en reconocer al Estado de Israel. La “tradicional amistad con los países árabes” tuvo ese peaje, aunque los moros, aparte de ayudar al dictador a ganar la guerra, luego de poco nos sirvieron, aunque el rey Abdallah de Jordania fue el primer jefe de Estado extranjero que visitó España a partir de 1939

  4. Algunos franquistas eran de un antisemitismo fanático digno de los nazis. Artículo del ABC de Sevilla, 20 de diciembre de 1936, firmado por un tal Juan Pujol. El artículo se reproduce íntegro en apéndice en el libro de Gibson “El asesinato de García Lorca”( crítica, 1979). Muy fuertes las cosas que dice:

    “¿Contra quién estamos luchando los españoles? No es sólo contra nuestros compatriotas marxistas…empujando a esas hordas, alentándolas, dirigiéndolas, está el Comité Secreto Israelita que gobierna al pueblo judío distribuido por el mundo, obstinado ahora más que nunca en dominarlo. En realidad, España está guerreando contra la Judería mundial, que ya es dueña de Rusia y que ahora pretendía apoderarse de nuestro país….si se piensa que el puño cerrado y en alto es un ademán ritual de la Sinagoga, se comprenderá la conexión profunda que hay entre la inspiración bolchevique y la decapitación de las imágenes religiosas cristianas.”

    Este periodista fue por lo visto diputado en Cortes por la CEDA en 1933 y 1936, a la vez que dirigía el diario madrileño de derechas “Informaciones”, que recibía subvención nada menos que del Ministerio de Propaganda del dr Goebbels. Tiene toda la razón Loquillo, esta gente creía- o aparentaba creer- que detrás de la República y sus defensores estaban los Sabios de Sión.

    • La obsesión franquista con los judíos es muy antigua, el mismo Franco era suspicaz hasta el absurdo viendo detrás de cada movimiento opositor el apoyo de grupos de orientación marxista, masónica y judía. Eso explica en parte la mala relación del régimen con los Estados Unidos de Harry Truman, y la tardanza en solicitar préstamos a la banca (judía) americana

  5. Es una anécdota sin importancia, pero que siempre me ha intrigado, y que resulta de alguna manera reveladora. En varios sitios recuerdo haber leído que Carrero Blanco cuando fue asesinado por ETA estaba enfrascado en la lectura del falso libelo antisemita “Los protocolos de los sabios de Sión.” No sé si será verdad, pero desde luego el almirante era un incondicional de las teorías de la conspiración, y con pseudónimos como Juan de la Cosa o Ginés de Buitrago publicó un montón de artículos y varios libros sobre la eterna conjura judeo-masónica-comunista contra los designios franquistas. El propio Franco, con el pseudónimo de Jakim Boor, urdió un libro titulado “Masonería”, donde algunos ven también la mano de Carrero ( y hasta de Giménez Caballero). Estos delirios vistos con la perspectiva de los años parecen increíbles. Que gente supuestamente racional al frente de un país “moderno” se dejasen llevar por estas elucubraciones disparatadas resulta abracadabrante.

    • Sabino, la obsesión franquista con las conspiraciones y la subversión (todo lo que se salía de la simple normalidad era “subversivo”) tiene un curioso paralelo con las proclividades exotéricas de los altos jerarcas nazis. Las expediciones al Ararat en busca del Arca de la Alianza, y a otros lugares para recoger reliquias religiosas, el recurso de Goering a hechiceras, es muy abundante la panoplia de ejemplos. Y eso entre gente cultivada (algunos), amante del arte y de la buena música, muy leídos. Todo esto no se puede decir estrictamente de Franco o Carrero, pero les encantaban estas conexiones con lo exotérico, y con la visión del mundo conspirando contra los intereses de España. Y ahí, claro está, lo judíos eran los principales chivos expiatorios

      • Tienes razón Tubal. Esa conexión entre ciertas ramas de la extrema derecha y una concepción del mundo cuasi mágica, esotérica, de magia negra, es uno de los fenómenos políticos más fascinantes que existen. En el caso de Franco y Carrero la obsesión por la conspiración subversiva era bastante tradicional. Se movía dentro de los márgenes del catolicismo más integrista. Los rojos son unos títeres en manos de siniestras redes secretas de masones, preferentemente anglosajones. Es lo que a fines del siglo XVIII defendía el abate Barruel cuando inventó la tesis de la conspiración masónica como explicación de la Revolución Francesa. En la actualidad el último avatar de Barruel debe de ser don Ricardo de la Cierva y sus innumerables engendros seudohistóricos sobre masones y gnósticos infiltrados en las filas de la Iglesia católica. En alguno de ellos llega a insinuar que los judíos son la “masonería total” que mueve los hilos del mundo. Este es el conspiracionismo en decadencia de la derecha católica más tradicional. Pero luego hay otro espiritualismo fascista radicalmente anticristiano. Es el de los nazis, como muy bien recuerdas, con todas las extravagancias de Himmler, Hess o Alfred Rosenberg empeñados en edificar un nuevo culto ario que sustituyera al cristiano. La “Nueva Derecha” francesa también se caracteriza por su defensa de la”religiosidad indoeuropea” frente al Cristianismo, que detestan porque lo conectan con el igualitarismo comunista, los judíos etc. Uno de sus representantes, Alain de Benoist, tiene un libro que se llama “¿Cómo se puede ser pagano?” Pagano, o sea visceralmente anticristiano.

  6. Parece de chiste, el dictador coincidió con los socialistas en su odio maniático contra los judíos. Si hubiese vivido más tiempo, ¿quién sabe si habría hecho de España un santuario de Jizbolá?

  7. ¿Los socialistas odio maniático contra los judíos? ¿Cuándo fue eso? Porque los que tenían odio maniático a los judíos también lo tenían hacia los socialistas.

  8. Franco alegó en varias ocasiones que seguía vigente la orden de expulsión de los judíos de 1492, lo que le impedía reconocer la legalidad del Estado (Israel) que sus descendientes habían creado. De su actitud hacia los judíos baste decir que el 17 de julio de 1936 se fusiló a 22 hebreos en Ceuta y 3 en Melilla, y que Falange incautó la sede del colegio hebreo en la segunda ciudad para instalar su sede provisional

    • Así es, ciudadano, el propio Mola atribuía a los judíos estar en connivencia con la revolución moscovita que para él era la República. Su libro “Tempestad de calma, intriga y crisis” está repleto de lindezas respecto a los judíos de los que dice que odian a España por haber sido expulsados en 1492

  9. Una frase de Onésimo Redondo: “La coeducación o emparejamiento escolar es un crimen ministerial contra las mujeres decentes. Es un capítulo de la acción judía contra las naciones libres. Un delito contra la salud del pueblo que deben penar con su cabeza los traidores responsables.”

  10. Me encuentro en la red con esta curiosa pregunta que hacía hace 3 años Aníbal (de P. Rico):
    “¿Es cierto que Franco era judío, pero los odiaba al igual que los masones?
    Estoy en una investigación sobre el generalísimo Franco y su dictadura, soy de Puerto Rico ex colonia espanola, se sobre la guerra civil y algunas cosas, también me gustaría saber si tuvo algo que ver en la muerte del General Mola, aquí en Puerto Rico con los españoles que he podido hablar están divididos unos lo niegan otros no, es cierto las dos cosas”

    Y la más curiosa respuesta:
    “Se trata de un extracto de un artículo publicado en un diario en 1938
    J. Lion Depetre –un ex diplomático- publica un articulo en la revista “Europe”, en el cual demuestra que el general Franco pertenece a una familia de hebreos españoles convertidos al cristianismo para esquivar las persecuciones de los Reyes Católicos. He aquí los argumentos de Depetre:
    1. El apellido de Franco es un nombre de país o ciudad que abunda en España e Italia.
    2. En la historia española hay testimonios de la existencia, en Castilla, de judíos conversos que adoptaron el apellido Franco.
    3. En un proceso del año 1491 figuran como acusados cuatro judíos de apellido Franco.
    4. Después de la expulsión de los judíos, se encuentran hebreos –de origen español- de apellido Franco en Salónica, Estambul, Sofía, Milán, Amsterdam y Amberes.
    5. Los caracteres físicos del general Franco, así como los de sus hermanos Nicolás y Ramón, son netamente semíticos: nariz gruesa, hebrea; ojos lánguidos, negrísimos; tendencia a la obesidad, piel oscura y pálida, cabellos negros y rizados.
    Franco benefactor de los judíos – http://www.generalisimofranco.com/franco…
    A lo mejor te interesa”

    Cuando menos, curioso. Saludos

  11. Me dejaba otro comentario de alguien que respondía a Aníbal:
    “No, Franco no era judío. Además sus apellidos, no son de ascendencia judía”

  12. El apellido Franco si es al parecer de origen judío. Vamos a remontarnos a fines del siglo XV. En 1485 un converso llamado Benito García confesaba ante la Inquisición que judaizaba por inducción de la familia Franco de Tembleque. Un tal Yucé Franco, zapatero judío, confesó a su vez que en Viernes Santo, en la localidad de La Guardia, provincia de Toledo, había participado en un crimen ritual: se había crucificado a un niño para mezclar su sangre y corazón con una hostia con el objetivo de provocar una epidemia de rabia en toda la comarca. Magia negra, brujería y judaísmo: lo que le encantaba a la Inquisición. Este fue el famoso crimen ritual del Santo niño de La Guardia. En 1491 fueron quemados en la hoguera ocho presuntos responsables de este “crimen.” De ellos, cinco se apellidaban Franco ( Yucé, Alonso, Lope, García y Juan). Para Joseph Perez “todo en este proceso suena a falso. Parece evidente que se trata de una provocación montada por los inquisidores….para calentar a la opinión pública contra judíos y conversos.”

    • Sabino Arana, menos mal que esta información no le llegó en vida al dictador que tuvo este país durante demasiados años. Le hubiera dado un ataque el simple conocimiento de una posible conexión con antepasados judíos. Aunque, con tanta mezcla don musulmanes y judíos a lo largo de siete siglos, quién más, quién menos, seguro que todos tenemos nuestras gotas de sangre mora y hebrea

      • No sé Aruba hasta qué punto a un tipo tan frío, escéptico y realista como dicen que era el dictador le habría preocupado tener alguna gota de sangre judía. Creo que le daría igual. Además, como dices, ¿quién no tiene en España algún abuelete moro o judío? Al que sí que le importaba tener sangre judía era a Hitler. Encargó a su abogado particular Hans Frank la elaboración de un informe genealógico que demostrara que no tenía ni un solo ancestro semita. El informe no resultó del todo favorable para las pretensiones de pureza racial del Führer y acabó escamoteándose. El dictador maniático del racismo no satisfacía los rigurosos criterios étnicos de su movimiento. De risa. El caballo de batalla era un abuelo paterno de Hitler que a lo mejor (a lo peor para él) era de la “cáscara amarga.” Hoy en día sin embargo los investigadores serios descartan lo del abuelo judío de Hitler. ¿Y qué si Hitler hubiera tenido “sangre” judía? Sería lo mejor, por cómico, que se podría decir de él.

      • Sabino, desde luego que sería chusco encontrar un abuelo de Franco, judío, comunista y masón, como para removerse sus huesos en la tumba del Valle de los Caídos. Eso de no aceptar con normalidad cosas tan simples como tener algún antepasado de tal o cual pelaje, raza, religión o lo que sea, siempre me ha parecido patético y propio de personas con graves problemas de autoestima

  13. Lo más gordo Aruba era que había algunos que creían que Franco era un esclavo de los Sabios de Sión. Un falangista medio loco, Ángel Alcázar de Velasco, le decía al periodista Antonio Parra en una entrevista de 1973 las siguientes cosas sobre el caudillo: “Odiaba a Franco, decía que era el sefardita típico, un ser pernicioso: bajito, narigudo y barrigudo, de aspecto feminoide y que hablaba con voz atiplada. Para él Franco era un anglófilo, un semita amigo del judío Juan March, que jugó el papel que le asignaron de semita antisemita. Franco era un peón más en la búsqueda sionista del dominio universal.” Esto es ya como la reducción al absurdo del mito de la conspiración judía mundial.

    • Sabino, Franco era tan cuco que nadie sabía lo que pensaba hasta que se ponía en acción. Por eso seguro que hay muchos Alcázar diciendo machadas sobre FF. Para esos años (1973) el falangismo estaba completamente rebotado con Franco, llevaban 15 años sin tocar poder real y les disgustaba la solución monárquica (preferían una república presidencialista tipo la Francia de De Gaulle). Hay otro falangista sevillano, Elías de Tejada, que tiene otra antología de textos contra todo lo que se movía, de auténtico sainete. La semilla de Queipo de Llano dando sus más granados frutos

  14. Esperpento franquista potitos nunca mejor dicho. Mira lo que decía en un libro de 1994 ( “El triple secreto de la masonería”) ese gran cómico que es don Ricardo de la Cierva: “Un gran investigador británico demuestra que la magistratura y la policía inglesa viven completamente dominados por la Masonería y a poco muere en extrañas circunstancias (….) Muchos conocen, aunque pocos confiesen, las implicaciones masónicas en la trama del Nuevo Orden Mundial.” Mucho cuidadito con investigar a los masones porque uno puede terminar frito.

    • Al margen de la soterrada apología que del dictador hace César Vidal en este artículo de 2001 presentándole como el salvador de un número de judíos “de cinco dígitos”, tiene para mí razón al considerar que “el antisemitismo de Franco tenía una base religiosa y no racial como el nazi…fue un antisemita católico prototípico.” Existe una crónica periodística novelada sobre Ángel Sanz-Briz muy bien documentada y escrita por Diego Carcedo: “Un español frente al Holocausto.”

      • Con la excusa de un equilibrio (primero Franco entregó a los judíos, luego los salvó) que no existió, Vidal justifica uno de los capítulos más negros del franquismo. Como ya conocemos al personaje y sabemos cómo se las gasta y los casi 200 libros que lleva publicados, uno se hace una idea de la exactitud y fiabilidad de los datos (recortes de prensa) que deben manejar los “negros” del ínclito César. Eso sí, es un magnífico crítico de cine. Lo cortés no quita lo valiente

  15. De 46 000 a 63 000 judíos pretende Schwartz que salvó el “humanitario” caudillo. Los cinco dígitos de los que hablaba Vidal “o más.” Exactitud más que sospechosa. También resulta sorprendente (o hilarante) la preocupación legalista que le entró a la dictadura en lo relativo a los derechos de sus súbditos judíos a partir de 1942. Como esos escrúpulos humanitarios los franquistas no los manifestaban de puertas adentro, donde estaban siendo ejecutadas, detenidas, explotadas y maltratadas cientos de miles de personas, difícilmente puede uno creer que los tuvieran de puertas afuera. Franco ni dentro ni fuera tenía vergüenza o escrúpulos o magnanimidad. El final del artículo ya entra en el terreno de la canonización descarada del dictador: ” Relata Luis Suárez que dos días después de la muerte de Franco y ante el arca de la Sinagoga de Nueva York el rabino hizo ofrenda por el alma del general porque ayudó a los judíos durante la Gran Guerra.” Es continuar con la impresentable simulación de un Franco “humanitario y projudío” diseñada por el régimen a partir de 1945 para quedar bien con los vencedores de la contienda mundial. Yo me quedo con lo que dice Zaratiegui: postura oficial antisemita; colaboración con los nazis; y actitud humanitaria a cargo de algunos diplomáticos actuando por su cuenta y riesgo.

    • Sabino, me apunto a tu punto de vista. La rectificación táctica del régimen en 1943, al ver que la guerra mundial la perdían los alemanes, es la principal explicación para una actitud menos agresiva contra la comunidad judía. Contar que España fue tierra de asilo para ellos es risible si no fuera por la tragedia de tantos que murieron en Francia negándose a pasar a nuestro “refugio” porque sabían que la Gestapo tenía sus oficinas de Madrid abierta las 24 horas del día y de la noche. Fueron gestos aislados (el tan olvidado Sanz-Briz) de gente de buen corazón, lo otro es contar la versión para niños, y yo no me la creo

      • Hay incluso indicios de una participación del franquismo en el Holocausto. Copio algunos pasajes de la excelente crónica de Jorge M Reverte “La lista de Franco para el Holocausto” publicada en “El País” el 20 de junio de 2010. Dice Reverte: “El 13 de mayo de 1941, todos los gobernadores civiles españoles reciben una circular remitida el día 5 por la Dirección General de Seguridad. Se les ordena que envíen a la central informes individuales de “los israelitas nacionales y extranjeros afincados en esa provincia…” La orden la firma el conde de Mayalde, director general de seguridad. Poco después será enviado a Berlín de embajador. Reverte considera posible que “allí podía entregar en persona a Himmler su lista de judíos.” “El objetivo del Archivo Judaico…consiste…sobre todo en tener controlados a los judíos españoles de origen sefardí.” “Cuando haya pasado el tiempo, el Archivo Judaico será ocultado y sistemáticamente destruido…cuando haya que justificar la patraña de que el régimen del 18 de julio ayudó en todo lo posible para que se salvaran muchos judíos de la persecución nazi.” Quizás ese censo de judíos españoles fue utilizado por los nazis en la Conferencia de Wannsee, en enero de 1942, a la que asistieron representantes de todo el aparato administrativo nazi para armonizar el desarrollo de la “Solución Final” ya decidida por Hitler. En la Conferencia los nazis dijeron tener localizados a 6000 judíos en España. Especulaciones aparte, lo que pone los pelos de punta en esta historia es la concordancia de las fechas. El Archivo se empieza a elaborar en mayo de 1941, poco más de un mes antes de la invasión de la URSS el 22 de junio de 1941. Con la “Operación Barbarroja” empezó la primera fase del Holocausto de los judíos europeos (y no en 1943 como dice el desinformado Schwartz). Una matanza innegablemente vinculada con el odio anticomunista y antieslavo de los nazis. A los judíos se los asesinaba ante todo por ser los parásitos del bolchevismo de acuerdo con la demonología biológica nazi. Acompañaron a los judíos a las fosas (o a las cámaras de gas) eslavos, gitanos y ¡3 millones! de prisioneros de guerra soviéticos. Y en enero de 1942 se celebra la Conferencia de Wannsee. Tampoco nos olvidemos de la División azul con la que se echaba una manita a los adalides del Nuevo Orden en su Cruzada anticomunista (¡Rusia es culpable! chillaba delirantemente Serrano Suñer). Franquito participaba incondicionalmente, con su división falangista y con su lista judaica, en borrar del mapa a la URSS. A la URSS y a los judíos, o mejor “judeobolcheviques.”

    • Sabino, hay tantas pruebas de que Franco se manchó las manos en el tema judío que casi da dolor volver a explicarlo, como lo haces tú. Incluso, no recuerdo dón de lo leí, hay indicios de que los campos de internamiento alemanes (primero con fines de explotación laboral, más tarde ya de exterminio) tuvieron su inspiración (al menos parcial) en informes que enviaba la embajada alemana en Madrid sobre la organización de los campos de internamiento franquista, que estaban entonces en su más florida expresión (1939-43). Creo recordar también visitas de oficiales alemanes a estos campos para informar a Berlín sobre sus características y forma de funcionamiento. Sería interesante si alguien tiene algún dato concreto que ayude a clarificar el asunto

    • Es sorprendente lo que ha conseguido crear esa lluvia fina de la propaganda franquista que pudo actuar sin estridencias pero con gran eficacia durante casi 40 años. La imagen que ha quedado es la del anciano achacoso y bonachón de sus últimos días, una inmensa fila para ver el cuerpo del dictador (como en los mafiosos, para comprobar que estaba muerto de verdad), y una España pujante llena de turistas y flamenco. Hasta la bochornosa actitud de las autoridades franquistas empujando a miles de judíos hacia la frontera francesa o hacia Gibraltar, ha quedado olvidada tras décadas de adoctrinamiento. Y aún siguen en cavernas ultra como Razón Española o la FFF

      • El mundo ideológico de Franco, el tradicionalismo, creo que obedece a una determinada etapa histórica que se ha ido para no volver. La propia figura del dictador a un joven de hoy día le resulta tan ajena y remota como Miguel Primo de Rivera, Prim o Espartero. Es un “caudillo casi olvidado” como decía con razón Moradiellos en su ensayo biográfico sobre Franco. El tradicionalismo español está muerto, enterrado y sin posibilidad alguna de resucitar. Es otro mundo, que hunde sus raíces en los enemigos de la Ilustración de fines del XVIII, se va desplegando a lo largo del siglo XIX y el primer tercio del XX, y del que Franco es su último y más feroz representante. Esa cosmovisión compuesta de integrismo católico “a machamartillo”, militarismo, españolismo centralista y agobiante, costumbres guerreras y gusto por el maniqueísmo y la conspiración tuvo su apogeo en la década de los treinta y en las dos primeras décadas de la dictadura franquista. Luego fue rápidamente languideciendo hasta el punto de que antes de morir Franco el tradicionalismo español ya estaba listo para un museo (de los horrores). El nacionalcatolicismo ya no existe en la España de nuestros días. Quedan cuatro gatos, por lo general ancianos y nostálgicos, sin la menor relevancia política o intelectual. Doctrinalmente no tienen nada que ofrecer en el mercado de las ideas. Desde la muerte de Gonzalo Fernández de la Mora la extrema derecha española tradicional es un cadáver galvanizado con el encefalograma plano. Un verdadero zombi. Nada de nada. Otro cantar sería la nueva extrema derecha populista europea de cuyos grandes éxitos electorales todos somos testigos boquiabiertos desde hace ya bastantes años. Pero da la casualidad de que en España, al contrario que en el resto del continente, esta gente no tiene ni ideas, ni liderazgo ni votos. No supieron hacer la renovación ideológica exigida en su momento y eso se paga. Obviamente con banderas del pollo, retratos de Franco o esvásticas no van a conquistar políticamente a nadie. Con un discurso talibán de integristas católicos todavía menos en una España secularizada. Además el discurso y la práctica antisistema, populista, demagógica (los escraches, “no nos representan” etc) ya está ocupado por la izquierda radical o los nacionalismos periféricos. Hoy, en España, pelear contra los ultras es hacerlo contra un fantasma.

    • Sabino, no tengo tan claro que Franco y el franquismo sea tema olvidado o que no tiene gancho para la gente joven. Quizá la figura del dictador, sí, pero el ideario franquista (es lo que expone el artículo que ha enlazado Anna) sigue muy vivo y creciendo cada vez más. Para mí, ser de derechas es ser mentalmente franquista, no conozco gente de derechas que tenga otros registros distintos

      • El problema es que hay muchas maneras de “ser de derechas” como hay muchas maneras de “ser de izquierdas.” Yo mismamente me considero una persona que se ha ido desplazando progresivamente hacia la izquierda desde posiciones mucho más conservadoras. No estoy por lo general de acuerdo en nada con la derecha política, pero tampoco me cierro en banda negándole el pan y la sal a cualquier persona por ser de “derechas.” Ni por ser de “izquierdas” si a eso vamos. Las opiniones valen algo por sí mismas al margen de la tendencia política que tenga el que las profiera. Y si son razonables y están bien fundadas esas opiniones se aceptan sin problema. Para mí ésta es la verdadera mentalidad de izquierdas: crítica, empática y tolerante. Yo no creo Darkside que el ideario franquista esté tan vivito y coleando como sugieres. ¿Defiende al día de hoy el PP el establecimiento de una dictadura católica y corporativa? Yo digo que no. Pues entonces no hay franquismo que valga. Hay conservadurismo liberal, no integrismo autoritario. A no ser que se identifique ser de derechas con ser mentalmente franquista. Pero eso sería como decir que ser de izquierdas es ser mentalmente “stalinista.” En el fondo es acabar jugando el juego de César Vidal o Pío Moa, que ven entre sus contradictores a comunistas y rojos por doquier. ¿Que hay gente muy reaccionaria dentro de la derecha? Sin duda, pero curiosamente esa gente no está organizada políticamente en una formación ultra pura y dura. Esto puede significar dos cosas: bien que en España no hay tanto reaccionario como supones; o bien que están todos agazapados en el PP, como estos cachorros de Nuevas Generaciones que levantan el brazo etc y a quienes van a expedientar, porque el PP, repito una y otra vez, no es de extrema derecha, como Zapatero no era de extrema izquierda. Lo que no nos gusta, y a mí el PP no me gusta nada de nada, no ha de ser “fascista.”

    • Si, pero el meollo de la cuestión es la pervivencia de lo que Amando de Miguel llamó el franquismo sociológico, y ese entiendo que sigue muy presente. Es lo que viene a demostrar el artículo que enlaza Anna (que está en el blog, en efecto), que ahora mismo toda la derecha está en el PP y es la facción reaccionaria la que impone sus consignas. Es significativo que no tengamos un partido de extrema derecha tipo Le Pen en Francia. Viendo las medidas que toma este gobierno uno no deja de pensar en la España nacional católica de don Panchito

      • No sé Darkside, yo creo que los pocos franquistas sociológicos que quedan deben tener de ochenta años para arriba. Ya no están los pobres para cruzadas de liberación, sino para tranquilidad y buenos alimentos. Que la extrema derecha de este país prefiere votar al centro-derecha, al PP, es una cosa. Que el PP sea ultra otra muy diferente. A mi juicio errónea. En el PP hay varias familias (neoliberales, conservadores, democristianos) pero ninguna es fácilmente asimilable dentro de la extrema derecha. El político del PP más cercano al discurso ultraderechista es el alcalde de Badalona Xavier García Albiol, que se convirtió en alcalde de esta ciudad gracias a una serie de campañas de corte xenófobo contra la inmigración, sobre todo musulmana y también rumana. Sus votos se dispararon. Albiol utilizó sin lugar a dudas métodos homologables a los de la extrema derecha populista europea, sobre todo la islamofobia y la identificación inmigrante=delincuencia. Pero en Francia con los éxitos electorales de Le Pen comenzó asimismo la “lepenización” de los espíritus. Todas las formaciones políticas empezaron a competir con el Frente Nacional en el discurso xenófobo y de defensa de la identidad “occidental.” El lepenismo puso al menos en la agenda política un problema que antes se eludía cómodamente: los problemas de integración dentro de las pautas legales y morales europeas de una buena parte de la inmigración. Muchos de sus votantes al parecer vienen de zonas tradicionalmente de izquierdas, de trabajadores sin cualificar etc. Además, la derecha democrática francesa con Sarkozy utilizó un tono muy conservador digno del caudillo del Frente Nacional. Pura imitación para no perder votos. Nada comparable a España, donde los ultras ni están ni se les espera.

      • Yo no lo llamaría franquismo sociológico sino pura y simple ideología de derechas con tintes xenófobos a veces, moral-religioso en otros casos, siempre el tradicionalismo cultural clásico de la derecha española, desde Menéndez Pelayo. Que la quintaesencia de esa forma de pensar sea el franquismo hace que muchos jóvenes que no saben nada de esos años se sientan movidos a apoyar un régimen que ellos consideran fiel reflejo de lo que son sus ideales: orden, moralidad, inmovilismo. Y de eso en el PP actual hay muchos ejemplos, desde el alcalde gallego que justifica los fusilamientos del franquismo hasta los que chulean con el saludo fascista y lo cuelgan en Twitter

      • Que la xenofobia está en muchas ocasiones presente en el discurso político conservador es verdad. Es una seña de identidad de la derecha radical y, sin tanto furor, también de la moderada. Pasa con todos las corrientes políticas más o menos nacionalistas. Se detesta al que viene de fuera como desintegrador de un orden ancestral sancionado por la historia. “De fuera vendrán…” El ejemplo más agresivo de este nacionalismo chovinista en España lo encontramos curiosamente fuera de la derecha. El nacionalismo vasco radical es teóricamente de ultraizquierda, internacionalista, y a la vez profundamente xenófobo respecto a los españoles no vascos. La cuadratura del círculo. El “tradicionalismo cultural clásico” a lo Menéndez y Pelayo considero que está agotado en las filas conservadoras. Ese tradicionalismo, el nacionalcatolicismo, la tradición teológico-política que identificaba a España con el catolicismo de tinte más conservador, no le dice absolutamente nada a la sociedad de hoy. La derecha española actual es conservadora, neoliberal, xenófoba cuando le interesa, españolista a veces, con ciertos vestigios pseudofranquistas, corrupta y todo lo que se quiera, pero difícilmente tradicionalista. Ese abrevadero ideológico está seco. Murió de pura decrepitud.

  16. No me extrañaría nada que los nazis estudiaran el sistema franquista de campos de concentración, pero yo no tengo ninguna información al respecto. Hay que tener en cuenta que el primer campo de concentración nazi es el de Dachau, abierto en marzo de 1933, cuando en España era todavía presidente del gobierno Azaña. En su antológico artículo “Antidemocracia” Gil Robles cuenta la magnífica impresión que tuvo de la naciente Alemania nazi en una visita que hizo en septiembre de 1933 para asistir a los fastos de Núremberg. Visitó las oficinas del partido nazi, estudió sus métodos de propaganda y, como colofón, se dejó caer por los “campos de trabajo.” No cuenta lo que allí vio. Dicen que cuando Himmler visitó España en 1940 se quedó asombrado por la intensidad de la represión y dijo que tantos fusilamientos eran “políticamente” negativos después de una guerra civil. Ciano por su parte dejó escrito en su Diario de 1939 que la represión en España era “terrible” y que no daba la impresión de remitir. Lo que parece estar demostrado es la colaboración nazi-soviética en tareas represivas entre 1939-1941. Nada extraño porque en esos años don Adolfo y don José estaban a partir un piñón. En un libro clásico de Gerald Reitlinger “La solución final” se cuenta que el comandante de Auschwitz, Höss, escribió para sus jefes un informe sobre la estructura y funcionamiento del sistema soviético de campos. O sea, sobre el Gulag. Hay unas memorias de la comunista alemana Margarete Buber-Neumann (“Prisionera de Hitler y Stalin”) donde cuenta su odisea en el Gulag y en Ravensbrück. Dudoso privilegio el de esta pobre mujer. Los camaradas rusos la pusieron en manos de Hitler por un acuerdo entre la Gestapo y la GPU para intercambiar prisioneros considerados especialmente peligrosos. Los “extremeños” se tocan…

    • Sabino, no es solo que la Gestapo y la GPU intercamiaran prisioneros “peligrosos”. Es mucho peor: Stalin ordenó eliminar a una gran parte de los prisioneros rusos que fueron liberados de los campos alemanes al acabar la guerra. Entendía el muy bestia que cualquier contacto con el enemigo capitalista o no les había inoculado gérmenes malignos que no podían llevar de vuelta al paraíso de las dictaduras

      • Tienes razón Xenon. Buena puntualización. Los prisioneros rusos sobrevivientes de los campos nazis (de más de cinco millones de prisioneros soviéticos los alemanes asesinaron a tres millones, el 60%. No hay precedentes históricos de un genocidio similar de prisioneros de guerra) fueron repatriados a la URSS después de la guerra y terminaron en el Gulag o ejecutados. Para Stalin eran todos traidores que se habían pasado al enemigo y debían ser castigados. Además funcionaba como apuntas la paranoia de que entre ellos podían esconderse agentes de la Gestapo (!) con nefandos propósitos antisoviéticos. Semprún cuenta que los comunistas españoles liberados de los campos nazis fueron sometidos a exhaustivos interrogatorios por orden de Carrillo para evitar que se colaran en el paraíso del proletariado pérfidos agentes nazi-fascistas-titistas-capitalistas. Una verdadera caza de brujas que recuerda los procesos de Moscú y anticipa las purgas en los países del este unos años más tarde.

      • No sé dónde leí que los liberados rusos suplicaban a sus liberadores occidentales no ser devueltos a Rusia bajo ningún concepto. Está el triste caso de los ucranianos (tengo mis dudas de la nacionalidad) que cayeron en el norte de Italia y fueron devueltos a Rusia por los británicos, para desparecer para siempre del mapa

    • Una de las cosas más llamativas y sorprendentes de esta historia del Holocausto y los judíos, es cómo al cabo de 5 años de finalizar la guerra el control de la industria, de la administración, de la reconstrucción alemana, estaba en mano en antiguos simpatizantes nazis. Los ocupantes intentaron organizar todo al margen de la maquinaria administrativa nazi pero pronto de dieron cuenta de que media Alemania era simpatizante del nacional socialismo y que eran los únicos que sabían organizar el país y moverlo para adelante. Pienso que algo parecido ha pasado en los países de la antigua Europa del Este

  17. Hoy parece haber un consenso historiográfico en que la Alemania nazi se movió entre la coacción y el consenso, más que en la represión ciega y desnuda, y que el apoyo al régimen no se empezó a deteriorar hasta después de la catástrofe de Stalingrado. A partir de ese mazazo militar y moral la derrota era evidente hasta para el más negado. Sólo entonces dentro de Alemania la represión nazi se volvió progresivamente indiscriminada para mantener de modo draconiano el orden en la retaguardia, evitar otro “noviembre de 1918” y desencadenar y sostener la guerra total preconizada por Goebbels. No hubo ninguna sublevación contra la dictadura, pese a los bombardeos aliados, el alud de víctimas civiles alemanas y el desastre bélico generalizado. Los alemanes lucharon hasta el final con una determinación digna de mucha mejor causa. El pánico a los rusos tuvo también mucho que ver en esta decisión colectiva numantina. Los únicos que por poco no consiguieron liquidar a Hitler fueron los militares aristocráticos y prusianos de julio de1944. Eran gente sumamente reaccionaria, clasista, anacrónica y sin contacto real con el alemán común y corriente. Odiaban a Hitler porque era un plebeyo que no se dejó domesticar por ellos. La verdad es que no les faltaba razón. Hitler fue un producto extremista y absolutamente destructivo del mundo moderno, de la era de las masas, no un nostálgico de la sociedad aristocrática anterior a 1914. Peter Fritzsche lo llama “jacobino de derechas.” Desde 1931 era el líder político alemán más popular, un tribuno del pueblo que en las legislativas de 1932 sacó el 37% de los votos. Por desgracia lo nombraron canciller las viejas élites cuando su partido estaba empezando a declinar electoralmente. Creían haberlo “comprado.” Ya dictador supremo, muchos alemanes le consideraban un moderado de vida ejemplar rodeado de fanáticos oportunistas y corruptos. Era una imagen falsa: Hitler era un vicioso sin vicios pero también el más intransigente y criminal de los nazis. El mito de un Hitler “honrado, bienintencionado y trabajador” se mantuvo entre el pueblo alemán hasta casi el hundimiento definitivo. Además, dentro de Alemania la represión nazi golpeó a judíos, izquierdistas, gitanos, mendigos o eclesiásticos políticamente antinazis, pero no masivamente a toda la sociedad. La mayor parte de la gente no fue afectada por las sucesivas oleadas represivas desde 1933 y siguió con su vida cotidiana sin problema. Fue muy inferior esta represión nazi a la franquista de la inmediata postguerra por ejemplo. Era una represión selectiva dentro de las fronteras del Reich. Hitler incluso ordenó parar la “eutanasia” en 1941 gracias a las denuncias de algunos eclesiásticos católicos. Dentro de casa se andaba con pies de plomo para no abrir fisuras en el frente interno. Fuera de Alemania el terror nazi era “un relámpago de muerte y destrucción” como dice Kershaw. Al terminar la guerra los alemanes de a pie apostaron por el victimismo, por el “nosotros hemos sufrido también mucho”, nunca fuimos nazis y Hitler nos engañó. Eran ellos los que pretendían engañar o engañarse por supuesto. Sin embargo, después de siete millones de muertos, un país por completo devastado y ocupado y la expulsión airada de 15 millones de alemanes étnicos de la Europa central y oriental hay por lo menos que entender esta actitud “olvidadiza”. Después del trauma siempre viene la amnesia. En semejante ambiente era lógico que pasado el proceso de desnazificación impulsado por la potencias vencedoras muchos ex nazis se reciclaran sin problemas en la nueva Alemania federal.

    • Si bien hay parte de culpas en la población civil alemana, hay muchas cosas que contar sobre el horrible trauma que tuvo dar luz a uno de los mayores maníacos que haya intentado dirigir el mundo.

      1) La sociedad alemana que constituyó el eje central de la Segunda Guerra Mundial, tan alabada por sus “valores prusianos”, era en realidad una sociedad enferma cimentada en unos 150 años de abuso infantil sistemático y la destrucción de la voluntad del ser y la voluntad de la persona, la infame “Schwarze Pädagogik” (“Pedagogía Negra” al traducirse al español). El excelente libro de la psicóloga Alice Miller en su obra “Am Anfang war Erziehung” (traducido al español como “Por tu propio bien”), basado a su vez en los estudios de Catherine Rutschky sobre las teorías de educación en boga durante gran parte del siglo XIX en los pueblos germánicos, basados en los tratados del teólogo y matemático suizo Johan Georg Zulzer y la interpretación de los mismos por el médico Daniel Gottlob Moritz Schreber. Léete algunas de los “preciosos consejos” para disciplinar al “pequeño monstruo” desde el primer año de su vida:

      http://www.heterodoxia.info/?p=1725

      Consejos sobre como destruir la voluntad del niño desde antes que supiera hablar y fortalcer su físico mediante el abuso sistemático, ¡cómo iban a estar lo alemanes en desacuerdo con algo, si lo único que habían era obedecer ciega y enérgicamente a todo!

      2) El antisemitismo infecto que pululaba en toda Europa y el mundo durante el siglo XIX y principios del XX. “Algo” tenían los judios, así que era necesario atacarlos y destruirlos.

      3) La derrota en la “Gran Guerra”. Nunca toco territorio alemán propiamente, la mayoría del conflicto en el frente occidental se peleo en Francia. El Kaiser se rindió luego de la revolución de noviembre de 1918, cuando ya Alemania estaba agotada y no había marcha atrás luego que Estados Unidos le suministraba recursos casi inagotables a franceses e ingleses.

      4) El tratado de Versalles de 1919: Se firmó un tratado de paz donde Alemania aparecía casi como instigador, principal potencia y casi que único enemigo y que debía responder por todo. Fruto de esto viene el 5.

      5) Odio y resentimiento a lo extranjero, judio y bolchevique: Una teoría de la derrota alemana en la Gran Guerra era que los bolcheviques, judios, masones y “traidores” habían conspirado en contra de la “madre patria” y que por eso se habían rendido.

      5) Dos crisis económicas brutales para la década de 1920.

      6) La espantosa humillación de la ocupación del Rihn por el ejército francés en 1924.

      Los alemanes se jactaban de su productividad y potencia industrial luego de ser la última gran potencia europea en unificarse, pero ya venían mal desde sus cimientos con base a una sociedad en donde solo la obediencia ciega y acrítica era recompensada, donde su tradición militar era opacada por la tradición militar de otros paises que se habían unificado antes (recordando que por mucho “orgullo prusiano”, los bávaros, hanoverianos, renanos y demás principados y ducados germanos tenían también su propia cultura, tradiciones y rivalizaban, cuando no despreciaban, lo prusiano), donde no habían tenido ni formado colonias (y las pocas que tenían fueron producto de la infame conferencia de Berlín, donde les dieron un trozo del pastel para apaciguarlos), donde luego de la humillación de la derrota y la vergonzosa vejación de su orgullo en el tratado de Versalles, terminan en la peor depresión de la historia. Hitler surgió en ese momento, con las condiciones políticas correctas (descontento con los socialdemócratas, liberales y conservadores; recelo con los comunistas), una sociedad enferma, una economía arruinada y una sensación de traiciones.

      No puedes estar criando un hijo como un autómata o un soldado porque obtienes eso mismo, un tipo que solo vale para obedecer órdenes. Luego llegó Hitler, prometiendo oro y moro y un Reich de 1000 años y borrar del mapa a los odiados enemigos bolcehviques-capitalistas-judios que conspiraban contra la “Madre Patria”, luego del fracaso en menos de 20 años de tres tipos de gobierno (imperial, republicano social-demócrata y republicano conservador) y del abusivo tratado de Versalles que dejó a tipos que no eran más que niños emocionales que solo sabían recibir órdenes completamente desorientados. Ese caldo de cultivo perfecto dio iginición a la mayor guerra total que vivió la humanidad y a una locura que aun vivimos las secuelas. Los alemanes deben afrontar ese pasado y no negarlo, porque si no se hace, volverá otro demente en otro país donde se compare la “disciplina” con el “atomatismo y zombificación humana” y el “respeto” con “sumisión absoluta”. Mucho me temo que en el mundo donde vivimos vayamos a ver otra vez un horror como los que ya se vivieron en la década del 40.

      • Estoy de acuerdo con tu visión. Lo que escribes me da luces sobre algo que siempre me ha inquietado: la deriva fanática y totalitaria de la nación alemana (como la japonesa). Esa locura de raíz kantiana (o hegeliana) del deber, ese llevar hasta sus últimas consecuencias lo que se emprende (Hitler en su búnker berlinés), ese sentido falso del honor y del juramento dado (por los militares a la persona de Hitler), todo eso sigo notándolo en algunos germanos con los que me he topado en mi vida. Son como un Panzer que no puede parar aunque quiera, todo es inexorable y, al final, la muerte. Eso explicaría que para un alemán negociar una paz en la 2ª guerra era algo absurdo, sin sentido: o se conquistaba el mundo o se moría con la destrucción del país, sus ciudades, su arte, todo ¿Te parece exagerado el argumento?

      • En relación con lo que apunta Weiss me parece oportuno recordar la reformulación que del imperativo categórico kantiano hizo el jurista nazi Hans Frank: “Obra de tal manera que si el Führer te viera aprobara tu conducta.” Todos en la Alemania nazi debían trabajar “en la dirección del Führer”, aunque no hubiera órdenes explícitas al respecto. Esto condicionó los comportamientos hasta un nivel inimaginable en nuestros días. Lo “normal” era asesinar, lo “anormal” el comportamiento decente. Los nazis de estricta observancia sufrían de verdaderos escrúpulos morales si no liquidaban diligentemente a los enemigos del Reich. Era una verdadera perversión moral. Un mundo al revés, “más allá del bien y del mal”, pero sobre todo cerca del mal absoluto. Cuando juzgaban a Eichmann en Jerusalén éste reconoció que la culpa le remordía al no enviar a los suficientes judíos a los hornos. Media docena de psiquiatras dictaminaron que Eichmann era una persona “normal.” En este comportamiento espeluznante de tantos nazis influían la educación autoritaria recibida, el fanatismo adoctrinador propio de una religión nacionalista, la tradición de lealtad-deber-obediencia tan típicamente alemana, la solidaridad grupal, el carácter burocrático y automatizado de unos asesinatos que sólo manchaban de sangre a los responsables materiales directos y, en casos más excepcionales, el sadismo, el deseo de lucro o un odio descomunal hacia los judíos. Pero el mismo Eichmann insistía en que él no odiaba “personalmente” a los judíos. “Mi culpa es mi obediencia” llegó a decir. “Yo no perseguí a los judíos con avidez o con placer, fue el Estado el que lo hizo”, se justificaba. Como el funcionario alemán abnegado que era, no tenía más remedio que obedecer sin rechistar las órdenes que le dieron, le gustaran o no, aunque durante su juicio reconoció que eran “crímenes sancionados por el Estado.” ¿Era Eichmann un fanático antisemita rabioso totalmente entregado a la causa, o un simple funcionario sin conciencia y sin muchas luces como lo consideraba Hanna Arendt? Probablemente era mucho más fanático de lo que quiso aparentar por conveniencia en el proceso de Jerusalén. Höss describe a Eichmann como un nazi integrista y puritano. Le decía que eliminando a los judíos se eliminaba a la vez la raíz biológica del bolchevismo y del sionismo. Según este testimonio, Eichmann se sabía de memoria, gracias a un sistema de claves de su invención, el número exacto de judíos que estaban asesinando. Una actitud de entrega total a la Solución Final, inexorable, más allá del aspecto técnico-burocrático del genocidio. Este “idealismo” asesino, absurdo y sin sentido como indica Weiss, era enaltecido por los nazis como el “heroísmo” máximo.

    • ¡Buen descubrimiento estresao! Ni idea de esa leyenda negra que circula por Andorra: la riqueza del país se cimenta sobre un montón de huesos de judíos despojados y asesinados. Yo no me lo creo, da la impresión de ser un rumor de rumores, pero quizás sí hubo algún asesinato aislado. Rosa Sala ha escrito un par de libros magistrales sobre el nazismo y sus raíces y simbología. Otra historia que he escuchado y que no sé si será verdad es la del escritor César González Ruano, que en el París ocupado por los nazis cuentan que vendía a cambio de joyas, oro etc pasaportes falsos a judíos perseguidos para entrar en España. Recuerda a la horripilante historia, está sí bien real, del doctor Petiot, también en París y por las mismas fechas.

      • No conocía esa historia. Lo que sí es más conocido son los pasos organizados de fugitivos desde la zona republicana hasta Andorra. Era un sistema muy engrasado en el que estaba implicada la gente de los pueblos de la frontera que sacaban un sobre sueldo interesante pasando al otro lado a gente de derechas

    • ¿Andorra es considerado “paraíso fiscal”? En Suiza los nazis depositaron muchos de las riquezas despojadas a sus legítimos dueños judios, al extremo que les arrancaban prótesis dentales de oro y plata, análisis muestran niveles anormalmente altos de mercurio en el antiguo oro nazi. No digo que Suiza sea un sitió lleno de puro dinero negro, pero si resulto vergonzoso su actitud y complicidad no solo con los nazis sino con casi cualquier tirano, dictador y narcotraficante durante muchísimos años. Y luego, hay que copiar su ejemplo…

      De todas formas, tema escabroso.

      • Kurono, Andorra es tan paraíso fiscal como las Islas Caimán o Malta. Tiene una fiscalidad muy baja para personas y empresas, y es el lugar ideal para muchos franceses y españoles que no quieren viajar demasiado para ver cómo está su dinero. Suiza ha jugado siempre la carta de la neutralidad para seguir acogiendo todo tipo de dinero sucio, aunque desde que los alemanes se pusieron serios el secreto bancario absoluto desapareció. De los judíos lo que quedan son miles de cuentas no reclamadas, que se supone son en muchos casos de judios desaparecidos en la guerra

  18. En relación a lo que indica Kurono sobre el autoritarismo inherente a la sociedad y la familia alemanas, Saul Friedländer ha escrito algunas reflexiones bien interesantes:

    “La estructura de la familia alemana ha sido, hasta estos últimos tiempos, una de las expresiones manifiestas del culto alemán a la autoridad…una permanente valorización de la idea de autoridad y disciplina….una continuidad en la imagen del padre y del jefe. El padre alemán asigna una importancia tal al respeto a su autoridad que, de hecho, sacrifica otros valores familiares para mantenerla….La educación debía dar al niño buenos conocimientos y el hábito del orden y la disciplina…debe hacer que el niño sea obediente, dócil y lleno de diligencia. El autoritarismo prusiano…parece que dos factores han tenido una influencia esencial (en su génesis): la tradición conjunta de la disciplina militar y monástica de la Orden de los caballeros Teutónicos, amos de la Prusia oriental desde el siglo XIII al siglo XVI, y el hecho de de que durante siglos Prusia fue tierra de colonización, limitándose la relación entre clases superiores de colonizadores y las clases inferiores de colonizados a una relación de mando y obediencia. En ese contexto se desarrollará la implacable máquina administrativa y sobre todo militar que pronto iba a caracterizar al reino e institucionalizar tendencias autoritarias de origen más profundo.”

    Saul Friedländer: ¿Por qué el Holocausto”, Gedisa, 2004, pp 82 y 85.

    Luego Friedländer se lanza a una explicación de corte psicoanalítico del antisemitismo moderno alemán que me parece más discutible, a saber: los alemanes odiaban a los judíos porque los identificaban inconscientemente con el padre represor y castrador. El masoquismo hacia dentro del grupo sería simétrico al sadismo contra quienes quedan fuera del colectivo étnico y simbolizan todo lo malo: los judíos. Una proyección negativa hacia hacia el grupo judío, diferente, despreciado y temido a la vez. Adorno precisa: “El judío se convierte frecuentemente en sustituto del padre detestado, adoptando a menudo, en el plano imaginario, las características paternas contra las cuales el sujeto se había rebelado por el hecho de ser el padre práctico, frío, dominador, y hasta un competidor sexual.” Al final la “personalidad autoritaria” de la que los nazis se convertirían en un paradigma era el resultado de un conjunto de factores históricos, culturales y sociales: tradición autoritaria de Prusia transmitida fatalmente a toda Alemania después de 1871; relaciones familiares marcadas por el patriarcalismo, la violencia y la represión de sentimientos y emociones; idea de ascendencia pietista de que, pese al cumplimiento del deber, por duro que éste sea, el “interior” del individuo permanece inalterado y sin culpa etc. Este conjunto de factores explicarían la emergencia de corrientes políticas de extrema derecha marcadas por el culto patriótico y el recurso a una violencia fría y sistemática contra el foráneo, que se lleva a cabo por deber cuasi religioso hacia la comunidad propia “amenazada”, pese a que se admita “interiormente” la crueldad (necesaria) de estas medidas de “autodefensa.” Por un lado estaría el cumplimiento estricto y sin excepciones de un deber político-moral formal y sancionado por ley (o por la “voluntad del pueblo”), y por otro el “espíritu” sufriente del verdugo ante esas medidas implacables que se ve obligado a tomar por lealtad nacional. En el “interior”(conciencia, alma, espíritu, corazón, entrañas) se salvaguarda la “humanidad” inmaculada del verdugo. Dicho en plata: soy un cabrón y un asesino, pero en el fondo soy bueno porque no eludo mi obligación y mi “conciencia” está tranquila. Todo en este discurso encajaría más o menos bien, pero semejantes “personalidades autoritarias” no sólo se dan en la derecha radical, además de que sería absurdo pretender que todos los jóvenes alemanes que sufrieron una educación de “ordeno y mando” acabaron siendo nazis o colaborando con ellos.

  19. Veo que algunos parecen sentir una secreta admiración por Adolf. Hitler fue votado democraticamente para desgracia de Europa y de Alemania. Aprendan Historia y a no decir sandeces gratuitamente. Y aprendan la diferencia entre dar opiniones y afirmar mentiras y falsedades. La República prohibió por ley, por primera vez en la Historia de España, la pena de muerte. Un error si tenemos en cuenta todos los traidores, militares juzgados por tribunales militares, que indultaron y después se sublevaron -caso de Sanjurjo- contra un gobierno legítimo votado por los españoles, y que acabaron ocasionando una guerra civil en la que murieron cientos de miles de personas y un gobierno fascista que duró hasta hace 40 años, llevando al país un atraso económico y cultural profundísimo. Comparar a Hitler con todo, sin razón alguna, se está convirtiendo en el arma común de los fascistas y admiradores de Hitler. Que son tan cobardes que no tienen ni el valor de reconocerlo públicamente

    • ¿Qué clase de estupidez (si, así lo digo) comentas? Aquí mencionamos a semejante individuo ignominioso porque fue parte (quiérelo o no) de la historia del mundo y estuvo muy vinculado con la España de los años 30 y principios de los 40. No es para exhaltar, faltaría más en un blog donde lo que se respira es una visión critíca e imparcial del franquismo. Muchas gracias, pero creo que te falló capacidad lectora.

  20. La verdad es que hay comentarios tan patéticos que casi no merece la pena ni responderlos. No obstante, hagamos algunas consideraciones por el respeto y consideración que me merecen al resto de compañeros comentaristas. Resulta lamentable que alguien nos tache de “decir sandeces”, “fascistas”, “cobardes”, “mentirosos” o “falsos”. Comparar, en primer lugar, no es ninguna artimaña en manos de secretos fascistas admiradores de Hitler (!!!), si es que esa afirmación grotesca, paranoide y difamatoria tiene algún sentido. Y no lo tiene. Es sencillamente una chorrada. Como el resto del comentario. Comparar es la mejor manera de establecer semejanzas y diferencias, y por lo tanto de entender los procesos históricos en toda su complejidad. Una perogrullada de primero de carrera que algunos se resisten a entender. El “fascista” italiano Antonio Gramsci hablaba del difícil arte de la comparación y la distinción como la mejor manera de comprender. Y comprender, o sea racionalizar y sintetizar los conocimientos, no es “fascista”, más bien lo contrario. Gramsci, no ha de extrañar demasiado, acabó en la cárcel por los aficionados a la amalgama, la frase altisonante (y malsonante) y la mentira sistemática. Naturalmente que es pertinente si se habla de Franco, los judíos o el antisemitismo sacar a colación a Hitler. ¿No fue Hitler contemporáneo de Franco? ¿No ayudó al bando rebelde durante la guerra civil ? ¿No fue el responsable de la mayor matanza antisemita de la historia? ¿No tuvo el franquismo un componente antisemita claro en su ideología? ¿No se entrevistó Hitler con Franco en Hendaya? ¿No visitó Himmler Madrid en 1940? ¿Y la División Azul? ¿Y el refugio que encontraron tras la guerra tantos nazis en la España franquista? ¿Y las obvias analogías, así como diferencias, entre la dictadura nazi y la franquista? España no fue neutral en la Guerra mundial hasta 1943. Antes era no beligerante. Beligerante con los soviéticos y en el fondo también con “las podridas democracias anglosajonas.” Hablar de Franco es hablar de la guerra civil europea de 1914-1945, de la crisis de los sistemas liberales, de la brutalización de la política y del ascenso de los fascismos y del autoritarismo derechista más o menos equiparable. La república, el franquismo y la Guerra civil están en el corazón de ese convulso y atormentado período histórico. Por tanto, no hay más remedio que comparar al franquismo con otros regímenes coetáneos autoritarios y nacionalistas. ¿Con qué si no lo íbamos a comparar? ¿Con los griegos clásicos? Hay que saber más historia (con minúscula) para evitar decir tantas “sandeces gratuitas, mentiras y falsedades.”

  21. Para el amigo Jesús M. Zaratiegui (iosu): Gusto en saludarle. Le ruego que me disculpe por robarle unos minutos de su tiempo, que sé que es escaso y valioso; y en virtud de ello supongo que apreciará que vaya directamente a una cuestión para satisfacer mi interés personal:
    Sobre las fosas, los fusilamientos, lo pasado y olvidado por todos menos por ESOS que pretenden rentabilizarlo; ¿ no cree que es mejor obviarlo ? Me parece que solo crea enfrentamientos.

    Gracias anticipadas por su tiempo, que no dudo dará a mi pregunta, y reciba un cordial saludo.

    • Estimado amigo Miguel Ángel, bienvenido a este foro que es de todos los que participáis y le dáis vida. Nunca se molesta cuando hay interés en dialogar y entenderse. Sobre el asunto que planteas, una tourné por el blog te llevaría a cientos de respuestas a tu pregunta. Por hacerlo corto, mi opinión es esta. España padece un déficit democrático porque a la caída del franquismo no se pudo hacer una reflexión serena para hacer justicia a aquel periodo pasado. No se trata de ajustar cuentas a nadie. Simplemente de recordar y dar a conocer lo que entonces y ahora mucha gente desconoce: la magnitud de la represión practicada, la vejación provocada a tantos y tantas que no pertenecían a “los buenos españoles”, y la mancha moral sobre tantos enjuiciados por motivos políticos. Hubiera sido bastante sencillo de no tener a los militares dictando los artículos de la Constitución del 78. Una oportunidad perdida porque un país que ignora su historia está condenado a repetirla. La Transición fue una amnesia colectiva para, como dices, “evitar enfrentamientos”. Vino después la Ley de Memoria Histórica, que muchos censuraron sin haberla leído, hasta hacerla inoperante y casi muerta ahora. El problema sigue en pié y no se resuelve echando tierra encima. Y seguirá igual hasta que no tengamos el valor de mirar a esos años de frente y llamar a las cosas por su nombre. De Alzamiento, nada: golpe militar. De Nacionales, nada: rebeldes. De Rojos, nada: tropas gubernamentales. De Cruzada, poco: guerra de exterminio. Mientras haya miles de personas enterradas en cunetas y fosas comunes, mientras tantos piensen que esos “levantadores de huesos” están chiflados, no hay solución al problema. Rebrotará cada poco y en 2100 seguiremos arrastrando las secuelas del franquismo, por no cerrar bien las heridas. Creo que la LMH ofrecía un marco adecuado para dar la sepultura digna que piden sus familias. Una ley eliminando los cargos por delitos políticos sería otra buena idea. Creo que no es revanchismo, y si alguien lo usa con fines torticeros, allá él. Pero necesitamos sacar el pus que tiene aún la herida para que sane. Por no hablar de Cuelgamuros y el eterno problema que tendremos mientras sigan ahí los restos de Franco y José Antonio ¿Tan difícil es entender que enterrarlos dignamente en otro lugar permitiría que no sea lugar de peregrinaciones de nostálgicos? ¿Qué hacen los fondos del archivo Franco, una figura histórica que merece ser estudiada, secuestrados por su familia? Yo miro a la Alemania o la Italia actual, sin los problemas que el fascismo les trajo, y me gustaría esa normalidad para el debate y la historia de nuestro país. Perdón por la extensión, espero que sirva de algo

    • Miguel Ángel, hay un dato para mí ilustrativo. Son las generaciones de la postguerra las que fueron silenciadas o se silenciaron, sobre la guerra y la represión. En cambio, el tema interesa mucho a los jóvenes. Eso no pasa con otros episodios de nuestra historia. Lo que indica que la guerra civil es “el” acontecimiento español del siglo XX. Termino con un consejo: la película de Helena Taberna, La buena vida, que refleja la brutalidad en Alsasua, una localidad navarra de la retaguardia

  22. “De Alzamiento, nada: golpe militar. De Nacionales nada: rebeldes. De Rojos, nada: tropas gubernamentales. De Cruzada poco: guerra de exterminio.” Comparto plenamente lo que dice iosu de manera tan rotunda como concisa. Esos son los hechos irrefutables. A partir de esa realidad innegable se puede discutir, polemizar, precisar o establecer todas las distinciones que se estimen oportunas. Pero aceptando la verdad de que fue un golpe militar contra un gobierno legítimo y la legalidad del Estado del 14 de abril lo que desencadenó la guerra civil y todos sus horrores. Si se niega lo anterior, no hace falta seguir discutiendo. Sin golpe, no hay guerra. Así que los máximos responsables del conflicto está claro quiénes fueron. La guerra y la revolución fueron consecuencia del fracaso del golpe de Estado. Por una paradoja de la historia fue la contrarrevolución la que desencadenó la revolución que decía venir a evitar. Algunos invierten las secuencias y consideran la guerra consecuencia de la república. Contra toda lógica, pero ahí queda la falacia. Se trata de remozar el mito franquista de que el “caos” republicano justificaba sobradamente la asonada militar. O “comunismo” (cuatro gatos en 1936) o Franco. Hace unos días, o ayer, el diputado popular Rafael Hernando acusó a la segunda república de ser responsable del “millón” de muertos de la guerra civil. ¿Por ignorancia o por cinismo? De todas formas, vergonzoso.

    • Este Hernando por no saber no sabe ni contar. Si lee algo que no sea Moa o Esparza sabrá que la contienda provocó en torno a 400.000 muertos (250 republicanos, 150 franquistas) y que la represión alcanzó a unos 220.000 (170 de la represión franquista, 50 de la republicana). Es decir, unos 620.000, aunque las cifras aún pueden cambiar, sobre todo en lo que a represión franquista, que puede acabar en los 200.000. Todo cifras aproximadas que ofrecen Preston, Beevor y otros especialistas

    • Lo dice Hernando en voz alta y lo piensan millones más. Yo he tenido que respirar el odio segregado por los vencedores durante mi infancia, mi adolescencia, y en mi madurez como catalán estudiando en otra ciudad y igualmente en el obligado servicio militar. Los fusilados por el régimen de Franco tenían que haberlos enterrado dignamente durante la transición. Antes de haber cubierto de hormigón muchos de los lugares donde están las fosas. Y para cuando la anulación de todos los consejos de guerra sumarísimos, ilegales por irregularidades en el procedimiento ?

  23. Del artículo de Pío Moa se extraen varias conclusiones irrefutables:

    1- Franco fue el más benévolo de los represores, casi un santo.
    2- Los laboristas británicos eran comprensivos con Stalin.
    3- Stalin y Lysenko dirigen desde las sombras a los historiadores españoles.
    4- Deshonestos, pintorescos y malos historiadores son: Gabriele Ranzato, Santos Juliá, Sebastian Balfour y Raymond Carr.
    5- Los excelentes profesionales de la historia son: César Vidal, Martín Rubio y el propio Moa.
    6- Los republicanos dinamitaron la legalidad republicana.

    Ante este cúmulo de verdades destiladas por la sapiencia histórica de don Luis Pío Moa Rodríguez sólo cabe inclinar la cabeza con respeto y admiración.

    • El problema no es Pío Moa, que se gana las habichuelas contando estos cuentos de viejas, sino los millones de españoles que abrevado en la fuente turbia (por poco histórica) de sus libros, en los que siempre repite lo mismo, eso sí, de referencias documentales, muy pocas. Un viejo carlista, carca hasta los tuétanos, me decía hace poco: “Pero si este Moa no hace sino repetir lo que dijeron Arrarás y la Causa General”. Y tiene toda la razón. Sin embargo, sigue “convenciendo” a gentes preparadas para escuchar esa versión y no otra. Así luego salen los Hernando de turno hablando del millón de muertos que provocó la república

  24. Ciencia franquista: “Y el milagro se realizó. Dicen que alguien vio volar una cigüeña muy cargada con un canastillo suspendido del pico.” Menosprecio de corte y alabanza de aldea: “No huyas del campo tras el señuelo de una profesión liberal o fascinado por el brillo mentiroso de la ciudad.” Una mezcla de aldeanismo y reacción inquisitorial que fue para Payne la mayor restauración de una cultura política neotradicionalista en todo el mundo occidental del siglo XX. Más que al fascismo, esto recuerda al fundamentalismo islámico de nuestros días. La España de Carlos II resucitada vamos. Habría que hacer la lista de científicos exiliados o expulsados de la universidad española después de 1939. El lugar que esta gente dejó fue ocupado por cleringalla nacionalcatólica al servicio de la dictadura. Baste recordar como ejemplo de investigador español exiliado a Severo Ochoa, premio Nobel de fisiología en 1959, que desarrolló toda su carrera científica en EEUU.

  25. Protesta delante del teatro Colón bonaerense para protestar contra la “absurda y descabellada” pretensión de Madrid de ser sede olímpica para el 2020. El “genocidio” franquista parece esgrimirse como argumento (?) contra la candidatura olímpica española. Soy incapaz de establecer la sutil conexión entre dos cuestiones (crímenes franquistas-olimpiadas) que en principio no deberían de tener nada que ver. Viva el asalto a la razón. Estamos en el mundo fantástico de la “Trama celeste” de Bioy Casares, el compadre de Borges. Todo esta conectado y la verdad se nos revela en los sueños. Surrealismo porteño en estado puro. Sólo faltan unas declaraciones de la disparatada Hebe de Bonafini enalteciendo a ETA para completar el cuadro. En fin…

  26. -Yo quisiera añadir mi humilde opinion mediante este escrito para dejar constancia de que no todos los jovenes vivimos ajenos a la politica,tengo que reconocer que no estoy muy versado en la historia de españa,pero ando algo mas enterado de lo que viene siendo la politica “global” desde 1945 , por que es un tema que me interesa y la verdad es que he pasado mucho tiempo confundido y no las tengo todas de que yo ande en lo cierto, soy nieto de republicanos que lucharon en la guerra, de familia humilde catalana y en mi casa Franco siempre fue el diablo en persona,por decirlo de alguna manera. El tema es que despues de leer algunos libros como el bombardeo de dresde de David Irving, y de seguir su trabajo, al igual que Ernst Zundel, David Cole,revisionistas de la WW2 , no tengo yo tan claro de que hitler fuera el demonio que la sociedad intenta/consigue hacer creer que ese hombre era,
    Aclaro que no soy antisemita, ni racista ni nazi ni republicano ni comunista ni nada, por que despues de conocer los origenes de tales movimientos sociales queda claro que todos y cada uno han sido fundados por la misma gente (casual?¿ quien sabe) . Solo hay que mirar en la sociedad occidental de hoy en dia para ver que esa misma gente controla el mundo a su placer.No quisiera englobar a todas las personas de fe o raza judia en esto por que soy consciente de que son unos pocos elegidos a los que yo me refiero,no todos los judios son sionistas.pero si que todos los judios poderosos lo son.Asi que despues de leer acerca de la republica de weimar el tratado de versalles, la creacion del sionismo ,del comunismo, del nacional socialismo y lo bien que les iba a los alemanes en aquella epoca, yo me pregunto igual Hitler y el tio paco no estaban tan equivocados.

    • Aquí, de un modo mas o menos exaltado, siempre tuvimos opiniones de muy diversas tendencias, aunque solo sea por diferenciarnos y llamar la infantilmente la atención sobre nuestra persona con una toma de posición sobre algo que nadie nos preguntaba. http://youtu.be/9BkvPeA0PqM

      • Amigo Gleva, hoy va la cosa de óperas, me han gustado los dos fragmentos que ha colgado. Yo soy muy escéptico en este tema de los judíos, controlan de tal modo los medios de comunicación, el cine, el arte y tantas otras áreas, que uno ya no sabe qué creer. Estoy muy harto del uso partidista del Holocausto y nunca me he aclarado ni sobre la actitud de Franco ni la de Pío XI con los judíos, cada campanero da su toque distinto y es difícil para los de oído duro como servidor. Que pase un buen día

      • Todos acabamos enseñando el rabo de un modo u otro, pues aunque nací butifarra, no he olvidado a una muchacha maravillosa que conocí en el Parque del Turó en 1955, y que al tercer encuentro me llevó a la Sinagoga de la calle Porvenir. Con Sarah estaba encantado por su forma de pensar y su cultura; pero no estaba dispuesto a asumir todo aquello en que me estaba metiendo incondicionalmente a tumba abierta. Estoy agradecido por el trato respetuoso que he obtenido de gentes de su cultura; pero me resultan demasiado fervientes en sus convicciones. Personalmente, me tira mas lo mahayánico como punto de vista.

  27. Saludos Ricard. Yo creo que los diablos sólo existen en el infierno. O sea, que no existen. En este mundo hay sin embargo bastantes elementos que parecen tener el diablo en el cuerpo y hacen el máximo daño que pueden; pero son canallas, no demonios. Hitler, Stalin o Franco fueron monstruos históricos responsables de un sufrimiento colectivo sin cuento y en ese sentido no se puede justificar nada de lo que hicieron o mandaron hacer. Lo único razonable “a posteriori” es intentar entender el porqué de sus decisiones, su capacidad para arrastrar a la gente, las circunstancias de la época, las ideologías y proyectos políticos enfrentados etc. Pero convertirlos en el mal absoluto es ridículo porque el mal absoluto no es de este mundo. Citas a varios autores de los llamados “revisionistas” aunque en realidad estas personas son más bien “negacionistas” de las atrocidades nazis (y fascistas en general) porque en su mayoría son simpatizantes neonazis. Más que historia lo que hacen es propaganda. No digo que no se puedan leer, pero no te creas nada de lo que dicen. Los historiadores profesionales han demostrado sin lugar a dudas todas las barbaridades nazis; hay polémica en cuestiones de detalle, no en lo general que todos admiten. Pero, claro, los nazis no son los únicos en perpetrar crímenes en masa. Antes de ellos hubo genocidios y por desgracia después también. Te pongo un ejemplo. En los EEUU hay nada menos que 6 museos dedicados al Holocausto. No hay ninguno dedicado a las hecatombes atómicas de Hiroshima y Nagasaki cuyos responsables fueron los “buenos.” Sencillamente, la sociedad yanki no se avergüenza de los crímenes cometidos en su nombre porque su país (de mierda) es el que manda y dicta en buena medida las imágenes y contenidos que tenemos del pasado; intentan controlar la memoria individual y colectiva porque dirigen los medios de comunicación de masas y la cultura popular y configuran la voluntad de la gente. Esta manipulación es infinitamente más peligrosa y poderosa de la que puedan intentar los pobres diablos del “negacionismo” neonazi. ¿Son los judíos quienes están detrás del imperio EEUU? No lo creo en absoluto. Los judíos son un pueblo (¿raza? ¿colectivo religioso?) desparramado por todo el mundo; algunos son sionistas, otros no; algunos son israelíes o yankis, otros no; unos son de derechas, otros de izquierdas; unos son ricos, muchos son pobres; muchos son religiosos, bastantes ateos. Claro que hay muchos judíos entre los poderosos de este mundo, pero creer que los judíos colectivamente son responsables de no se sabe qué conspiración desde la noche de los tiempos lo considero un disparate.

  28. Sigue la lucha de memorias colectivas en el escenario del presente, aquí y ahora. Resulta que a unas pretendidas víctimas del franquismo no les dejan participar en el homenaje tributado en el Congreso de los diputados a las víctimas del Holocausto; a las víctimas judías del Holocausto se debería añadir porque a las demás víctimas del nazismo se las manda “allí lejos, donde habite el olvido.” Esto es lo que sucede con los 7000 españoles aniquilados en los campos nazis, 5000 de ellos en Mauthausen. Nuestros compatriotas son indiscutibles víctimas del genocidio histórico nazi, pero no del Holocausto, que es una evocación exclusiva de las víctimas judías. El recuerdo del exterminio judío se ha ido transformando en una especie de religión civil que Israel y sus aliados de EEUU tratan de imponer a todo el mundo occidental, incluso convirtiendo en delito la “negación” del Holocausto. Y es que la memoria histórica es selectiva, parcial y partidista por definición; busca fortalecer a una comunidad en el presente, y eso se consigue excluyendo a los otros colectivos, que ven su memoria histórica ninguneada o negada. Los españoles asesinados por los nazis (o los gitanos, o los prisioneros soviéticos, o los minusválidos) no tiene sitio en esa memoria particular del Holocausto inventada por y para los judíos. Y como esa memoria judía tiene patrocinadores tan sólidos como son los yankis y los israelíes es ella la que prevalece en el espacio público en detrimento de las demás. El cuento de siempre.

    • El franquismo tenía un componente antisemita, por mucho que algunos traten de ocultarlo. Los historiadores Gonzalo Álvarez Chillida y Paul Preston han mostrado la importancia que la lucha contra el judaísmo tuvo en la formación de una mentalidad violenta de las clases medias en España después de la Primera Guerra Mundial. El marxismo y la masonería (que naturalmente eran hijas del judaísmo) fueron los principales responsables de todos los males de España; la Segunda República era la hija de la conspiración judía internacional que quería conquistar España.

      • Scorpions, coincido con tu punto. El antisemitismo profundo que caracterizó el régimen de Franco significó que éste hizo poco o nada para proteger a los Judíos con pasaporte español, cuando fueron expulsados de Francia o de otros países ocupados por los nazis. Ello lo plasmó por escrito de modo explícito Francisco Gómez Jordana, Ministro de Relaciones Exteriores, el 28 de diciembre de 1943: «Son muchos cientos los sefarditas con nacionalidad española que están en Europa, sea en campos de concentración, sea a punto de ir a ellos, y nosotros no los podemos traer a España a instalarse en nuestro país, porque esto no nos conviene de ninguna manera, ni el Caudillo lo autoriza». Más claro, agua.

      • Es evidente que no existieron persecuciones en España, ya que casi no había ninguna Judío, pero la ideología antisemita fue una política central de Franco y de manera oportunista todo ello fue cancelado en la posguerra para obtener el consentimiento y el apoyo de las grandes potencias y para sobrevivir en Europa después de la Segunda Guerra Mundial. Pero debe advertirse que no hubo arrepentimiento por lo que había dicho antes: él fingió que nunca había procedido de este modo.

      • Durante la Guerra Civil Francisco Franco (de su puño y letra) escribió una gran cantidad de panfletos antisemitas y el anti-semitismo fue, sin duda, uno de los principales componentes de la propaganda franquista. Se puede ver el libro de Javier Domínguez Arribas “El enemigo judeo-masónico en la propaganda franquista (1936-1945)”.

  29. Los judíos han matado a un sargento español y todo se ha resuelto con dos llamaditas y poco más ¿Alguien se imagino que ocurre con los palestinos? Teníamos a Naciones Unidas y a Rajoy clamando al cielo. Cuánta permisividad con los judíos ! Las malas bestias continúan con sus actos que ellos consideran normales amparados por el paraguas de los EEUU.

    • Los judíos hicieron practicas de tiro con la garita del soldado español. Los judíos hicieron tal crimen para que sirviera la muerte del soldado español de altavoz mundial. Los judíos consiguen que en la ONU no se haga ni una condena quedando la diplomacia española en el mas profundo de los ridículos. Los soldados españoles tenían que estar recogiendo para venirse para casa por no tener el apoyo de la ONU.

    • Si este soldado hubiera muerto por fuego de Hezbolá tendríamos un pollo montado de gigantescas dimensiones. Ahora, como ha muerto en un puesto de paz de la ONU abatido por fuego israelí, no se oyen ni susurros. Esta pobre mujer, y su familia, al dolor de la pérdida de su ser querido han de añadir comprobar la hipocresía de los muchos a los que este militar defendía, aquellos que hace unas semanas se hacían eco del clamor en París y hoy están mudos y no se atreven a decir. “Yo soy Francisco Javier Soria”, porque no conviene molestar al sionismo terrorista. Exactamente igual que en Charlie Hebdo en 2008.

  30. En 1998, Manuel Fraga, fundador del Partido Popular, escribió el epílogo al libro de un historiador gallego que negaba el Holocausto. El escritor se llama Juan Luis Beceiro y la obra, subvencionada y distribuida en bibliotecas públicas por la Xunta de Galicia, se titula La mentira histórica desvelada. Se puede leer en esta joya literaria que “no se ha encontrado documento alguno que pruebe que los alemanes tuvieron la intención de realizar tal genocidio ni que se haya ejecutado plan alguno referente a ese exterminio. Además, en los archivos alemanes, tan propensos a no omitir detalle alguno, no parece haberse encontrado ninguna orden de exterminar a los judíos, porque, si así fuera, ya se hubiesen preocupado de hacerla conocer al mundo entero”.

    • A un militante de Podemos puede lacerarle un chistecillo de judíos que todos hemos escuchado ya mil veces, porque la izquierda agnóstica siempre ha sido más meapilas que la derecha católica, paradójicamente. No he visto a ningún dirigente del PP molestarse por el saludo nazi de Jesús Parra. Ni a ninguna asociación judía, por cierto. Y la izquierda pierde el tiempo dimitiendo y dictando mucho sermón masoquista y catódico por un chiste.

  31. Como bien dice Carlos Taibo: “Pese al revés que supone la lamentable rectificación del festival Rototom, la campaña de boicot, desinversiones y sanciones (BDS) está obteniendo, en relación con el Estado de Israel, resultados inesperados. Tanto que parece que empieza a sacar de quicio a los dirigentes israelíes. Ojalá sirviese para que éstos, en su designio de dedicar una parte de su tiempo a contrarrestarla, impongan algún freno a asesinatos, colonias y violaciones cotidianas de derechos humanos.”

    • La AVT y el PP aspirantes al premio nobel a la libertad de expresión y la transparencia, y lo peor es que con la cantidad de sionistas que hay en esa organización seguro que no tardan mucho en conseguirlo.

  32. Ya que las instituciones políticas y políticos han presionado para que se levante el veto a este cantante, sería un éxito si los asistentes al festival boicotearan, no asistieran, a la actuación de este sionista. El boicot total a Israel triunfará con las acciones de los ciudadanos, de la gente y a nosotros no se nos puede presionar para asistir a semejante insulto a los derechos humanos. Los del festival también se han retratado culpando a la campaña de BDS de presiones y violencia (qué sinvergüenzas!). Ellos también deberían sufrir la indignación de unas personas que van a asistir a un festival en defensa de los derechos humanos. Sería un triunfo que este cantante actuara ante un auditorio vacío. Esa sería una buena reacción ante tanto mamoneo. BOICOT A ISRAEL!

    • Hombre, no son comparables los vetos del PP y la derecha por motivos políticos al veto a los defensores del estado sionista nazi israelí, ocupante de Palestina que lleva a cabo un bloqueo criminal, humillaciones, robos de tierra, asesinatos hasta de niños y el genocidio de un pueblo; que no respeta las leyes internacionales ni las resoluciones de la ONU, en unas palabras, que no respeta los derechos humanos. Este cantante es pro-sionista y rechaza a Palestina. BDS es una organización internacional que lucha contra el sionista, nazi y racista estado de Israel y muchos judíos la apoyan y condenan a Israel. Pretender que las críticas al sionismo asesino es antisemitismo es la excusa que utilizan los sionistas y que parece que asusta mucho a la gente. ¿También les parecen antisemitas los anti-sionistas judíos?

      • Creo que son casos distintos. una cosa es nacer en Alemania, y otra ser nazi. Una cosa es ser vasco y otra hacer apología del terrorismo. y escribir letras que hacen apología serán libertad de expresión, y por lo tanto que diga lo que quieran siempre que no crucen los limites de la constitución, pero lo que no querrás es que te contrate un ayuntamiento de ideología opuesta.

  33. En el “sionista, nazi y racista” Estado de Israel existe una democracia representativa, con gobiernos salidos de elecciones libres y limpias. Encima, el 20% de los ciudadanos israelíes no son judíos sino árabes palestinos. Toda una diferencia con sus vecinos de Egipto, Jordania, Siria o Irán, que son dictaduras más o menos encubiertas. Basta un ejemplo: en Israel se celebra legalmente el día del orgullo gay, aunque con ataques de los ultraortodoxos judíos; compárese con Irán: allí los tribunales ahorcan a los homosexuales por el nefando delito de sodomía. Israel es una sociedad desarrollada y moderna, que contrasta de manera brutal con la barbarie musulmana que tiene alrededor: dictaduras corruptas, fundamentalismo religioso y mujeres envueltas en un paño negro. Esto no son opiniones; son hechos indiscutibles. Ante semejante panorama, Israel defiende su existencia como Estado sin contemplaciones desde sus precarios orígenes en 1948; son un pueblo organizado, valiente e intensamente nacionalista. Una verdadera Esparta en un entorno completamente hostil. Tengo una gran admiración por Israel, esa gran potencia occidental surgida del desierto, admitiendo todas sus insuficiencias y lamentando la triste suerte de los palestinos. Naturalmente, la izquierda radical española, la más imbécil de todas las izquierdas radicales, ataca a Israel por norma, porque sí, y cayendo muchas veces en el más deleznable antisemitismo. Porque antisemitismo es intentar boicotear a un artista judío por ser judío y defender al Estado sionista. No es ningún delito ser sionista, o sea nacionalista judío; como tampoco es delito ser nacionalista vasco, catalán, español o guatemalteco. Y uno puede ser un excelente artista teniendo opiniones políticas discutibles. Nunca llueve a gusto de todos. Pero muchos, aunque no lo reconozcan, odian a los judíos porque lo son y a eso se le llama racismo antisemita; es el caso de los izquierdistas españoles, siempre tan equivocados. Una cosa es que no guste la arrogancia israelí, su política brutal hacia los palestinos o el gobierno derechista democráticamente elegido de Netanyahu y otra muy diferente negarle el pan y la sal a Israel por puro racismo antisemita pro árabe. Esta izquierda radical siempre ha escogido los peores referentes: la URSS y las dictaduras comunistas, la revolución cultural china, cualquier grupo terrorista “progresista” (sic) por brutal que sea y últimamente el populismo sudamericano, el islamismo radical o la Grecia arruinada. Bueno, ahora de Grecia ya no dicen nada porque su gobierno no ha tenido más remedio que entrar por el aro.

    • En cualquier caso el objetivo está conseguido. Que actúe o no actúe el sionista no es importante, lo importante es que el sufrimiento palestino y el crimen que se está cometiendo contra ellos sea visible y esté en los medios. Esperemos que los demás artistas que actúan y el público sepan recibirle como se merece, no cabe duda de que sabrán estar a la altura que las circunstancias merecen, al contrario que la dirección del festival….. o no… quizá sea una buena táctica la de la dirección, ya veremos como se desarrollan los acontecimientos.

      • Es increíble, ahora resulta que la culpa la tiene el BDS ¿quiénes son los responsable de este acto? ¿Cómo se puede tolerar que EE.UU escriba a nuestro gobierno presionando-quejándose sobre le tema? ¿Sabe la gente lo que le paso a Cat Stevens por convertirse al islam en su país (EE.UU? fue boicoteado en todas partes-con sus disco hacían hogueras públicas- y ni ha defendido el colonialismo, como sí ha hecho este fascista judío, ni era fascista, ni era terrorista o defendía el terrorismo, todo lo cual sí hace el sionista que en principio fue boicoteado.
        España tienes que hacerse respetar; esto pasa en cualquier país europeo sin que hay problema alguno ni por supuesto a EE.UU se le ocurre enviar ninguna amenaza

  34. Este caso recuerda al de hace un año cuando Bardem y Penélope Cruz lamentaron públicamente sus declaraciones contra el bombardeo de Gaza. Parece un misterio que quién se pronuncie públicamente contra la actuación del estado de Israel o de aquellos que defienden la ocupación de Palestina, tengan luego una ráfaga de iluminación y rectifiquen pidiendo perdón. Algo huele a podrido y no es Dinamarca.

  35. Rectificar es de sabios y pedir disculpas más. El director del Rototom lo ha dicho todo: “Ninguna “investigación” parecida ha sido hecha nunca por nadie de los artistas que han venido hasta ahora en el sunsplash. Esta demócrata asociación que incita al boicot: se ha preguntado que piensan los Soja o Major Lazer o Shaggy (marine en la guerra del Golfo) o tantos otros rastas sobre el argumento? Me parece que no. Me parece que se escarnece contra Matisyahu solo porque es judío”.

  36. Recuerdo a los olvidadizos que solo en 2013 en la comunidad de Madrid se suspendieron dos festivales y más de 10 artistas vieron anuladas sus actuaciones. El presidente de la Comunidad, Ignacio González, canceló en enero el concierto Irreductibles Fest, que en un primer momento iba a tener lugar en la Sala Rock Kitchen. Tras la prohibición de las autoridades, fue finamente el CSO La Traba quien cedió sus instalaciones a un festival cuyo fin era el de recaudar dinero para los detenidos en la huelga general del 14N del año anterior. Artistas como Los Chikos del Maíz, Arma X, Habeas Corpus, Boikot y Non Servium fueron censurados por “motivos de seguridad”. Y por motivos muy similares a los que ahora se aducen.

  37. El festival lo organiza una empresa Italiana, era originalmente organizado en Italia pero tuvieron que trasladar su organización a España porque los ultra-derechistas le hicieron acosos legal. Si el cantante judío tienen libertad de Expresión el festival también y no debemos permitir que una asociación ultra derechista los acose.

    • Sandokan, no se preocupe, que usted no tiene que permitir ni dejar de permitir nada. Para eso están los tribunales.

  38. Hay muchos tipos de antisemitismo. Por una paradoja de la historia, el cristianismo, religión de ascendencia judía, se volvió progresivamente antisemita a medida que crecían sus adeptos gentiles. La Iglesia se separó de la sinagoga a fines del siglo I y se lanzó a matar al padre. El cristianismo acabaría renegando de sus orígenes y considerando a los judíos como el pueblo deicida, que no reconoció a Cristo como Mesías y lo mandó a la cruz. Durante siglos la iglesia fue la gran instigadora del antijudaísmo religioso tradicional: los ghettos, los pogroms medievales, las acusaciones de satanismo e infanticidio. Pero luego, a partir del siglo XVIII, aparece otro antisemitismo vinculado a la emancipación de los judíos y a su transformación en ciudadanos europeos de pleno derecho. Ahora los judíos son considerados como una banda de conspiradores que tratan de apoderarse de las palancas del poder mediante una estrategia subterránea de control de la economía, la política, la educación, la cultura etc. El gran éxito social de los judíos emancipados exacerba el antisemitismo. Los “Protocolos de los Sabios de Sión”, panfleto inventado por la policía secreta zarista a fines del siglo XIX, es el texto canónico de este antisemitismo vinculado a posiciones políticas ultraderechistas. Los judíos son capitalistas o marxistas, pero en todo caso se les acusa de desintegrar la sociedad tradicional controlando organizaciones subversivas tales como los partidos socialistas, los sindicatos, las organizaciones revolucionarias o la masonería. Pero el antisemitismo moderno no es únicamente de extrema derecha, porque desde la izquierda también se atacaba a los judíos por capitalistas voraces, usureros o urdidores del cristianismo (empezando por filósofos ilustrados como Voltaire, duro antisemita). Sin embargo, la mayor manifestación de antisemitismo fue el Holocausto puesto en marcha por Hitler y sus amigos, o sea por la extrema derecha pangermanista, revolucionaria y anticristiana. En la actualidad, el antisemitismo suele camuflarse como “antisionismo” pero los motivos que se esgrimen para atacar a los judíos son los tradicionales (los judíos son ricos, poderosos, capitalistas, conspiradores, sin escrúpulos). También es verdad que desde las poderosas terminales mediáticas sionistas se considera exageradamente como “antisemita” cualquier crítica contra Israel, por razonable y moderada que sea. Parece que el antijudaísmo religioso, tras el Concilio Vaticano II, es débil y vinculado al integrismo católico; pero el antisemitismo racista moderno pervive escondido como “antisionismo.” Curiosamente, es la izquierda radical la antisemita, sobre todo por su apoyo a la causa árabe en el conflicto Israel-Palestina. La derecha e incluso la extrema derecha occidental es más bien pro sionista. Y en el mundo árabe y musulmán el antisemitismo es muy intenso por motivos obvios.

  39. La II Guerra Mundial de las mujeres soviéticas. Se publica en nuestro país por primera vez, traducido al español, La guerra no tiene rostro de mujer (Debate), obra cúlmen de la última Premio Nobel de Literatura, Svetlana Alexiévich. El libro cuenta con cientos de testimonios de mujeres que participaron de una u otra forma en la Segunda Guerra Mundial.

    • Conozco un poco Rusia y he visitado muchos museos en que se conservan cosas de la IIWW, la Gran Guerra Patria que dicen los rusos. En todos ellos se encuentran elementos que recuerdan a las mujeres soviéticas combatientes, partisanas, asesinadas por los nazis. En sus monumentos, junto a piezas que recuerdan a los varones, casi siempre aparecen mujeres. Algunos de los más grandes, como en Kiev, representan a mujeres victoriosas. Las mujeres, que en combate significaron, quizás, el 2% del total de víctimas, fueron recompensadas con pensiones, con puestos, entre otros, en los museos de la guerra, y es fácil ver todavía a algunas ancianas exhibiendo orgullosas sus medallas en las fechas significadas y a la gente haciéndose fotos con ellas.

  40. Gerhard Weinberg, máxima autoridad en la Segunda Guerra Mundial, ofrece una magistral visión de conjunto, sus causas –el ascenso de Hitler, Checoslovaquia, el belicismo de Japón…-, la evolución de los combates, ilustrados con excelentes mapas, y el impacto de la guerra en la vida cotidiana de la población civil.

  41. ¡Spabanana, ya es Calabria!. ¡Hemos llegado al tope de la Famiglia!. Y ahora, se suma el gobierno sionista, gobierno/s genocidas de mujeres, ancianos y niños palestinos a lo largo de 67 años de su historia (con minúscula). Más de 52 palestinos han muerto a manos de los judíos sionistas desde 1948.
    ¡Viva la Famiglia. Viva Don Vito Gürtel y Asoppiados!.
    http://www.cronica.com.mx/notas/2014/848723.html

  42. Todo lo que pensábamos sobre Stalin y su Gran Purga puede estar equivocado. Durante décadas, políticos e historiadores han resaltado el carácter personalista y psicopático del dictador. Sin embargo, un nuevo libro desvela otra parte de la historia. Es el libro de James Harris, ‘The Great Fear’ (OUP Oxford).
    http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-08-07/stalin-gran-purga_1242382/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=%5BECFacebookNocheAutomatico%5D

    • Stalin es probablemente el personaje más importante del siglo XX. Brutal pero íntegro en su brutalidad, en su juventud fue seminarista y bandido. Que alguién que fue bandido en su juventud llegara a comandar el mayor imperio del siglo XX y no robara ni un kopek, dice mucho sobre su carácter, frío, duro, austero como el acero. Precisamente eso significa el apodo Stal en ruso significa acero, y el sufijo in suele indicar pertenencia. El hombre de acero, el zar rojo, un georgiano que hizo a Rusia grande, no hablaba demasiado bien ruso pero extendió el idioma de Pushkin por los confines del imperio soviético, derrotó a la Alemania Nazi y desafió a la mayor potencia militar que ha conocido la historia, los USA, impulsó la carrera espacial, implantó un grandioso sistema educativo, extendiendo el excelente (aunque elitista) sistema zarista a amplias capas de la población. Salvó a muchos judíos del exterminio nazi. Luego los judíos intrigaron contra él. Este georgiano permanece en el corazón de muchos rusos, que añoran la grandeza de antaño. Ejecutó obras que aún perduran, cuando murió, el sistema se volvió corrupto y todo el mundo robaba al Estado, por eso las obras de Stalin permanecen al igual que los de los zares. Si el Zar Nicolás no hubiese sido derrocado por el traidor de Lenin, cuando se había implantado un sistema más democrático que el que existía en la mayor parte de los países occidentales, mediante una conspiración financiada por potencias extranjeras, Rusia sería hoy la nación más poderosa de la tierra. Juzgar a personajes históricos con la mentalidad actual es complicado, si media España apoyó a Franco, no quiere decir que media España fuera fascista. A veces el caos y el desorden provocan más víctimas que la tiranía y el ejemplo lo tenemos en Siria, Libia Irak o Afganistán, con millones de muertos.

    • Los que Stalin mató en Rusia me importan poco, el problema es los que Stalin mató en España donde reprodujo el sistema de purgas a través del SIM (Servicio de Investigación Militar). El caso más famoso es el de Andrés Nin (Operación Nicolay), pero el SIM era todo un sistema para depurar el Ejército Popular de la República y tenerlo bajo control de los comisarios políticos de las Brigadas Mixtas. Esto pertenece a la Amnesia Histórica y nadie habla de ello, aunque los depurados por el SIM están todos en las cunetas.

  43. Como cada año, se acaba de conmemorar el aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948. Y, como cada año también, la conmemoración arroja un desolador panorama de incumplimientos. Sólo basta ver cómo coincidiendo con esa fecha oficial, decenas de informaciones daban nota al mismo tiempo de situaciones desoladoras de abandono, tortura, masacres, exterminio, guerra, etcétera que afectan a millones de personas. La defensa de los Derechos Humanos está ligada directamente con otros compromisos internacionales, como la Convención de Ginebra, la piedra angular del derecho internacional humanitario en las guerras y los conflictos armados que intenta limitar sus efectos más inhumanos. Pero si en el siglo XIX, el 90% de las víctimas de los conflictos armados eran militares y el 10% población civil, tras las dos grandes guerras mundiales del siglo XX y las guerras de descolonización, los conflictos étnicos, o religiosos o políticos, el 90% de las víctimas son civiles. Está claro que sería necesario una ampliación de compromisos ante los incumplimientos generales. Pero hoy ni siquiera habría consenso para lo acordado décadas atrás. Posiblemente, tampoco ahora se firmaría la Declaración de Derechos Humanos de 1948. Se conmemora como ejercicio de memoria resignados a su incumplimiento.

  44. Trotsky era un fanático, tanto como Stalin aunque mucho más brillante y sin la personalidad psicótica de éste. Tuvo la valentía de denunciar los crímenes del estalinismo y además sin abjurar del bolchevismo, pero seguramente lo hizo con la esperanza de propiciar un cambio de gobierno que lo aupara a él al poder. Como revolucionario fue durísimo e implacable, igual que Lenin. Fue un excelente escritor y mediocre filósofo. Al final de sus días se hizo menos sectario apoyando el psicoanálisis, el surrealismo, el feminismo y otras cosas que los comunistas mayoritarios detestaban y perseguían con saña.

    • La actitud de Trotsky sobre la cuestión judía era la de la mayoría de los revolucionarios judíos asimilados de Rusia, hacia el año 1900. Por esa época, predominaba la visión de que una transformación mundial del capitalismo hacia el socialismo, posible en un futuro no lejano, podría eliminar en Rusia (y en otros países de la “diáspora” judía) todas las barreras sociales que segregaban a judíos de no-judíos. El proceso de asimilación impuesto por el capitalismo debe alcanzar un nivel superior en una sociedad socialista, como parte de un proceso mundial de asimilación. Este proceso no debería excluir a ninguna nación. En consecuencia, Lenin consideraba la mejor integración posible de los judíos en las filas del movimiento socialista como un requisito previo y como parte de una política revolucionaria eficaz para resolver la cuestión judía.

      • La presencia de judíos en las filas del socialismo desde la segunda mitad del siglo XIX era llamativa, basta con hacer la lista: Marx, Lassalle, Adler, Bauer, Rosa Luxemburgo, Martov, Trotsky, Bernstein, Hilferding, Zinoviev, Kamenev, Radek, Bela Kun, Eisner, Jaurès. Algunos eran socialistas demócratas; otros, revolucionarios totalitarios. Todos eran o se declaraban marxistas. ¿Por qué tanto judío? Quizá fuera una cuestión de clase social, por decirlo en términos marxistas. Los judíos eran cultos, de familias de clase media liberal, muchos de ellos habían tenido acceso a la educación superior y estaban llenos de un mesianismo religioso que volcaban en la nueva religión política socialista de la sociedad sin clases. Una sociedad más libre, más justa y menos antisemita. Tanto judío marxista le puso en bandeja a la derecha la mitología del hebreo subversivo y destructor de orden social para implantar en su lugar el reino universal de Jehová. Era lo que decían los delirantes “Protocolos de los sabios de Sión”, utilizados por nazis y fascistas desde principios de los años 20 pero inventados por la policía secreta zarista, la Ojrana, a fines del siglo XIX. Con el triunfo de la Revolución de Octubre muchos judíos ocuparon altos cargos en el nuevo estado soviético. Para los contrarrevolucionarios, estos “judeobolcheviques” eran la prueba de que los sabios de Sión eran los responsables de la dictadura leninista. Y el odio hacia los judíos en general se volvió patológico entre los sectores derechistas. Todavía peor: muchos judíos formaron parte de la tristemente célebre policía política fundada por Lenin en 1918: la Cheka. El jefe de la Cheka, el aristócrata polaco Dzerzhinski, no era judío, pero muchos de sus subordinados sí lo eran. Así pues, para la propaganda de derechas, el judío era, además de un revolucionario internacionalista enemigo de las patrias, un asesino nato, un chekista. Los hornos del futuro ya comenzaban a calentarse. De hecho, el aperitivo del Holocausto fueron los 100.000 judíos masacrados por los blancos durante la guerra civil rusa. Tras la derrota, los rusos blancos corrieron a refugiarse en Alemania con los “Protocolos” en el bolsillo; entre ellos, un alemán del Báltico que se llamaba Alfred Rosenberg. Y la idea judío=bolchevique=chekista se convirtió en dogma de fe para la extrema derecha. Lo más curioso es que la importancia de los judíos en la URSS fue disminuyendo progresivamente hasta su completa anulación con la liquidación de la vieja guardia bolchevique por Stalin durante los años 30. De ahí se pasó al antisionismo, que no era otra cosa que el viejo antisemitismo ruso camuflado con verborrea marxista. Los ideólogos antisionistas de la URSS decían de los judíos que eran tenebrosos cosmopolitas enemigos de la gran patria soviética, además de burgueses, masones y capitalistas acérrimos, así que era imposible fiarse de ellos. Judío=conspirador nato. Hitler, Rosenberg y Streicher hubieran llorado emocionados ante unos discípulos tan aplicados como los camaradas rusos. Hoy día quedan pocos judíos en Rusia.

    • De acuerdo, fue un campo de refugiados donde vivieron en pésimas condiciones. Llamarlo campo de concentración se puede admitir, pero intentar compararlo con un campo de exterminio nazi ya es exagerar y bastante. Solo un dato, de 18.000 republicanos dicen en el artículo que murieron 30, y supongo que por enfermedades, no asesinados. Aplaudo que este superviviente siga dando su testimonio, siempre es importante no olvidar, pero no exageremos las cosas. Francia no tuvo la culpa de la guerra civil española, podría haber tratado mejor a los refugiados españoles pero el caso es que se hizo cargo de ellos. A parte de criticar las condiciones de los campos, también podría haber algo de agradecimiento. Como dicen en el artículo, los hubo, como este superviviente, acogidos y empleados por franceses. Y cuando estalló la II GM otros se incorporaron a la resistencia y al ejército de De Gaulle.

    • Estamos igual que hace 80 años y es que aceptar refugiados es un síntoma de cobardía. Si en Siria se está desplazando injustamente a un sector de la población se debería intervenir con la ONU, que para eso se constituyo, pero la solución a todos los conflictos lógicamente no puede ser que los desplazados se les suelte en las calles de Europa por millones. Todo este asunto de los refugiados sirios huele fatal. Nos comen el coco para que los aceptemos sin preguntar qué está pasando allí realmente.

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