10 falsos mitos sobre el franquismo

La larga vida del franquismo le permitió crear una historia de sus orígenes y de sus logros que poco tiene que ver con la realidad de la España del siglo XX. A fuerza de repetirlos, algunos mitos siguen vivos en el imaginario colectivo del franquismo que cultivan ciertos sectores de la derecha en nuestros días. No está de más recordar algunas de las invenciones de la historiografía franquista, que los historiadores han desmontado pieza a pieza, por falsas, pero que aún repiten algunos autores revisionistas. A modo de decálogo se enumera una lista de diez mitos creados por el franquismo y sus herederos ideológicos con el propósito de justificar el golpe militar.Franco

1. La II República no fue un desastre. La República no fue un fracaso que conducía inexorablemente a una guerra sino que fue destruida por un golpe militar que, al contar con la connivencia de un país extranjero y no triunfar en buena parte del país y en la capital, se encaminó automáticamente a la guerra civil. La República fue una democracia de entreguerras de nueva creación y como otras muchos democracias europeas de Europa tuvo que lidiar por un lado con la derecha autoritaria, fascinada por la experiencia fascista, y con la izquierda obrera que consideraba, de manera habitual, que la democracia era incompatible con el capitalismo.  Durante los años de dictadura franquista, el régimen justificó el golpe de Estado por «el peligro comunista». Sin embargo, las justificaciones conservadores han ido evolucionando de manera que es cada vez más habitual oír a los políticos de derechas nombrar el supuesto fracaso de la República como causa directa y sustancial de la guerra y nunca culpar de la misma el golpe de Estado militar que degeneró en una guerra civil.

Como ejemplo sirve la entrevista que Manuel Fraga concedió a El País en 2007 en la que aseguró: “Pero los muertos amontonados son de una guerra civil en la que toda responsabilidad, toda, fue de de los políticos de la II República. ¡Toda!”. En esta misma línea se manifestó Esperanza Aguirre en un artículo de ABC: “La «II República fue un auténtico desastre para España y los españoles (…). Muchos políticos republicanos utilizaron el régimen recién nacido para intentar imponer sus proyectos y sus ideas -en algunos casos, absolutamente totalitarias- a los demás, y que faltó generosidad y patriotismo». Las justificaciones de la guerra civil de la derecha ya no son los rojos y marxistas sino los mismos políticos republicanos y su escasa habilidad y operatividad. Sigue leyendo

El franquismo visto por sí mismo

Siguiendo la serie de libros, y por sugerencia de algunos de los que me seguís, apunto unas cuantas publicaciones aparecidas en los años  inmediatamente posteriores a la guerra civil. Fueron alentados por las autoridades franquistas que querían mostrar a través de estos títulos la imagen de la España que iban a construir, en contraste con los considerados años desastrosos de la República.

Escudo pre-constitucional

Los años 40 presenciaron una inflación de libros inflamados de nacionalismo español. La identidad que se pretendía en el presente condicionaba la imagen que se tenía del pasado nacional. Por consiguiente, la Historia que se escribía era crucial en el proceso de construcción nacional. Estos son los títulos:

Zacarías García Villada: El destino de España en la Historia Universal. 1940

José Mª de Areilza y Fernando Mª Castiella. Reivindicaciones de España. 1941

Luis Retana. Albores del Imperio. San Fernando III y su época. 1941

Antonio Tovar. El Imperio de España. 1941

Juan Beneyto. España y el problema de Europa; El Estado Nuevo. 1942

Ricardo del Arco. Grandeza y destino de España. 1942

Antonio Bermejo de la Rica. La España imperial. 1942

Ruiz Amador. Compendio de Historia de España (hasta 1939). 1942

Antonio Ballesteros. Historia de España. 1943

Feliciano Cereceda. Historia del Imperio español y de la hispanidad. 1943

Santiago Montero Díaz. La idea de Imperio. 1943

Eleuterio Elorduy. La idea de imperio en el pensamiento español. 1944

Ricardo del Arco. La idea de imperio en la política y literatura españolas. 1944

Ciriaco Pérez Bustamante. Historia de la civilización española. 1946

Julio Caro Baroja. Los pueblos de España. Ensayo de Etnología. 1946

Manuel García Morente. Ideas para una Filosofía de la Historia de España. 1946

José Corts Grau. Motivos de la España eterna. 1946

Ramón Menéndez Pidal. La España del Cid. 1947

Espero que la selección os guste y permita conocer las fuentes del nacionalismo español en sus orígenes. Como siempre, todas las sugerencias son bienvenidas

8 libros que retratan al franquismo

Carmen Laforet

Carmen Laforet

Tras el éxito de la entrada de libros sobre el franquismo, aquí va una continuación con algunos libros que se escribieron en los años de vigencia del franquismo y que son un vivo retrato de aquella sociedad. Esta es la lista:

1) Antonio Buero Vallejo: El tragaluz

2) Miguel Delibes: Cinco horas con Mario

3) Juan Goytisolo: Señas de identidad

4) Juan Marsé: Ultimas tardes con Teresa

5) Rafael Sanchez Ferlosio: El Jarama

6) Carmen Martin Gaite: Entre visillos

7) Carmen Laforet: Nada

8) Camilo J. Cela: La colmena

Como en la entrada anterior, todas las sugerencias son bienvenidas

13 libros sobre el franquismo

Algunos usuarios del blog suelen pedirme consejo sobre lecturas relacionadas con el franquismo. Presento una selección de libros que entiendo son vitales para entender qué fue el franquismo. Evito de intento la etapa de la guerra civil y la represión posbélica, temas que quizá aborde en otra entrada, lo mismo que las biografías de los protagonistas.

Franco

Estos son los libros que me salen:

1) Stanley Payne. 40 preguntas fundamentales sobre la guerra civil

2) Paul Preston. Franco

3) Juan Pablo Fusi. La época de Franco

4) Francisco Sevillano Calero. Ecos de papel

5) Carme Molinero y Pere Ysas. La anatomía del franquismo

6) Ismael Saz. Fascismo y franquismo

7) Jordi Gracia. La resistencia silenciosa

8) Peter Anderson y Miguel A. del Arco. Los apoyos sociales del franquismo

9) José Andrés Gallego y Antón Pazos. La Iglesia en la España contemporánea

10) Santos Juliá. Hoy no es ayer

11) Julio Aróstegui. ¿Por qué el 18 de julio?

12) Ismael Saz. España contra España. Los nacionalismos franquistas

13) Enrique Moradiellos. Francisco Franco: crónica de un caudillo olvidado

Me ha salido un número de mal fario (13). He tratado de incluir autores de distintas escuelas historiográficas pero serios y buenos historiadores. Es seguro que los lectores echaran en falta alguna publicación o pensarán que sobra alguna. Todas las sugerencias son bienvenidas. Espero que anime a la difusión de la buena literatura sobre el franquismo

Una Europa para dos Españas

De Gaulle

De Gaulle

El problema de España era político y ninguna opinión favorable o no a la integración en la CEE lograba disimular su fundamental carga política. Se toman posiciones a favor o en contra según la posición política en la que se milite. Cuantos deseaban para España un régimen político distinto estaban a favor de la integración, sobre todo por el resultado político que dicha integración podría tener de fronteras adentro.

Dentro del gobierno de Franco las posturas eran variadas pero todas chocan con el muro político. Así, un europeísta como el ministro de Comercio, Alberto Ullastres, se veía obligado a decir en las Cortes (21/XII/62) cosas tan contradictorias como estas: ‘A largo plazo, la integración en Europa es inevitable’, y ‘No lo consideramos vital, pero nos interesa’. Como el galimatías es difícil de entender, sobre todo cuando no se puede aludir claramente a los problemas, Ullastres se vio obligado a explicar estas contradicciones con un argumento de escasa solidez: ‘Hemos montado una política económica que nos ha de servir igual para la integración que para quedarnos fuera de ella. Naturalmente que deseamos integrarnos, porque si no, no lo habríamo solicitado con unas palabras tan claras: negociaciones para una asociación con vistas a una eventual adhesión. No somos integracionistas a ultranza ni hemos hecho la solicitud de integración en condiciones que no estamos pensando en cumplir’. Estas piruetas verbales en que se consiste la política del régimen se aclaran cuando el ministro habla después de presentar la postura española ‘poco a poco’ y ‘a medida que las circunstancias nos van dando elementos nuevos’. Tan poco a poco, y menos, como sea posible.

Esa es la posición del régimen que, expresada de forma más ruda, la hacían los pensadores de andar por casa de la Falange madrileña, ante las centurias de la Guardia de Franco: ‘Ingresaremos cuando la CEE se trague al régimen y no antes’. Lo que han hecho ha sido repetir la consigna: ‘Europa viene hacia nosotros, adopta nuestro régimen, reconoce que teníamos razón. Ahí está De Gaulle, con sus presidencialismo, enciando ministros y generales a Madrid’. Visto de una forma u otra, la asociación y posterior adhesión serviría para potenciar políticamente y autorizar al régimen en el mundo internacional. Lo demás, el ingreso en la OTAN por ejemplo, sería coser y cantar. La difícil tarea que tenía entre manos la diplomacia de Castiella era intentar que el régimen apareciera de fronteras afuera como lo que no era de fronteras adentro. Sigue leyendo

“Una Europa para dos Españas”

El franquismo sigue vivo en el pensar y actuar de muchas personas. Franco no es un simple personaje del pasado. Pretendo en el libro mostrar las raíces y las evoluciones posteriores del régimen franquista. También, ahora que el sueño de la unidad europea parece romperse, seguro que «Una Europa para dos Españas» aporta muchas claves de por qué el proyecto político está estancado y el económico haciendo agua