El Frente de Juventudes

Chicos del Frente de Juventudes Madrid 1939

Un grupo minoritario dentro de la coalición franquista, la Falange, fue el que aportó el conjunto de símbolos y mitos que adoptaría el régimen salido de una cruenta guerra civil. ¿Cuáles fueron las consignas, las palabras cargadas de mágicas resonancias, los mitos fantásticos que la Falange propuso al pueblo español, en especial a los jóvenes, para hacerle vivir en la esperanza de un Nuevo Orden? En pocas palabras, el plan propuesto era: una minoría elegida por sí misma se apoderaría del poder político, si fuera preciso con la violencia, instauraría un estado totalitario al servicio de una idea superior y buena en sí misma: la revolución nacional-sindicalista. La que, con el tiempo, se convertiría en la “revolución pendiente”, siempre a la espera de ser completada, y nunca llevada a cabo.

El nuevo Estado se organizaría de arriba abajo, en un orden no democrático sino jerárquico. Para impedir la subversión marxista y superar el orden liberal, educaría a la juventud en un nuevo “estilo” de vida: poético, alegre, deportivo, viril, militar y religioso. Una disciplina de guerra cuidaría del cumplimiento de las consignas emanadas del Mando. En el mismo nombre que los fundadores dieron al partido, “Falange”, se encuentran larvadas algunas de esas ideas: Falange es una voz procedente del griego y su primer significado fue el de porra o cachava; en una acepción más amplia, significa violencia (en Mandos, revista de Falange, enero 1945). Giménez Caballero recuerda que significa estaca, ‘símbolo que exalté en mi libro Hércules jugando a los dados (1928), cuyo bastón de mando lo interpreté como emblema de toda dictadura, incitando al general Primo de Rivera a usarlo. De modo que “falangista” significa “el que da leña o estacazos” (en Genio de España, 1938).

Para entender esto es necesario tener en cuenta la línea ideológica que, pasando por el fascismo italiano, va del futurismo al falangismo. Los mitos de la violencia, lo deportivo, lo joven, la audacia, el peligro, lo varonil, lo heroico, inventados por el grupo futurista de Marinetti en los años veinte, reaparecen en los precursores del fascismo español. La actitud poética procede de la condición de escritores de los primeros falangistas: Giménez Caballero, Sánchez Mazas, Montes, Foxá, Ridruejo, Aparicio, Michelena, Alfaro. De José Antonio decían que era un ensayista y un literato, pero no un jefe político. Todos ellos pertenecen a la generación de los “nietos del 98”, que empiezan a escribir en la década del 20, los años de la literatura y el arte vanguardista. La burguesía española no se había enterado de lo ocurrido en Europa entre el 14 y el 18, pero asiste al nacimiento de una prolífica generación de escritores que proceden casi en su totalidad de la burguesía. Y es la burguesía castellana la que proporciona los escritores falangistas, con excepción de Montes, que es gallego, y de Sánchez Mazas, que es vasco.

Estos ideales que se querían inculcar a la juventud pronto encontraron su cauce en dos organizaciones. Tomando por modelo las organizaciones nazis, por iniciativa de Falange, se creó en España el departamento “Educación y Descanso”, destinado al recreo de los obreros, y la sección de “Cultura y Arte”, para todos los jóvenes españoles comprendidos entre los 7 y 21 años de edad. La institución Educación y Descanso se inspiraba en un principio establecido en el Fuero del Trabajo (marzo de 1938), que dice: “Se crearán las instituciones necesarias para que en las horas libres y en los recreos de los trabajadores, tengan éstos acceso al disfrute de todos los bienes de la cultura, la alegría, la milicia, la salud y el deporte” (Art. 6; Cap. II). Cultura y Arte, sección del Frente de Juventudes, se ocupaba de formar, por medio del teatro, cine y radio, una mentalidad nacionalista que exaltaba los “valores hispánicos”, el “casticismo”, las “reivindicaciones en África, América y el Pacífico”, preludiaba la toma violenta de Gibraltar por las milicias falangistas y una política de propaganda imperialista en los países americanos de habla castellana, que en realidad se llevaba a cabo en Madrid a través del Instituto de Cultura Hispánica y en América merced a los Institutos diseminados por varios países.

Si a lo “poético” se quería llegar con la propaganda que inundaba de retórica decadente las publicaciones del régimen, se pretendió llegar a la “alegría nacional” estableciéndola por decreto. A esa alegría de tipo deportivo y juvenil debían contribuir los grandes estadios deportivos, los inmensos campos de fútbol con capacidad para miles de espectadores; es el justo escenario donde la teatralidad y el monumentalismo, tan del gusto de las ideologías totalitarias, hallan un espacio adecuado. Donde los millares de banderas, uniformes y los hombres alineados en cuadros compactos sobre la arena, enardecen la primitiva sentimentalidad de los campesinos llegados de provincias con el viaje pagado y que inundan las gradas, mientras un aire militar atraviesa el espacio, los símbolos colosales del partido brillando en la tribuna desde donde el Jefe (Franco) habla.

El mito de lo “joven”, en estrecha relación con lo “deportivo”, fue ya puesto en circulación por el futurismo, mientras que lo “poético” es genuino del fascismo español; no aparece en el nazismo y tiene escasa relevancia en el italiano. Los teóricos del partido repetían que Falange era un movimiento de jóvenes y, a este respecto, se han escrito frases significativas: “En el juego de modelos –afirmaba un periódico titulado Juventud (n. 495, 1953) – que rige la vida de un pueblo, las edades cuentan poco y ahí están Don Juan de Austria o el Cid, Cortés o José Antonio, listos para la juventud eterna, adalides del futuro y campeones del presente ¿Quién ve a José Antonio de cincuenta años, con el pelo blanco y quizá las espaldas cargadas y acaso con gafas? No hace falta verlo así, y ya puede Franco cumplir años por la gracia de Dios sin que los que vengan le vean sino a caballo en África o sentado, vigoroso y joven, ante un telémetro del Ebro”. Esto no se escribió durante la guerra, sino en 1953. Lo “deportivo” y lo “joven” van de la mano con lo “viril”. Las ideas de fuerza, de poder absoluto, autoritario, enérgico y la sensación de estar perteneciendo al indiscutible clan dominante implican en los fascismos, una actitud sexual que exalta al varón y denigra a la mujer. Cuando Giménez Caballero regresa a España, en 1930, entusiasmado con lo que ha visto en Italia, escribe en Revista de Occidente: “No puede hablarse de una época romántica en un pueblo hasta considerar el signo sexual que va a imperar. Si el signo es viril, lejos está lo romántico. La virilidad no consiente el gemido ni la desolación”.

Para las jornadas de esa seudo revolución nacionalista que los precursores de Falange quieren provocar en España, se requiere un espíritu decidido, militar, joven, poético, y viril. Este “Nuevo Orden” que saldría como consecuencia de la revolución fascista, entroncaría con las esencias castizas, casticistas, de Castilla y de España. La virilidad falangista encontraría justamente en la entraña de un cierto casticismo una sólida base de continuidad: en la figura del “chulo” hispánico.

Es una revolución peculiar la de Falange, porque el “Nuevo Orden” fascista que ha de sustituir al antiguo régimen democrático-liberal, busca sus raíces en la continuidad histórica; pero no en la inmediata anterior, sino románticamente, en la Edad Media: el yugo de Fernando de Aragón, las flechas de Isabel, la misión africana que inicia Cisneros, la expansión por el norte africano preconizada por Isabel de Castilla, y, como apoteosis final, busca la justicia social de la nueva legislación laboral en el sentido humanitario que informó nuestra legislación del Imperio, mientras que se remontan aún más lejos para encontrar una base doctrinal, la justificación histórica definitiva de la dictadura de Franco, nada menos que en el Cid: “Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid de mi Falange, es el hombre que hoy os traemos, camaradas, porque adivinábamos que la voz eterna nos decía: “Cuando un pueblo se proyecta en la Historia es porque posee un tipo humano que sirve un alto ideal de vida. A cada época está asignado un ejecutor, un hombre que encarna en vida todo ese ideal”, se proclamaba en un mitin falangista en 1950. Al ejecutor, al jefe, es a quien pasan los derechos y la voluntad del pueblo previamente arrebatados a la comunidad por el Partido, esa minoría de videntes, de profetas auto-elegidos.

Esa minoría de visionarios extraños, será ferozmente nacionalista y exaltará a Castilla sobre el resto de nacionalidades españolas: habiendo establecido al pueblo castellano como modelo, habrá de hacerse la unidad “imitando a Castilla” que, según ellos, posee una misión especial en el mundo. La minoría selecta de los falangistas, es selecta en el ámbito geográfico y es selecta y superior frente a las clases sociales; finalmente es también racista. Escribe el falangista Juan Aparicio en 1943: “Azaña ha preferido una tribu roñosa de gitanos y de catalanes a la aventura sagrada de Castilla”.

Todo se explica con una cierta visión de la historia del país, una imagen uniformizada para uso de escolares y de universitarios (como la célebre Historia de España de Pemán). Uno de los libros que estuvo más tiempo en circulación fue el de Pérez Bustamente, “texto oficial” en varias universidades y en muchos institutos, en el que se “demuestra” que la Reforma protestante fue debida al mal carácter de Lutero y a su inextinguible apetito sexual, que le hizo romper con la Iglesia para poder vivir con la conciencia en paz. Los disparates se suceden a lo largo de 400 páginas. El libro se cierra con una especie de apoteosis hegeliana, en la suprema síntesis realizada por el Caudillo que regresa victorioso de la Cruzada cerrando el ciclo de la Historia después de haber eliminado a todos los malos gracias a “la ayuda constante de la Providencia”. La Providencia lo hace todo: la expansión africana, “un deber histórico señalado por la Providencia”; la gesta de los Tercios, “heroica y santa misión”.

Así, pues, se coloca a España, a su “misión” histórica, a Falange y a su destino fuera de la temporalidad histórica para evitar la erosión producida por el paso del tiempo. De ahí que las esencias nacionales se conserven si se mantiene una cierta “moral nacional”, y se vigila que nada de lo que es castizo se pierda, nada de lo que es puramente español, desde una cierta forma de administración hasta el juego de la pelota: “No nos importa, escribía un periódico falangista, que se juegue al base-ball, pero sí que se descuide la pelota. Nada tenemos que objetar al bridge, al póker, etc., salvo que se abandonen los juegos nacionales; una moral nacional nos obliga”.

La secularización de las formas y conceptos religiosos fue transportada por la Falange hasta límites verdaderamente insospechados. Se utiliza la simbología y los motivos cristianos para sostener una creencia política necesariamente temporal como toda ideología. La Falange “eterna” en el escaso espacio de una generación inició y cerró su ciclo. Para 1956 se puede decir que estaba ya muerta.

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54 pensamientos en “El Frente de Juventudes

  1. Por edad no me cogió en sus ruedas la organización juvenil franquista pero los recuerdo con sus banderas y estandartes. Señores mayores que jugaban a ser niños con aquellos pantalones cortos y la disciplina militar que se imponían. Cuánto tiempo perdido

  2. Yo sí estuve algún tiempo. No tengo malos recuerdos de aquellas acampadas con resonancias castrenses, era divertido para crios de 12 años. No sé si adoctrinaban mucho o poco, en mi caso debieron tener poco éxito porque nunca enganché con aquellas ideas tan bonitas, pero etéreas e imprecisas

  3. La etimología de la “falange” proviene de una organización del ejército de Filipo de Macedonia muy eficaz en las batallas de la época: una falange consistía en soldados de infantería dispuestos en filas muy apretadas, las filas traseras disponían de largas lanzas que reposaban sobre los hombros de los soldados de las filas delanteras, de modo que la falange se se asemejaba a un puercoespín erizado. Una falange bien entrenada podía maniobrar con precisión y destrozar a otros ejércitos menos disciplinados. El término griego responde a un leño que se usaba como ariete (falange). Lo demás me temo que es una interpretación puramente ideológica y mítica que no resuelve la cuestión

    • La interpretación de Giménez Caballero es muy significativa porque él trajo de la Italia fascista los elemenos que luego configuraron el fascismo español encarnada en Falange. Yo no le tomaría como un simple interpretador ideológico

      • Sí, pero Giménez Caballero era un hombre un poco visionario, que se pasó la vida proponiendo proyectos imposibles desde Paraguay a donde fue “confinado” para que no diera demasiado la lata

    • Ideológica o no, la acepción de estaca era común entre los falangistas. Escribía Onésimo Redondo en 1934: “¡Preparad las armas! Aficionaros al chasquido de la pistola, cariciad el puñal, hacros inseparables de la estaca vindicativa”. Así que la estaca o la porra era el instrumento de madurez que se le daba a cada nuvo falangista

  4. ¿Pero aún quedan camisas viejas por ahí ? No tengas prisa , ya perfilará sus mensajes. Te advierto que es un gran comunicador y que se hace entender

    • Camisas viejas camuflados de demócratas quedan y muchos por ahí. El franquismo psicológico no ha muerto sino que cada día está más vivo, en el estilo “ordeno y mando” que se ha extendido en la ultra derecha

  5. En el Frente de Juventudes había marchas volantes, campamentos y educació premilitar, mucha disciplina y muy buenos seminarios, pero duraban días… Se hacía labor de captación, a los chicos de las fábricas, de los talleres al llevarles a los campamentos.. como hacían la misma vida que nosotros, luego ellos acudían a los distritos y después del campamento venían mucho más delgados, más morenos

  6. En el Frente de Juventudes pueden distinguirse con claridad dos etapas bien definidas: la primera comprende desde el año 1940 a 1960, y se caracteriza por el encuadramiento de la juventud, los planteamientos formativos generales, la formación premilitar, el adoctrinamiento político en el ideario falangista y la existencia de las Falanges Juveniles de Franco.
    La segunda etapa (1960-1977) se caracteriza por una mayor apertura: iniciación de servicios para toda la juventud, mayor incidencia en lo escolar y creación de los colegios menores, extensión y generalización de la acción deportiva, cultural y de aire libre, promoción y ayuda a clubs y asociaciones y grupos juveniles espontáneos, y creación de la Organización Juvenil Española (OJE)

    • Jaime, coincido contigo. Mis padres me llevaron a aquellos engendros que eran los campamento del FJ, todo marchas militares, formaciones, con un tonillo fascistoide. Recuerdo unas canciones que luego alguien me dijo que las había oído cantar en campamentos similares en la Alemania de los 50 y que eran claramente filo-nazis. En fin, un horror

    • Pues yo tengo buenos recuerdos de los campamentos femeninos de la SF del FJ. En la España de los años 50 seran una manera de salir yconocer a otra gente, pasarlo bien, tomar el sol. Supongo que intentarían adoctrinarnos pero no recuerdo demasido. Había clases de buenas maneras, cocina, educación de los hijos, de todo un poco. Algunas me han servido con el paso de los años

  7. Viví los coletazos del Régimen, de la OJE y todas aquellas sandeces. Actualmente se puede observar a algunos nostálgicos que están ” gobernando ” Comunidades y es sorprendente algunos parecidos, por ejemplo en estas jornadas mundiales de la juventud. Esperemos que las tablas de gimnasia las dejen para otras fechas.

    • De aquellos lodos han venido estos barros. Una obediencia ciega de tipo militar, la apelación al corazón y no a la cabeza, les han dejado un poso franquista-nazi que es difícil de quitar

      • ¿Es que sigue vivo el nacional-catolicismo en nuestros días? El FJ fomentaba esa confusa mezcla de la política, la religión y la vida. Es quizá lo que siguen teniendo en la cabeza muchos dirigentes del PP y muchos votantes

  8. Que castiguen a falange española, que esos si que son terroristas y además casposos católicos amigos de todo tipo de perversiones

    • La Comunidad de Madrid está subvencionando el metro a los peregrinos pero no a los que están parados ni a los que son dependientes, además de los visados, del alojamiento y parte del turismo. Para que el señor Rouco venga a decirnos que los jóvenes que no somos cristianos, tenemos la ética y la moral bajo mínimos. Aunque estaremos de acuerdo en que debería haber dinero para todo, ¿No crees que si no lo hay se deberían priorizar los gastos? Yo es que sinceramente, si duermen en polideportivos, en que se dejan el dinero?

      • Loco, no sé a cuento de qué entra el tema de la JMJ en una entrada sobre el Frente de Juventudes. Pero si quieres saber mi opinión, me encanta la generosidad del pueblo de Madrid con los 2 millones de personas que han venido a las JMJ y podrán decir que los españoles somos gente acogedora y educada (la mayoría)

  9. Isidro, las cosas no cambian en tres días. Los gobernantes de ahora se han formado en gran parte en ambientes y educación franquista o de nacional-catolicismo. Tendrán que pasar muchos años antes de ver a gobernantes libres de esas taras ideológicas

    • La OJE inculcaba un tipo de educación y conducta dependiente del papá Estado y los actuales dirigemtes de la derecha es lo que han mamado. Tiene que pasar un par de generaciones para que llegue gente sin esa limitación. Paciencia y a esperar

  10. Que no, que era tan obligatorio como en la España franquista: yo nunca me apunté al Frente de Juventudes, no era obligatorio (aunque eso sí, estabas mal mirado, pero…)

    • Había cierta presión en los colegios para apuntarse a los planes de verano del FJ y asegurar así el encuadramiento en los pelayos y los otros grupos juveniles. En un ambiente proclive al franquismo casi todos los padres veían con buenos ojos estas vacaciones gratis de sus hijos. En general, no creo que lograran una politización excesiva de los asistentes

  11. Pingback: El Frente de Juventudes

      • Gente como Dionisio Ridruejo, que había sido Consejero Nacional, y Jefe de Propaganda de Falange, estaba ya hacia 1950 fuera de la órbita franquista y en clara oposición a todo lo que significaba. Ridruejo con Elola fueron los que crearon la estructura del Frente de Juventudes

  12. El frente de juventudes de Falange sirvió para que mucha gente dejara todo el rollo franquista y pasara a la oposición. En la universidad, fuea de unos cuantos alocados con sus botas militares y correajes, los estudiantes eramos reactivos ante esas demostraciones infantiles de fuerza, que no movían a nada

    • Pues para no mover a nada, tuvieron un millón de afiliados, aunque era más una costumbre que una convicción personal. La Falange y los falangistas de los años 40 y 50 no tienen nada que ver con los de décadas posteriores. La Falange dejó de tener fuerza en el Gobierno a partir de la remodelación de 1957

  13. Todos los movimientos de masas en torno a un líder (el caso fascista es el más claro) han tenido su punto álgido y luego todo se ha ido como había venido. Esas afiliaciones masivas eran obligatorias, en muchos casos. No le haría mucho caso a las cifras

    • El franquismo sucumbió a la magia de las cifras: 3 millones de afiliados a la Organización Sindical, 1 millón al Frente de Juventudes, otro en la plaza de Oriente, 1 millón de muertos en la “Cruzada”. La afiliación obligatoria al FJ inflaba la cifra hasta donde se quisiera

  14. A mis alumnos esto del Frente de Juventudes les suena a chino, no entienden muy bien de qué va. A veces les pongo el ejemplo de las juventudes de los partidos políticos actuales (Juventudes Socialistas, Nuevas Generaciones, etc.), aunque aclarando que el parecidos solo lejano. Así captan mejor cómo era el adoctrinamiento en el franquismo

    • Nerea, no sé si es buena idea comparar el método de adctrinamiento de una dictadura de raiz fascista con las juventudes de partidos que son democráticos y de libre afiliación. Como die alguien más arriba, estar en el FJ era casi obligatorio para conseguir muchas cosas

      • Estoy leyendo el libro de Julia Navarro, “Díme quién soy”, y se describe bien algunas de las cosas que comentais: la afiliación a Falange como palanca para escalar en la escala socal, para tener un buen empleo, para tener reconocimiento público. Y la triste situación de los que habían apoyado, aunque fuera tímidamente, a la república

  15. Yo estaba presente no recuerdo el día de febrero de 1956 en que le pegamos (porque fue uno de los nuestros) un tiro a un chaval del Frente de Juventudes, el día del estudiante caído, en Madrid. Tuvimos un enfrentamiento serio con los de Derecho y Medicina, hubo tiros. Recuerdo todo aquello como un mal sueño. Con a distancia veo que quienes nos dirigían eran unos brutos descerebrados. Ah, y del herido que casi muere, echo tierra encima y nadie fue detenido. La equitativa justicia franquista !!!!

    • Salvio, increíble cuando he leído la entrada porque yo estaba con los de Derecho. Nos habían boicoteado los del SEU las elecciones de curso y estábamos calientes. Pero al ver armas funcionando nos fuímos corriendo a casa. Qu´bien os recuerdo con vuestros uniformes de falangista, tan orgullosos de ser los amos de España. En fín, se ve que los años no han hecho coincidir en la libertad y la paz es incomparablemente mejor que aquellas brutalidades

  16. Cuando aun no había coches ni motos al alcance de la gente común y la sierra madrileña solamente era accesible para muy pocos privilegiados, yo con los muchachos de mi Centuria la recorría incansable una y otra vez en marchas de fin de semana y en campamentos volantes por etapas , pateando todas las sendas desde Somosierra, por Navafria, Cotos, Peñalara, Navacerrada, y Guadarrama hasta Abantos en El Escorial, descubriendo apartados pueblos serranos y parajes entonces todavía incontaminados. Aprendí poéticas canciones de marcha que hablaban de “amor y de luceros” y de “montañas nevadas”, y al cabo de cada dura jornada comprendía mejor el significado del lema montañero “per aspera ad astra” cuando acampábamos en los claros entre los pinos y los helechos para dormir en nuestras tiendas de ponchos después del fuego de campamento. Conocí el respeto por la naturaleza y el sentimienrto de la camadería. El Frente de Juventudes dejó en mí quizá el mejor recuerdo de mi adolescencia

  17. Saludo a todos los camaradas del F de J, me agrada leer un mensaje como el de Loco, impregnado de la lirica falangista, yo soy un escuadrista de 79 años que en 1945 después del turno del campamento en Riaño hice la marcha hasta Covadonga con un macuto a la espalda cantando “En marcha las centurias” también soy un trabajador, y mientra hago tornillos sigo cantando las mismas marchas “disciplina nuestro orgullo es” no todo el mundo comprende esto, por eso no hay que preocuparse por las pobres expresiones de los detractores

    • Esa visión idealista de la Falange esconde la sangre que derramaron antes, durante y, sobre todo, después de la guerra española, los muy “heroicos” falangistas, a quienes Dios confunda, y que todavía siguen teniendo la benevolencia de gente que no se ha enterado todavía de que fue eso de la represión: sangre, odio, y más sangre

  18. Yo asisti al campamento somosierra de la Fuenfria desde 1953 al 1959
    y la verdad que visto lo que hay en la actualidad, lo que echo de menos, es que en aquellos años no nos enseñaran Politica para haber aprendido el porque de la sangrienta guerra civil, y asi hoy no estariamos como estamos al borde de otra igual.
    Una pena porque lo aprendido en los campamentos todo era camaraderia y humanidad hacia nuestros prójimos y a ganar el pan con nuestro sudor del trabajo, y no robando como en el sistema Politico actual.
    Mi procedencia es de las Centurias Pedro de Valdivia y Tambor del Bruch.

    • Estoy contigo camarada, pues yo estuve en esos años en el mismo campamento con la banda de Musica del Tambor del Bruch.

      Un Abrazo
      Manuel

      • Me gustaria saber quien eres y Saludarte despues de tantos Años y intercambiar alguna que otra Foto si las tienes. Te dejo mi Correo. Un Abrazo M.Cea

    • Así es, bien hubieran hecho en enseñaros la historia de la venganza a la que se entregó el régimen franquista, y que se llevó de su casa a mi abuelo, por haber votado al Frente Popular y se denunciado por un vecino deseoso de quedarse con las cuatro perras que tenía en tierras mi abuelo. Esa es la historia que no os enseñaron, camarada

  19. Para todos los camaradas que militaron en el Frente de Juventudes:

    Oigo marchas de mi juventud pasada
    canciones que al viento de nuestros pechos fueron
    estrofas marciales que en nuestros corazones
    dejaron prendidas aquellos que calleron.
    Juveniles centurias que a su paso dejaron
    la huella de una epoca de juventudes sanas
    que con el tiempo quedose en el recuerdo
    una viril estela en sus notas lejanas
    pasaron caminando por los campos
    inundando el aire con sus sones
    marchando cara al sol con la mirada clara
    y un corazon rebosando de ilusiones
    las gentes en los caminos su paso observaron
    sus pechos azules por el sudor banados
    sus frentes altas y con porte erguido
    por una Patria Grande con decision marcharon
    pero una musica confusa y estridente
    fue reemplazando los marciales sones
    ya toda una masa decadente
    con drogas y unixes por ambiciones
    los hermanos mayores que cayeron
    ya no oiran en su tumba las canciones
    ya sus huesos dormiran en el olvido
    ya pasaron las jovenes legiones.

    Desde Puerto Rico, un saludo brazo en alto

    • Lo que nos faltaba, abuelos cebolleta nostalgicos del franquismo que se cuelan cual trolls en los foros para colocar sus viejas letras de canciones de exaltación a la sinrazón y la barbarie franquista. Se lo debían pasar genial jugando a ser niños mientras los españoles que no eran de su pelaje se callaban para no recibir un porrazo de los grises. Así se escribe la “historia”

      • No se cual sea tu nombre, Rumias yo no soy un nostalgico del franquismo, ni tampoco me escondo en un seudonimo, no soy un politico, ni un filosofo, ni un meapilas, soy un trabajador y ya conoces mi nombre y donde vivo, esa es la diferencia entre tu y yo, si hubiras sido del FdeJ serias mas responsable al escribir, y por supuesto ese verso, no es la letra de una cancion, es algo que yo escribi en algun rato libre, por que tampoco soy poeta pero si me considero un hombre, trata de hacer tu lo mismo

      • Rafael, siento haberte herido con mis palabras, a veces escribir así sin pensar mucho tiene ese inconveniente. Aunque no tengo muchas simpatías por el FdJ, tengo respeto por las personas y ahí quedan mis disculpas. Quizá tengo que leer más de esa época de España

    • Con todo mi respeto a Gamo, ojo que estos tiempos de miseria y de pobreza por la crisis (véase el suicidio de Grecia) propicia un caldo de cultivo para que reaparezcan todo tipo de nostálgicos de dictaduras de todos los pelajes

  20. Soy un antiguo miembro de la O.J.E.,como decía el Forges la Organización de Jilipollas Españoles, que como buen progresista español, no sabe que se escribe con “G”. Lo que a mí me quedó de aquella Organización fue el amor a la naturaleza, el respeto a mis mayores y el cumplimiento de las leyes, que como decía Sócrates, las leyes hay que cumplirlas aunque no nos gusten, y si es así, procurar cambiarlas. Cuando tuvimos la ocasión de hacerlo, hicimos una transición política, en los años setenta, y quedó con lo que ahora tenemos, entre todos la matamos y ella sola se murió, solitos, y en compañía de los demás nos lo hemos ganado. Tenemos una democracia formada por dos grupos, una de resentidos y otra de acojonados, alimentada por grupos de irredentos y otra de socios ocasionales.¡ Bien!. Solo nos queda intentar forjar un futuro basado en el esfuerzo, el trabajo y la familia, las bases fundamentales de cualquier sociedad, y una organización política basada en administradores, no en grupos políticos que se administran ellos y de paso a nosotros, pero que se quedan con nuestros dineros. Lo demás no es mas que luz de gas. Parece que no nos queda nada más que una vuelta al regenariocismo de Joaquín Costa, “El león de Graus”, aquel visionista del siglo XIX, o comernos lo que tenemos, de nosotros depende. A ello.

  21. El problema del aumento del independentismo catalán no es responsabilidad de uno u otro presidente sino de la transferencia de la educación a las Autonomías. El adoctrinamiento de los niños catalanes es la verdadera fábrica de nuevos independentistas que se incorporan, año tras año, a la masa de votantes. Si no se hace nada, parece previsible que esta tendencia vaya en aumento. Basta mirar lo que se hizo desde el Frente de Juventudes.

    • Sí, coincido totalmente contigo, en Galicia que nunca han sido nacionalistas pero ayer ya se comento algo de que tambien querían la independencia. La culpa es la transferencia de la educación y el poco o nulo concepto de estado porque quien no acepte plenamente el plan de estudios y la enseñanza en castellano junto con la propia, como han hecho en Cataluña, no se les reconoce el título y prou.

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