10 apuntes sobre la Revolución de Asturias

La revolución de Asturias en octubre de 1934 constituye uno de los acontecimientos que más tinta ha hecho correr. Para unos se trata de un ensayo de lo que sería el Frente Popular y el dominio socialista y comunista. Para otros fue un intento de reorientar una República, según algunos, había traicionado a los trabajadores. Los hechos escuetos son estos: la CEDA, partido antirrepublicano, retiró su confianza al gobierno radical y exigió participar en el mismo, forzando la entrada de tres ministros derechistas en el gabinete. Los obreros se alarman por la decisión y el 5 de octubre la CNT convoca una huelga general en todo el país. El seguimiento fue irregular pero en Asturias se trató de una auténtica insurrección coordinada entre las diferentes fuerzas de la izquierda asturiana. El final es bien conocido: la acción combinada de las fuerzas militares del general López Ochoa y los legionarios del coronel Yagüe forzaron la caída de Oviedo y las cuencas mineras, y poco después Gijón. La resistencia revolucionaria fue heroica, llegando, en ocasiones, a la lucha casa por casa, pero infructuosa debido a la enorme diferencia de efectivos y medios. El día 19 todo había terminado y comenzaba la dura represión que se extendió por el pueblo asturiano.Asturias

Los estudios sobre la revolución de 1934 son abundantes, así como la recogida de canciones, películas y testimonios orales de sus protagonistas. Entre las más recientes se encuentra la investigación de José I. Taibo II que crea una historia coral desde el punto de vista de los revolucionarios. Una historia que recupera la épica revolucionaria y que recoge las ilusiones de una clase obrera desencantada con el giro reaccionario de la República y que aún creía que el futuro era para ellos. Sin embargo, ¿era posible creer en un triunfo de la Revolución a nivel estatal o la Revolución se estaba lanzando al vacío hacia una muerte segura? Taibo analiza en diez circunstancias las posibilidades de éxito de una Revolución en el octubre de 1934 tratando de hacer un balance con los elementos con los que se contaba en aquellos días y no con la información actual. Su conclusión: “Todo es posible. Pero era difícil, muy difícil”.

1.- No hay vacío de poder. No existe una crisis revolucionaria en el sentido de que no hay un vacío de poder. No hay tampoco una profunda descomposición del Gobierno aunada a una incapacidad para mantener las riendas del Estado. Es más, se puede decir que el desgaste sufrido por la coalición de partidos de derecha no ha sido excesivo en un año de gobierno e incluso la coalición está ahora más unida que antes debido a los choques contra el movimiento obrero. Además, “el Gobierno no está aislado y tiene una base social real en amplios sectores de la clase media católica”.

2.- El aparato represor está casi intacto. La primera línea del aparato represivo-militar del Estado, la Guardia Civil-Guardia de Asalto, “se ha fogueado en su pequeña guerra civil cotidiana” contra los movimientos obreros, campesinos y mineros que se desarrollan en todo el Estado. “Se han aislado del pueblo creando un mar de odio como frontera”. El ejército, asimismo, no está influenciado por la propaganda revolucionaria. “Aún es pronto para que repercuta sobre los reclutas la experiencia represiva sufrida en sus pueblos y ciudades, por su padres y sus hermanos”. Además, insiste el autor, “puede que este Ejército sea endeble desde el punto de vista represivo, soldados indecisos, mandos mediocres; pero cuenta con la reserva de los oficiales y las fuerzas de África, los profesionales de la guerra”.

3.- La clase trabajadora no está unificada. La Alianza Obrera ha fracasado como proyecto. Con la excepción de Asturias, no se ha logrado unificar todas las fuerzas obreras en ninguna otra parte de España. Incluso las Alianzas, donde integran al PSOE-UGT junto con fuerzas minoritarias: BOC, IC, sindicalistas escindidos de la CNT, no son verdaderos aparatos de coordinación. La insurrección a escala nacional depende del PSOE marginando a la CNT y al PC.

4.- Dentro del PSOE reina la ambigüedad. El ala izquierda del Partido Socialista, liderado por Francisco Largo Caballero, no rompe definitivamente los lazos con la posición intermedia que representa Prieto, que defiende utilizar la revolución como un instrumento de presión en el juego político parlamentario de la democracia burguesa. “A pesar de que se habla claramente de revolución social, por ahí se oyen voces de huelga general limitada”, agrega el autor, que señala que los cuadros no lo tienen claro, tienen dudas y algunas piensan que no se han quemado todos los cartuchos antes de protagonizar una revolución.

5.- El ideario revolucionario no tiene un proyecto claro. “Ante las grandes masas de muchas regiones de España, el proyecto revolucionario no tiene credibilidad o no tiene imagen clara”, escribe Taibo. En los sectores influidos por el anarcosindicalismo se piensa que los socialistas no se lanzarán a una Revolución y en otras muchas provincias “no está claro el objetivo de una movimiento revolucionario: ¿detener el fascismo? ¿Salvar la República? ¿Hacer la revolución social?”. El contenido del programa de octubre no es explícito. El propio aparato socialista no lo ha definido.

6.- El campo no está organizado. “Si bien el movimiento obrero se ha movilizado, ha calentado el suelo bajo sus pies y ha fortalecido su organización, en el campo reina la desorganización y el caos”, opina el autor. La derrota de la huelga campesina de junio, la ausencia de una posterior agitación revolucionaria, mantiene a los trabajadores agrícolas a la defensiva. Orgánicamente la FNTT (Federación Nacional de Trabajadores de la Tierra) ha quedado seriamente dañada. “Si bien los millares de campesinos que combatieron en junio se han radicalizado, si bien la situación general es explosiva, el movimiento se encuentra en reflujo”, apunta.

7.- No hay una violencia creciente. Para iniciar la revolución se ha elegido como primera acción de choque un enfrentamiento militar, sin desarrollar una graduación de acciones que fuera incorporando a cada vez más trabajadores y más capas de la población. De hecho, la táctica dominante en el movimiento obrero ha sido sostenido por Largo Caballero y el equipo madrileño del PSOE, que trataba de limitar las luchas parciales buscando no desgastar al movimiento en enfrentamientos inútiles contra ‘el enemigo’ que solo podía causar bajas. La única excepción a esta estrategia fue Asturias, que en apenas unos meses de 1934, los trabajadores habían convocado hasta seis huelgas generales. Esta movilización ha consolidad las fuerzas obreras, ha fortalecido los vínculos entre las diferentes organizaciones y ha generado, hasta ciertos límites, un cierto sistema de comunicación y complicidades.

8.- No hay un proyecto insurreccional. La revolución no tiene un plan definido de cómo debe ser la insurrección armada. Se depende del éxito de Madrid para la futura coordinación de los sectores donde la insurrección haya triunfado. No se han creado planes específicos para impedir el acceso a la Península del ejército del África. No hay coordinación entre las regiones y los planes actuación aprobados son “parciales”. El supuesto mando militar, el llamado Comité Revolucionario, no tiene experiencia militar, ni siquiera una mínima experiencia conspirativa formada en la clandestinidad. Tampoco se dispone de un análisis riguroso sobre cual sería la respuesta europea al movimiento revolucionario.

9.- Las armas son escasas. Hay provincias donde el armamento se reduce a cien pistolas y un montón de viejas escopetas. La ofensivas del ministro de Gobernación (1934) Rafael Salazar Alonso del Partido Radical de Lerroux ha logrado privar al movimiento de dos depósitos importantes de armas. Exceptuando Madrid y Asturias, en ningún otro lugar de España hay fusiles suficientes para poder plantearse combates contra el Ejército en condiciones de triunfo. “Se depende por tanto del triunfo del golpe de mano, de la victoria sorpresiva en el asalto a los cuarteles”, añade el autor.

10.- No hay factor sorpresa. La fecha que se fijan los revolucionarios para iniciar la revolución la marca el ‘propio enemigo’. La revolución debe comenzar en el mismo momento en el que la CEDA ingrese en el Gobierno. Por tanto, el Estado, que preveía una huelga general para ese día, tenía en vigilancia al aparato represor.

Conclusión: “Éste es el estado física del fantasma revolucionario que recorre España: en estas diez debilidades reside su posibilidad de muerte. Pareciera como si la Revolución estuviera dependiendo para triunfar de un centenar de situaciones afortunadas que tendrían que darse en un breve espacio de tiempo, un día, unas horas. Parece que la Revolución tan anunciada, tan esperada, no logra librarse de los lastres que el PSOE ha heredado de su pasado”, argumenta Taibo, que añade que, sin embargo, decenas de millares de trabajadores esperaban la orden, querían la orden y permanecían ocupando sus horas de insomnio esperando la orden que vendrá.

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93 pensamientos en “10 apuntes sobre la Revolución de Asturias

  1. Pues sí que ha hecho correr ríos de tinta. Desde el momento que los historiadores revisionistas tipo Moa han hecho de Asturias el punto de arranque de la guerra civil, el argumento ha tenido miles de respaldos y de críticas, pero sigue vivo ahí. Y en eso estamos

    • Anna, recuerdo que Moa insistía en que los republicanos “iniciaron la guerra, no porque hubiera un peligro fascista sino porque consideraban que la iban a ganar”, y culpaba sobre todo a los socialistas de tirar la piedra y esconder la mano, dejando la tostada quemada para los anarquistas asturianos que pagaron muy caro su levantamiento

      • Para Pío Moa, en 1933 el sector más importante del PSOE se decantó por la dictadura del proletariado y por la revolución al estilo soviético. El único que protesta es Besteiro. Dice textualmente que se está envenenando a los trabajadores y que eso sólo puede concluir en un baño de sangre. No fue una huelga, no fue un movimiento de protesta. Moa afirma que fue una guerra civil preparada y organizada para imponer una dictadura del proletariado. Una dictadura de tipo soviético. Algo que los socialistas siempre han negado.

  2. Echo en falta una referencia al papel de Franco en la represión de la revuelta. Con sus moros de la legión y bajo las órdenes de Yagüe, se forjó una de las parejas que más sangre tienen a sus espaldas en la guerra civil española

  3. Interesante la película del enlace sobre la revolución de Asturias, que no conocía. Vaya tela cómo se las gastaron en los dos bandos, no me extraña que se le considere una pre-guerra civil

  4. La gesta de octubre de 1934 fue un golpe de mano contra la democracia del 14 abril de 1931. Es cierto que la CEDA no era ni republicana ni democristiana, pero si pacífica y legalista, y su objetivo final era establecer un estado autoritario, corporativo y confesional. Pero legalmente había ganado las elecciones de noviembre de 1933 y tenía derecho a ejercer el poder, como hizo el PSOE entre 1931-1933. Eso está meridianamente claro. Pero también habría que intentar recrear el clima de la época: el miedo al fascismo, las declaraciones filonazis de Gil Robles, el deslumbramiento de la clase trabajadora por la experiencia soviética, la contrarreforma agraria emprendida por el centro-derecha a partir de 1933 (¡comed república! decían los terratenientes), la política represiva del ministro radical Salazar Alonso contra los socialistas, la destrucción de la socialdemocracia alemana y austriaca a manos de nazis y corporativistas católicos estilo CEDA o la absoluta carencia en la España de la época de una cultura política democrática de aceptación del adversario. Los treinta fueron la era de las dictaduras y de la crisis de los sistemas liberales. Uno tiene que intentar entender lo que “sentían” los españoles de uno u otro bando para poder explicarse la revolución de octubre de 1934. No fue en absoluto la primera batalla de la guerra civil pero la Comuna de Asturias fue fiera. Se calcula que murieron 1500 personas en combate; además, en los dos bandos se asesinó a muchos inocentes. Un ligero aperitivo de lo que sucedería dos años después. La represión de las autoridades republicanas fue implacable y 30.000 personas acabaron en la cárcel. Hubo asesinatos ilegales, torturas y fusilamientos. Y un enorme deseo de revancha por parte de la izquierda y de miedo y odio por parte de la derecha. Después de octubre de 1934 la sociedad española tenía puestos los cimientos psicológicos para una guerra civil.

    • Sabino, buen resumen de lo que fue la revolución de Asturias. A veces se carga mucho la mano en los excesos que cometieron los mineros, que los cometieron, pero poco en la brutalidad de una represión desmedida desde todos los puntos de vista. De aquellos polvos vinieron los lodos del 36. Más que López Ochoa quien tuvo una actuación indigna de un militar fue Yagüe con sus moros que no dejaron títere con cabeza. Deportaciones, asesinatos de los heridos de los hospitales. Esa era la ley de los africanistas, que ya allí mismo aplicó un joven Franco

    • Ramón González Peña fue conducido a juicio donde le condenarían a muerte. Teodomiro Domingo represaliado. Casi 30.000 deportados. Merece la pena recoger una exculpación que hacía tiempo después el general López Ochoa:
      “Una noche, los legionarios se llevaron en una camioneta a veintisiete trabajadores, sacados de la cárcel de Sama. Sólo fusilaron a tres o cuatro porque, como resonaban los tiros en la montaña, pensaron que iban a salir guerrilleros de todos aquellos parajes y ellos correrían peligro. Entonces procedieron más cruelmente, decapitaron o ahorcaron a los presos, y les cortaron los pies, manos, orejas, lenguas, ¡hasta los órganos genitales! A los pocos días, uno de mis oficiales, hombre de toda mi confianza, me comunicó que unos legionarios se paseaban luciendo orejas ensartadas en alambres, a manera de collar, que serían de las víctimas de Carbayín. Inmediatamente le mandé que detuviese y fusilase a aquellos legionarios, y él lo hizo así. Éste fue el motivo de mi altercado con Yagüe. Le ordené, además, que sacara a sus hombres de la cuenca minera y los concentrase en Oviedo, bajo mi vigilancia, y le hice responsable de cualquier crimen que pudiera ocurrir. Para juzgar a los rebeldes estaban los tribunales de justicia. También me llegaron las hazañas de los Regulares del tabor de Ceuta: violaciones, asesinatos, saqueos. Mandé fusilar a seis moros. Tuve problemas, el Ministro de la Guerra me pidió explicaciones, muy exaltado: “¿Cómo se atreve usted a mandar fusilar a nadie sin la formación de un Consejo de Guerra?”. Yo le contesté: “Los he sometido al mismo Consejo de Guerra al que ellos sometieron a sus víctimas”.

    • Comparto tu análisis. Hoy en día se conocen muy bien los hechos y sus fatales consecuencias: diversos historiadores han explicado cómo los líderes socialistas (y de la Esquerra) planificaron la sublevación; cómo instruyeron, desde su comité técnico revolucionario, para que tuviese “todos los caracteres de una guerra civil”; cómo organizaron la huelga revolucionaria, acumularon importantes cantidades de armas y prepararon el secuestro o exterminio de enemigos políticos; cómo se infiltraron en el ejército; cómo Companys declaró el estado catalán; cómo Besteiro, el único líder socialista opuesto a la sublevación, fue apartado de la dirección de la UGT (su domicilio fue tiroteado), y cómo los republicanos de izquierdas se echaron pronto atrás, al ver que las cosas no salían. Todos estos hechos, y otros, están hoy debidamente documentados. Así lo afirmaba Rafael Zaragoza, de la Universidad de Cádiz, que destaca lo importante que fue el protagonismo del partido socialista

  5. Me alegra que se aborde este tema porque hay mucho maniqueísmo en muchas posturas. La realidad es un pueblo hambriento trabajando en condiciones durísimas en las minas, que se lanza a una infructuosa rebelión , que paga bien cara. Torturas, ejecuciones, así entendía el Ejército la justicia que debía hacerse: erradicar toda semilla que oliera a rojo

  6. Un ejemplo de las torturas fue Javier Bueno, director de Avance, órgano del SOMA, que en fotos de la época mostraba las terribles heridas que le produjeron sus torturadores. Esas llagas se las producían al colgarles desnudos y molerlos a vergazos. A ese le llamaban “El avión”. Javier Bueno era considerado como el principal instigador teórico de la revolución asturiana. Tras la rendición de los revolucionarios, las torturas, palizas y maltratos de dirigentes obreros, fueron escandalosas y tan numerosas, que medio país clamó al cielo. Pero Lerroux, que tenía que hacer méritos ante sus nuevos ministros de las CEDA, puso de gobernador civil a un duro entre los duros en esto de apalizar, que permitió e instigo todo tipo de desmanes. Torturadores no le faltaron, hubo contabilizados más de una centena. La lista de ellos, pacientemente recolectada por los partidos del Frente Popular, fue destruida después de la Guerra Civil. Para evitar los rastros innecesarios ….

  7. La falta de experiencia, la división, la falta de estrategia revolucionaria, la falta de coordinación con otros pueblos de España, y la malevolencia de un gobierno de derechas duras, que dio cancha libre a lo más represor del ejército, los africanistas, amos posteriores de todo a partir de 1936, claves para un fracaso. el voluntarismo no es suficiente, se necesita mucho más. Aprendamos de ello, para cuando toque, nada muy lejano, si seguimos como estamos. De todas formas, admiración y respeto a aquellos pioneros y gentes honradas de una revolución frustrada por todo lo anteriormente mencionado. Honor a su memoria.

  8. Llamar Revolución Proletaria al Golpe de Estado de Octubre de 1934 es un eufemismo, porque se quiera o no, fue un golpe de estado en toda regla (Asturias, Barcelona, Madrid), lo que pasó es que solo triunfo en Asturias, recuerden como Luis Companys salió huyendo por las alcantarillas después de proclamar el «Estado Catalán», en Madrid detuvieron a los golpistas antes de que lograsen sus objetivos Vaya, parece que recuperamos las máximas de Largo Caballero: “tomaremos en la calle lo que las urnas no nos den”, “Estaremos con la ley mientras la ley satisfaga nuestros intereses”. Eso es tener talante democrático.

  9. Padecemos una izquierda golpista, violenta y tendente a las viejas fórmulas fracasadas de la dictadura del proletariado. La Guerra Civil fue únicamente causada por todo ésto, como reacción natural de los españoles ante ésta serie de desmanes. La tirria que le tienen a Franco es porque es el único hombre que detuvo de manera eficaz todas las tropelías del comunismo. Y el único hombre en el mundo que se enfrentó al comunismo y lo venció con todas sus consecuencias.

  10. La revolución del 34 fue sin duda un error, y aunque no triunfó causó un daño indudable a la república. El republicanismo perdió sus masas moderadas, que se asustaron, y se le dio un punto de partida argumental a militaristas y reaccionarios fascistas; lo que ocurrió después es por todos bien conocido. Si embargo, hay que saber entenderla en su contexto: los años 30: Alemania, Austria, Italia… desde sistemas parlamentarios habían caído en el fascismo. Se vieron las elecciones del 33, el empuje de la CEDA, la aparición de la Falange. Todo parecía indicar que se seguiría el camino de los países vecinos. Ante esto, y la aparente inoperancia de la república burguesa se saltó. Fue un error de cálculo, no hacía falta esta revolución, puesto institucionalmente se consiguió mantener embridados a los más ultramontanos y la república sobrevivió a Gil Robles gracias a Niceto, Portela y otros republicanos moderados a los que la revolución y el miedo que generó dejaría sin apoyo social en febrero del 36. Sin embargo, consiguieron en ese bienio radical-cedista mantener el régimen republicano. La reacción no pudo entrar con elecciones (como en general había ocurrido en casi todos los países fascistas) y entró a tiros. Trabajo les costó imponerse; pero a mi juicio más les hubiera costado sin el 34.

  11. No deja de tener interés el resumen que sobre los vaivenes de la Segunda República hizo el conservador-liberal Salvador de Madariaga en su libro “España. Ensayo de historia contemporánea”: “La Constitución nació el 9 de diciembre de 1931 y murió el 18 de julio de 1936. En estos cuatro años y medio vivió España tres fases distintas de la vida pública: a la izquierda (9 de diciembre de 1931 a 3 de diciembre de 1933); a la derecha (3 de diciembre de 1933 a 16 de febrero de 1936); y a la izquierda otra vez (16 de febrero de 1936 a 18 de julio de 1936). Durante el primer período, la izquierda en el poder tuvo que hacer frente a un alzamiento armado de la derecha (agosto de 1932). Durante el segundo período, la derecha en el poder tuvo que hacer frente a un alzamiento armado de la izquierda (octubre de 1934). Durante el tercer período, la izquierda en el poder tuvo que hacer frente a un alzamiento armado de la derecha. La República sucumbió a estas violentas sacudidas. Lo demás es retórica.” Y sobre la revolución de octubre de 1934 su juicio es también rotundo, aunque discutible: “Con la rebelión de 1934, la izquierda perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar la rebelión de 1936.” Hay que recordar que Madariaga fue fugazmente ministro de la República en un gabinete de Lerroux, que durante la guerra civil se colocó en el limbo de la “tercera España”, que se opuso siempre a la dictadura franquista y que no regresó a España hasta la muerte del dictador.

    • Calificar lo de Asturias con el mismo calificativo que la rebelión del 18 de julio me parece muy forzado. La de 1934 nace de una huelga general, con escaso armamento y munición (por mucho que se hable de la dinamita y demás), sin fuerza para defenderse ante un ejército superior en número y orden. Tampoco ayudó que el resto de intentos fracasaran. Es posible que la actitud pastelera de los socialista contribuya a reforzar esa imagen pero lo del 34 no tuvo, ni de lejos,la preparación del 36, y a los resultados me remito

    • De acuerdo, pero no olvides que la fisonomía del sindicato minero y de los trabajadores encuadrados en UGT cambió después de la derrota electoral. La «vía libre» hacia la revolución se abrió camino, facilitada por la convergencia con las organizaciones de la CNT en Asturias, que se mostraban favorables al anudamiento de los lazos unitarios. Sobre este terreno abonado fructificaron las Alianzas Obreras, instrumentos concebidos por los comunistas disidentes del Bloque Obrero y Campesino de Cataluña, destinados a facilitar la unidad del proletariado. Estas Alianzas se hicieron con anterioridad a la decisión del líder de la CEDA de provocar la crisis parlamentaria, tras la cual la CEDA ocuparía tres carteras ministeriales y a partir de éstos se firman pactos entre socialistas y anarquistas, que se ratifican en septiembre del 34, fecha en la que el PCE aún se mostraba reacio a ingresar en las Alianzas Obreras. A partir de aquí los hechos se aceleraron y Alianza Obrera se sale de la legalidad republicana.

  12. La justicia en este país está sorda, ciega y muda…mientras que el poder judicial esté arrodillado ante el poder legislativo España estará hundida.

    • Anna, así está el “marcador” de la corrupción española: 1.700 causas, más de 500 imputados, apenas 20 en prisión…y dos jueces inhabilitados por “prevaricar”. Tú misma

      • Esta es la justicia de nuestro pais cero patatero, aqui se toca a algún amiguito y lo quitan de enmedio, o se eterniza el caso, ejemplos, Gurtel, Bankia, Blesa, los ERE de Andalucia, es una verguenza nacional y el pueblo en su casita viendolas venir y no dice ni pio, asi va el pais que estos politiquilos se han montado una “mafia” de empresarios, jueces y fiscales, politiquillos, sindicatos, etc, por eso hay tanta corrupción en este pais, la justicia no es independiente porlo tanto no hay democracia sin justica independiente, a la vesta esta. los politquillos corruptos disfrutando de sus fortunas amasadas miuentras la “justica” lo aclara, pobre España. y pobre de los españoes que no despetamos para echar a gorrazos a estos corruptos. jamas votaré hasta que haya listas abiertas para que yo elija al mas idoneo no al mas corrupto puesto por los partidos.

    • Esta es la España que tenemos con el PP, el chorizo en la calle y el juez en el banquillo, si hubiera sido un delincuente comun, estaria en la carcel y el juez ejerciendo, acompañando todo este despropósito estan los medios de comunicacion con los tertulianos ilustres, vean ustedes a Inda, Rojo, Marhuenda, Beamound, etc…, que da verguenza ajena oir sus comentarios y argumentaciones, Marhuenda cuando no tiene argumento, solo sabe decir el PP es muy malo y el PSOE es muy bueno, Inda cuando le pegan algun corte, enseguida lleva la cosa al terreno personal, y de los otros dos, uno es un chafardero que se cree que hace gracia, y el otro no sabe de lo que habla, solo sabe defender al PP?

  13. Hay una curiosa relación entre la revolución de Asturias y lo de Crimea. El responsable es Alejandro Medushevsky, exconsejero del primer ministro crimeo y jefe de una milicia de más de 140 hombres que patrulla las calles de Simferópol para «mantener la calma civil», que es también sobrino nieto de Aida Lafuente, la histórica dirigente obrera que perdió la vida intentando frenar el avance del ejército republicano en la represión de la famosa revuelta española. La foto de Aida se hizo famosa en su momento, casi al nivel de Pasionaria

    • «Crimea es muy parecido a Asturias –se atreve a opinar Medushevsky–, por la orografía, el clima y porque hay gente que sabe unirse, levantarse y echarse las armas a las manos. Históricamente Asturias fue así, y Crimea También. E incluso creo que hay un paralelismo entre la Revolución de 1934 y lo que ocurre aquí hoy. En Asturias las milicias populares se levantaron contra el ejército popular de la República, contra Madrid y contra la crisis económica de entonces, igual que nosotros aquí contra la crisis de Ucrania y el estado fascista que representa».

  14. Creo que hay un cruce de hilos: estábamos con Asturias y de repente aparece el hilo-consigna “queremos jueces prevaricadores” y el alto nivel de comunicación / diálogo mantenido por los comentaristas sobre Asturias, de repente se derrumba. Lástima que algunos no vean más allá de sus cortas narices y se pasen la vida jugando a buenos (los míos) y malos (vosotros). Pero reconozco que esto es un espejo de la sociedad actual, personas formadas, con estudios, conocimientos, datos y criterios propios de un lado, e individuos propagandizados de otro. Con unos pocos millones de estos últimos, tenemos tándem PP-PSOE para rato.

    • En efecto, el hilo se torció un poco pero fue error mío que lo coloqué en el lugar erróneo. En cualquier caso, la cosa es más compleja que defender o no a “jueces prevaricadores” (aún nadie ha probado nada). En este país tenemos una curiosa tendencia a aplaudir con las orejas a los jueces que le bailan el agua al gobierno de turno; mientras que salimos pronto con las piedras en la mano para apedrear a quien osa tocar a Blesa o sus amigos

  15. Me sonaba que ZP alardeaba de un abuelo republicano que fue fusilado por mantenerse fiel a sus jefes. Pues buscando, encuentro que también participó en la revolución de Asturias. El capitán Juan Rodríguez Lozano, que así se llamaba, fue procesado con ocasión del octubre de 1934, dos años después no quiso secundar la subversión. Este capitán republicano fue en Puente Castro (León), y era el abuelo paterno del Zapatero. La figura que, según dice ZP, más ha influido y moldeado la personalidad política de expresidente, aun no habiéndole conocido jamás. Ya se ve que en Asturias estuvieron todos.

  16. El capitán Juan Rodríguez Lozano participó en la revolución asturiana de 1934 contribuyendo a reprimirla al frente de una columna militar. Como militar profesional se mantuvo completamente fiel al gobierno constituido y en contra de la subversión. Su actitud en julio de 1936 fue exactamente la misma y le costó la vida. Fue fusilado por sus compañeros sublevados- subversivos- contra la democracia de 1931. La coherencia del capitán Lozano recuerda a la de otro militar republicano asesinado por los rebeldes: el general Batet. Y a la de muchos otros militares republicanos, cientos, ejecutados por los franquistas. Pero el capitán Lozano tenía un problema para sus enemigos reaccionarios porque resulta que era socialista y masón (“Rousseau” era su nombre en la logia). Y por eso razón lo empapelaron sin razón en 1934 y lo mataron en 1936.

    • Sabino, seguro que hay miles de casos como éste, pero el problema es su falta de visibilidad, no se conocen en su mayor parte. Ejemplos de personas íntegras que fueron fieles a la palabra dada, no como el retaco de Ferrol, y que pagaron con su vida el hecho de ser coherentes. Quizá haya literatura al respecto pero yo no la conozco ¿Alguna sugerencia?

      • Saludos Vito. Sobre el general Domingo Batet hay una buena biografía escrita por Hilari Raguer. Creo que está editada por Península y no debe ser difícil de conseguir. Otro militar importante que se mantuvo fiel a la república fue el general Escobar, de la guardia civil. A Escobar los fusilaron los vencedores en 1939. Existe una novela sobre este personaje: “La guerra del general Escobar” de José Luis Olaizola. La novela es mediana pero interesante sobre todo por el tema. Del general Vicente Rojo me parece que ha publicado su nieto José Andrés Rojo una biografía. Ahora mismo me vienen a la cabeza estos libros, pero seguro que hay bastantes más.

    • Sabino, gracias por la información. Ya conocía el Olaizola sobre Escobar pero no los otros dos, intentaré hacerme con ellos

    • Sabino, es curiosa la distorsión que años de franquismo ha producido en nuestro cerebro. Nos referimos a los militares que se mantuvieron fieles a su palabra como si fueran ejemplares raros o de zoo, cuando debiera ser lo normal en personas (los militares) que defienden el orden constitucional, no SU orden

    • Un apunte sobre el general Batet. En Cataluña el general Domingo Batet Mestres, jefe de aquella División orgánica, que había sido requerido por el presidente de la Generalitat, Lluís Companys i Jover, que se pusiera a sus órdenes como “general de Cataluña”, Batet optó por la legalidad republicana y, tras proclamar el estado de guerra en el territorio de su jurisdicción, procedió con fuerzas bajo su mando, a la detención de los líderes del levantamiento. Un buen ejemplo para los demás

  17. Quizá tuvo algo que ver la derrota de la izquierda en Asturias en 1933 y el triunfo de la CEDA. La derrota de la izquierda se explica porque: se abstuvieron los anarquista, los socialistas rechazaron las alianzas electorales, y la derecha de la CEDA estableció lazos de unión entre los reformistas. El ambiente de derrota en una zona eminentemente de izquierdas pudo llevar la huelga general del 34 mucho más allá de lo inicialmente esperado

    • Si, Scorpions, pero no olvides que antes de las elecciones de noviembre del 33 ya se habían cerrado explotaciones mineras y las metalúrgicas de Fábrica de Mieres redujeron su jornada a cinco días semanales. González Peña y Amador Fernández, durante el verano del 33, habían tratado de tranquilizar a los trabajadores descontentos secundando las directrices del Gobierno. Fue la base obrera asturiana la que modificó la línea social-demócrata mantenida por los dirigentes de los sindicatos y las agrupaciones locales más importantes.

  18. Este fue el gobierno que precipitó el levantamiento en Asturias. El 3 de octubre de 1934, el Presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora y Torres, facilitó la composición del nuevo Gobierno: Presidencia: Alejandro Lerroux García; Estado: Ricardo Samper Ibáñez (radical); Justicia: Rafael Aizpún Santafé (cedista); Gobernación: Eloy Vaquero Cantillo; Guerra: Diego Hidalgo Durán (radical); Marina: Juan José Rocha García (radical); Hacienda: Manuel Marraco y Ramón (radical); Instrucción Pública y Bellas Artes: Filiberto Villalobos González (liberal-demócrata); Trabajo-Sanidad-Previsión Social: José Oriol Anguera de Sojo (cedista); Obras Públicas: José Mª Cid y Ruiz Zorrilla (agrario); Industria-Comercio: Andrés Orozco Batista: (radical); Comunicaciones: César Jalón Aragón (radical); Agricultura: Manuel Jiménez Fernández (cedista); Sin Cartera: José Martínez de Velasco (agrario) y Leandro Pita Romero (independiente).

  19. En 1934 los socialistas se alzaron en armas contra el gobierno legítimo (de derechas) de la República. Dos años más tarde, con los socialistas en el poder, militares y civiles se alzaron en armas contra el gobierno dudosamente legítimo de la misma República.

    • En el 34, el PSOE preparó un golpe de estado (que solo cuajó en Asturias) contra el gobierno legítimo de la república. Ahora añoran la república… pero cuando la derecha ganó las elecciones, no dudaron el levantarse contra ella.

  20. El golpe de estado del 34 fue la primera batalla de la guerra civil y lo que no consiguieron en las urnas pretendieron conseguirlo por la fuerza, pero fallaron y mire Vd. que cosas, el que reprimió a los mineros fue el abuelo de Zapatero. Allí no les sirvió a los golpistas las revueltas en las calles para derrocar un gobierno legalmente elegido, lo que me extraña es el apoyo de los “demócratas”, no lo entiendo, o mejor no lo quiero entender.

  21. Sobre la intervención de Franco en Asturias se puede decir que la operación fue diseñada en parte por el equipo del ministro de Defensa Diego Hidalgo, que comía de la mano de don Francisco. Franco dispuso un movimiento convergente sobre Asturias, que comprendía la creación de la columna Solchaga y la utilización de la flota de transporte para llevar tropas desde África a Asturias al mando del general Yagüe. El mando operativo correspondió al general Eduardo López Ochoa, republicano y masón,quesería ejecutado en 1936 por su actuación en defensa de la república.

  22. Sobre la revolución de octubre hay dos monografías muy recomendables. Una es “La Comuna asturiana” de Bernardo Díaz Nosty. A pesar de que este libro se publicó en 1974 sigue siendo un estudio exhaustivo y fundamental sobre el asunto; el otro es más reciente y actualizado y también muy interesante: “Octubre de 1934. Revolución en la república española” escrito por David Ruiz, catedrático ya jubilado de la universidad de Oviedo. Sobre la represión de unos y otros durante la insurrección asturiana se hizo mucha literatura. La hojarasca propagandística llegó a hablar de miles de muertos. Pero ya en su estudio Bernardo Díaz Nosty puso las cosas en su sitio con un análisis riguroso de las fuentes disponibles. Después de estudiar concienzudamente los excesos represivos por parte de las autoridades republicanas, Díaz Nosty llegó a la siguiente conclusión: “Sin temor a un error apreciable, podría situarse el balance total de los muertos tras la revolución entre los 165 y los 210 (…) Lo realmente grave del aparato represivo fue, aparte de esa suma de víctimas, la tónica media en el trato a los detenidos, inhumanamente considerados cuando se vieron sometidos a las refinadas torturas.” Un especialista en torturar a los detenidos fue el comandante de la guardia civil Lisardo Doval Bravo. Sus excesos represivos fueron de tal magnitud que el gobierno lo acabó por destituir. Existe una foto de este mal bicho con el general Franco. En esta foto el guardia civil tiene una mueca- muesca, mejor- que da pavor. Da más miedo que el propio Franco. En 1936 Lisardo se sumó al golpe y a su especialidad: reprimir, torturar y asesinar. El tipo llegó a general y murió en 1975 con 87 años. Seguro que ahora mismo don Lisardo nos está viendo desde el cielo. Por su parte, los revolucionarios asesinaron a 34 sacerdotes y religiosos y a un corto número de civiles de derechas. Según parece, también fusilaron a sangre fría a 22 guardias civiles del cuartelillo de Sama de Langreo una vez que éstos se habían rendido. En esta localidad murieron nada menos que 38 guardias civiles. Tampoco los camaradas asturianos eran unos santos.

    • Sabino, mismo guión, mismos personajes que en la posterior guerra civil. Una revuelta con sangre (en los dos casos) se resuelve con mucha más sangre, y con una represión continuada en los años posteriores de todos los participantes. Los instigadores anarquistas acabaron todos bastante mal, los torturadores militares y de la GC se fueron de rositas. Como dijere Keynes, la falta de equidad con Alemania tras la primera guerra sembró la semilla para la segunda

    • Conozco el libro de Díaz Nosty que me agradó sobremanera cuando lo leí hace ya bastantes años. Por lo que dices, Sabino, sigue siendo una referencia fundamental para saber qué pasó en Asturias en 1934. Buscaré el de David Ruiz porque es un tema que me interesa mucho

    • Una revolución implica un cambio social estructural (es decir, sobre todo, económico y de clases). Cuando la clase oprimida conquista o intenta conquistar el poder es una revolución, porque cambia las estructuras de propiedad y de los medios de producción. Por eso a lo de Francia del 1789 se le llama revolución también, no es algo de izquierdas solamente. Un golpe de Estado suele estar apoyado por una de las clases dominantes o varias, y por algunas instituciones (militares, Iglesia). Que nadie se equivoque y se deje manipular por quien quiere hacer ver que es lo mismo.

    • Sabino, con todo mi respeto, para mi quien mejor ha estudiado ese hecho histórico es la malograda historiadora fallecida hace años Marta Bizcarrondo, esposa de Antonio Elorza (que también escribió el excelente “Queridos camarada” sobre la 3ª Internacional en España y la creación del PCE ; y que firmó su esposo junto a ella, aunque fue ella la autora principal.
      ¡¡El Octubre del 34,fue sobre todo un acto de RESISTENCIA de la clase trabajadora a través de las ALIANZAS OBRERAS, para impedir el ascenso del FASCISMO en ESPAÑA, tras la actitud y amenazas de J. M. GIL ROBLES y la CEDA, que se fascistizó al estilo de Austria a lo Dolfuss, y la masacre del Movimiento Obrero en Austria, unos meses antes además del nombramiento de Adolf Hitler -el 30 de Enero del 33- en Alemania, sin ganar las elecciones (el NSPAD, bajó del 37% en las elecciones de Julio del 32% al 32 en Octubre del 32 ) y lo que aconteció a partir de entonces- quema del Reichstag, ley de poderes especiales e ilegalización del P. Komunista, expulsión de los socialdemócratas, elecciones en Marzo del 33 bajo el estado de excepción, ascenso a la Jefatura del estado en Agosto del 34 tras la muerte del Mariscal Paulus Von Hindenburgo, etc. Lo que pasa es que sólo Asturias siguió adelante y las demás regiones no se decidieron por las divisiones entre UGT, PsoE, Anarquistas, etc.

      • Saludos Vito. Es cierto, la fallecida Marta Bizcarrondo tiene numerosos trabajos sobre el socialismo español durante los años 30. De hecho, uno de sus primeros libros trataba sobre la izquierda socialista y su revista “Leviatán” dirigida por Luis Araquistáin. En mi opinión, defender hoy día que la revolución de octubre de 1934 fue un una “insurrección defensiva” (David Ruiz) contra la amenaza “fascista” representada por la CEDA de Gil Robles es repetir acríticamente la retórica que utilizaron en su momento los revolucionarios para intentar justificar su golpe contra el sistema democrático de 1931. La derecha había ganado limpiamente las elecciones de 1933 y tenía pleno derecho a ocupar el poder. Es muy discutible decir que la CEDA era fascista (era un confederación de partidos de derechas confesional y autoritaria, que aceptaba la república como mal menor, y que estaba dispuesta a hacer política contrarrevolucionaria legalmente, dentro de las instituciones) o que el gobierno de Lerroux, un republicano histórico, estaba entregado a la reacción sin más. Lo que intentaba Lerroux era integrar dentro del sistema a las clases conservadoras, condición indispensable para la supervivencia de la república. Porque resultaba que la CEDA “accidentalista” fue con diferencia el partido más votado en 1933 y exigía, lógicamente en un sistema liberal-democrático, su cuota de poder. La respuesta a esta exigencia cedista por parte de la izquierda obrera fue la revolución de 1934. Y su justificación fue el presunto “fascismo” de Gil Robles. Una revolución que destruyó la ya precaria convivencia civil en España y alentó la estrategia golpista de la extrema derecha. En 1942, ya en el exilio, don Indalecio Prieto, uno de los responsables de la revolución, lamentaba en un célebre discurso su participación en la misma. Que en Europa la derecha autoritaria estaba destruyendo el movimiento obrero allí donde podía, es innegable. Que el partido nazi era desde 1932 el más votado en Alemania, y con diferencia, también lo es. Y que en España después de 1934 la democracia prosiguió hasta el golpe militar de 1936 tampoco se puede negar. Porque Lerroux y Gil Robles no acabaron con la democracia pese a la revolución de octubre, que reprimieron sin contemplaciones, y en 1936 los españoles volvieron a las urnas y ganó el Frente Popular. ¿Dónde estaban entonces los fascistas en España? Entre 1934-1936 no hubo gobiernos “fascistas” en la España republicana, sino gobiernos democráticos de derechas (radicales, CEDA, agrarios, liberal-demócratas, Lliga catalana), que es cosa muy diferente.

  23. ¿Nadie dice que fue, entre otras cosas, un golpe de estado, un intento de hacerse con el poder por la fuerza? Dos años después, ese intento, protagonizado por quienes saldrían triunfantes de la intentona, seguiría a este. Pero la historia es la que es, y a las cosas hay que llamarlas por su nombre.

    • Enrique, ¿es que podía esperarse otra reacción de unos mineros explotados, que morían antes de los 50, mal pagados? Creo que no se puede calificar de golpe de estado, sobre todo una vez que supieron que se habían quedado solos ante el fracaso de la intentona en el resto del país. Fue simplemente el grito de rabia de los sin nada ante la burguesía asturiana dueña de las minas, que no quiso gastarse cuatro cuartos para mejorar la seguridad en las minas

      • Anna,quizá podía esperarse otra reacción o quizá no. Lo que hay sobre la mesa es lo que realmente ocurrió. Se puede montar una huelga general sin llegar a los excesos revolucionarios que tuvo la de Asturias, lo que me lleva a pensar que por detrás de los mineros había agentes comunistas y socialistas moviendo los hilos

  24. Tanto el golpe de estado de 1931 urdido por los perdedores de las elecciones municipales, como el de 1934 urdido por las fuerzas socialistas y separatistas, perdedores de las elecciones de 1933, como el golpe de estado de 1936 ejecutado por las fuerzas más extremistas de la derecha y por parte del ejército africanista, ¿perdedores de las elecciones de Febrero?, fueron “quítate tú para que me ponga yo”. En fechas recientes, 11-M-04, otros perdedores de elecciones urdieron un golpe de estado en forma de atentados en trenes de cercanías para encaramarse al poder. Nada nuevo bajo el sol.

  25. Otro apunte sobre Eduardo López de Ochoa. Durante la República, fue por un periodo breve capitán general de Cataluña. A las órdenes de la República, encarnada para el caso en el jefe del Gobierno, Alejandro Lerroux, y el ministro de la Guerra, Diego Hidalgo, del que Francisco Franco Bahamonde era asesor directo, se hizo cargo de la represión de la insurrección de Asturias en 1934.López Ochoa fue asesinado en 1936, en Madrid; el 16 de agosto.

    • Es un error atribuir a Franco un papel más destacado del que tuvo realmente en la campaña. Ni Franco estuvo allí, ni López de Ochoa fue un verdugo. El primero era sólo uno de los tres jefes militares (los otros eran Luis Castelló y Carlos Masquelet, jefe de Estado Mayor, es decir, con mando sobre Franco) que estuvieron presentes en la reunión de López Ochoa con Diego Hidalgo y el ministro de Gobernación, Eloy Vaquero, designado hacía apenas cuarenta y ocho horas en reemplazo de Rafael Salazar. El propio Lerroux, de acuerdo con el presidente Alcalá Zamora, había escogido a López de Ochoa para la misión. Hidalgo, por su parte, había abogado por Franco y haría lo posible para que el futuro caudillo interviniera en las acciones.

  26. Con razón o sin ella, los asturianos del 34 nos mostraron que se puede resistir al tirano económico, cosa que parece que se nos ha olvidado últimamente. Aun a costa de sus vidas no se asustaron ante la perspectiva de enfrentarse a todo un ejército nacional, cuando ellos eran cuatro tipos con la dinamita de las minas en las manos. Alabo su valentía aunque hubo sin duda excesos. ¿Dónde quedó ese espíritu de echarse p’alante sin miedo?

    • Es cierto, los tiempos han cambiado mucho y ahora sería impensable algo como aquello,pero sin duda no no vendría mal buscar en su ejemplo el impulso que necesitamos. Que estamos inmersos en un sistema perverso que nos empobrece cada vez más, lo ve hasta un ciego. Que no hacemos casi nada para remediarlo, también lo advierte cualquiera. A veces pienso que estos plutócratas del 1 % son insensibles a todo tipo de argumento excepto la violencia, y bien triste es decirlo

      • Gloria, creo que es forzar mucho el argumento equiparar la situación de 1934 y la actual. La miseria en la que vivían los mineros era atroz, con vida cortas por la silicósis, con accidentes gravísimos cada dos por tres; pero poco tiene que ver con nuestra acomodada situación actual. Yo no soy partidario de la violencia nunca, se den las condiciones que se den,aunque, he de reconocerlo, más de una vez he pensado que solo entienden ese lenguaje, es verdad

  27. Defender lo indefendible es una muestra de hasta dónde llega la intolerancia y el desconocimiento de la realidad y de la historia. El PSOE no protagonizó ningún “golpe de Estado” en el 34, sino que defendió una sublevación obrera revolucionaria en Asturias, básicamente obrera y anarquista: el matiz es importante. Los “nacionales” (por usar un palabro) si que dieron un golpe de Estado, al sublevarse medio Ejercito contra el poder legalmente establecido. Y fueron los “nacionales” los que empezaron una guerra civil que no tenían en mente… De “golpe de Estado” a guerra civil, dice mucho de un generalito ambicioso que no paró en nada para conseguir lo que quería: el poder absoluto. Y llevarse a todo el que hiciera falta por delante.

    • “La izquierda perdió hasta la sombra de autoridad moral para condenar el levantamiento del 36 después del golpe de estado del 34” [Salvador de Madariaga, “España”]

  28. No se olvide de los desaparecidos que están enterrados en las cunetas de casi todas las carreteras españolas, tampoco se olvide de que en España no hay un sólo genocida preso y que el partido que gobierna actualmente nació de las entrañas mismas del franquismo y que hasta el día de la fecha, cuando el sátrapa de turno en el gobierno español se levanta cabreado, prohíbe que la gente se manifieste, que opine, que levante banderas republicanas etc. Y lo peor de todo es que desde España nos pretenden dar cátedra de democracia.

  29. El peor de todos los monumentos a Franco que aún sigue en pié, es el gobierno mismo del PP, un partido fundado por un ministro de Franco. Pero bueno, ya se sabe que las cátedras de democracia es algo que nos dan los españoles a los latinoamericanos y nunca al revés, aunque la realidad pareciera indicar lo contrario.

  30. Es una lastima que no se pueda recurrir a la memoria de los caídos, recuperar el pasado cerrar heridas, la Comisión Europea debería hablar así los familiares podrían descansar en paz, en las cunetas de España están esperando.

  31. Cuando miramos hacia atrás, se ve que en España la represión ya era una norma. La represión colonial en el nuevo mundo, la represión de los mineros antes del gobierno de Franco, la Inquisición Española. Es como si ya estuviera en la cultura popular que produce esto. Inclusive la reacción exagerada frente al 15M en Barcelona resulta chocante.
    ¿De donde sale esa cultura represiva? Si el problema fuera un sujeto como Franco, salido de la norma, con su muerte se acabó el problema. Pero si hay un proceso cultural que produce represión, por más democracia, siempre habrá sus Barcelonadas. Tocar el tema de Franco debe ser muy doloroso para los que vieron las barbaridades, pero si ha de sanarse la sociedad, ocultar un problema no ayuda a resolver ni a sanar a la sociedad española.

  32. Con ocasión del 80 aniversario de la Revolución de Octubre de 1934, el grupo de investigación HISPONA (Historia Política e dos Nacionalismos) de la Universidad de Santiago de Compostela ha programado el seminario: “La última revolución: Octubre de 1934 80 años después”. Tendrá lugar los días 2 y 3 de octubre en el aula 11 de la Facultad de Historia de la Universidad de Santiago de Compostela. Su programa será el siguiente:
    2 de octubre
    17:00– Nigel Townson(Universidad Complutense de Madrid): “La represión gubernamental: ¿una respuesta justa o desproporcionada?”
    18:30 – Pilar Mera Costas (Universidad Complutense de Madrid): “Orde, dereito e nación. Outubro do 34 e o Goberno Xeral de Cataluña.”

    3 de outubro
    11:00 – Sandra Souto Kustrin (Instituto de Historia-CSIC): “Izquierda, democracia y revolución: España,1934.”
    12:30 – Julio Prada Rodríguez (Universidade de Vigo): “Os acontecementos revolucionarios de outubro de 1934 en Galicia. Algunhas claves interpretativas.”

  33. Nueva edición del libro clásico sobre la revolución asturiana de 1934. “La insurrección de Asturias”, de Manuel Grossi. Apareció originalmente en Ediciones La Batalla en 1935. Lo acaba de publicar la Fundación Andreu Nin con prólogos especiales para esta edición de Pelai Pages y Ernesto Burgos. Lo presenta Germinal Grossi, hijo del autor. Manuel Grossi fue unos de los máximos dirigentes de la Alianza Obrera y un destacado militante del BOC y del POUM.

  34. Pues si la familia ha tenido que vender papeles del archivo no parece que Franco los dejara muy forrados. Algunos nietos llevan tiempo vendiéndose al papel cuché y otros llevan una vida bastante retraída. Franco, siendo el dueño absoluto de España no les dejó una fortuna a sus herederos. No se puede llamar represión de una sublevación de mineros a la restauración del orden democrático de la República en la Asturias revolucionaria de 1934. El PSOE y la UGT se sublevaron contra la República por la fuerza de las armas para implantar la revolución socialista y la República envió al ejército al mando de Franco. Ni Franco robó ni la República ejerció la represión sobre los mineros asturianos. Franco en 1934 contribuyó a restaurar el orden constitucional.

  35. El Ayuntamiento de Córdoba ha retirado esta mañana de las vitrinas del Museo Taurino las medallas militares del rejoneador Antonio Cañero, quien participó como voluntario en algunas acciones del bando franquista durante la Guerra Civil. Perteneció a la siniestra Escuadra del Amanecer que tiene en su haber cientos de asesinatos.

    • Las medallas son medallas conmemorativas del centenario de diversas batallas de la Guerra de la Independencia, creadas durante el reinado de Alfonso XIII. De todas las medallas sólo es de la época franquista la Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. Por si le interesa a alguien.

  36. Una inmensa hoja de excel, ordenada alfabéticamente, con 20.522 nombres. De momento. Son víctimas republicanas de la Guerra Civil y de la represión franquista en Asturias. Son también el trabajo de media vida de Luis M. Cuervo, activista por la recuperación de la memoria histórica en Asturias. La lista, siempre inacabada, impresiona pese a su aparente frialdad. Figuran en ella, repartidas por columnas, los nombres y apellidos de los muertos, la forma en que fallecieron, el lugar y, en algunos casos, su profesión e incluso datos familiares.

  37. Ya está bien del discurso franquista de cuarenta años repetido otros cuarenta por los que utilizaron al transición para dejar impunes sus crímenes. Los caídos del bando franquista fueron homenajeados , recordados, censados, reconocidos en estelas y cruces y sus familias compensadas al acabar la guerra. Los del otro bando (cuatro veces multiplicados en número respecto a los anteriores) fueron perseguidos durante décadas, difamados, encarcelados, injuriados, torturados y asesinados en masa, no importaba si eran, mayores o menores, hombres y mujeres, hasta embarazadas, abandonados en fosas y cunetas por toda la geografía. Basta de impunidad y de olvido. Abajo la falsa equidistancia.

  38. Franco no es que no fuera el represor de la revolución de Asturias, es que fue el gran represor, el máximo responsable de la represión asturiana. El que no estuviera allá en persona, sobre el terreno, y fueran sus directos subordinados quienes se mancharan las manos de sangre, no le exculpa en lo más mínimo de las decisiones que personalmente tomó (como mandar allá a la Legión y los Regulares), ni de las órdenes estrictas y precisas que, por ejemplo, cursó a Yagüe (su compañero de pupitre…). Franco dispuso por primera vez en su vida en Asturias de poderes absolutos para maniobrar a su gusto. El ministro Diego Hidalgo delegó absolutamente en él la “pacificación” de la región que, como es sabido, no fue “reconquistada” tocando la lira.

  39. La Revolución de Octubre se inicia por miedo a golpe de Estado de la Derecha, y por eso es improvisado, y cae rápidamente (menos en Asturias). Gil Robles no dio en 1935 el Golpe que temía la izquierda (¿para qué, si ya bloqueaba todos los avances de la República?) pero, cuando perdió las elecciones, parte de la derecha, la derecha antidemocrática, buscó desde el principio una solución golpista. Franco ofreció a Portela Valladares sacar las tropas a la calle desde que se confirmó la victoria del Frente Popular. Militares destacados enviaron emisarios a Mussolini y a Hitler para recabar su apoyo. Calvo Sotelo, como otros importantes políticos fascistas, estaba plenamente integrado en el Golpe.

  40. A lo que la propaganda franquista llama “Golpe de estado de 1934” los historiadores lo llaman huelga general de 1934, no hay golpe de estado en ningún lado, a menos que llames golpe de estado a una huelga general, con disturbios eso sí, y aplacada por la misma República. Entiendo que algo hay que buscar para dar legitimidad a un golpe de estado… Y ese algo ¿es una huelga de trabajadores ?

  41. Habemus bronca y de la buena.
    ¿Gobierno legítimo de la República? Habrá que ver la letra pequeña del estudio.
    Pero al fin y al cabo esto que lleva décadas sugiriéndose. Recordemos, había un gobierno que organizó las elecciones y que al día siguiente de ellas, cuando llegan rumores de una posible victoria de la izquierda huye literalmente siendo sustituido por miembros de Frente Popular que de la noche a la mañana controlan todo. Ese es el contexto en el que tienen lugar los hechos de esta investigación.
    Aún así hay que ver la investigación en detalle para ver si es cierto o no.

    http://www.elmundo.es/cronica/2017/03/12/58c3b8bb46163f9f338b457d.html

    • Lo cierto es que ya en el 32 hubo un intento de golpe de estado (el de Sanjurjo), por lo que el ánimo bélico estaba ahí antes de las elecciones del 36. También es verdad que unas elecciones en un estado de tensión tan cafre muy normales no podían ser. Evidentemente era imposible que la gente fuese a votar sin clima de presión y los interventores del Frente Nacional y los del Frente Popular se tomasen el café juntos como hacen hoy.

      • Oviedo quedó de pena después de octubre de 1934: el centro de la ciudad, una ruina (catedral, teatro Campoamor, Universidad). Murieron mil y pico personas, en su mayoría revolucionarios, y muchas más fueron detenidas y en muchos casos torturadas por las autoridades republicanas. Por su parte, los revolucionarios ejecutaron a un corto número de personas. Las dos semanas de comuna asturiana fueron seguramente el último clavo en el ataúd de la Segunda República: la derecha se sublevó en 1932 contra un gobierno constiucional, legal y de base parlamentaria; la izquierda se sublevó en 1934 contra un gobierno constitucional, legal y de base parlamentaria; la derecha creyó legítimo volver a sublevarse en 1936 contra un gobierno constitucional, legal y de base parlamentaria. Y entonces vino la guerra como consecuencia del último golpe de mano.

    • La pareja que suscribe el artículo padece de fiebres revisionistas recurrentes, como han demostrado en “trabajos” anteriores. Llevan años entregados a la tarea de demonizar todo lo que rodea a la República.

      • Si, son habituales de la editorial Encuentro, que acredita el rigor de sus publicaciones porque
        “están avaladas por autores de indudable autoridad”. Entre ellos a Ratzinger, J. Andrés Gallego y Pío Moa. Otro de los libros, El camino a la democracia en España. 1931 y 1978, con prólogo de R. Arias-Salgado, está editado por Gota a Gota, que pertenece a la FAES, fundada por el expresidente Aznar para difundir “ideas y avatares de la España actual”. Autores que publican en esta editorial son, entre otros, Edurne Uriarte, Amando de Miguel o J. María Marco. En cuanto a revistas, M. Álvarez Tardío o L. Arranz son colaboradores habituales de la Revista Hispano-Cubana, Ilustración liberal (donde escriben habitualmente P. Moa o Jiménez Losantos) o Cuadernos de Pensamiento Político de la FAES. No olvidemos la publicación en revistas de ámbito religioso como Hispania Sacra o Razón y Fe, o la colaboración de miembros destacados del Opus Dei en algún libro.

      • “Aunque el franquismo no puso conscientemente las bases de la democracia, su evolución interna, sus políticas e incluso su legislación, amén del desarrollo económico del país, propiciaron cambios que resultarían decisivos durante la transición”.

        Manuel Álvarez Tardío, 2001

  42. Me hace gracia el posicionamiento contra el pucherazo de la izquierda del 36, como si los que jugaban limpio fueran los de la derecha, esa derecha que años atrás dio un golpe de estado primero con Primo de Rivera y en el 1932 volvió a intentarlo Sanjurjo, esa derecha que sometía al pueblo y lo mataba de hambre, esos grandes terratenientes que obligaban a sus trabajadores, la mayoría analfabetos, a dar el voto a sus candidatos de derechas acaso pensais que votaron libremente? pero que me estais contando por favor!!!! En una España con terratenientes, donde la mayor parte del pueblo pasaba hambre, era analfabeta, estaba sometida a los señoritos y al poder de la iglesia que hacía y deshacía a su antojo, esa España votaba libremente a sus verdugos?

    • No se puede reducir el problema de la Segunda República a una lucha entre señoritos y pobres, aunque la miseria y desesperación de una parte de la sociedad española (sobre todo los braceros del sur) encendieron los ánimos y fueron un factor importante de desestabilización. España en 1936 no era una sociedad atrasada de fellahs sino una nación europea con un grado de desarrollo mediano e incluso muy alto a nivel de élites (poetas, pensadores, científicos, novelistas, filósofos, musicos o arquitectos son producto de una sociedad en proceso de modernización o moderna, nunca de una sociedad retrasada al 100%). En 1936 había ya grandes ciudades, una clase media en expansión, un gran movimiento obrero, un declive general del analfabetismo (el 20-25% al comenzar la guerra; era el 70% o más en 1900), grandes y modernas organizaciones políticas, sindicales y patronales y centros educativos cada vez más desarrollados (la Ciudad Universitaria madrileña estaba prácticamente acabada en 1936). El desarrollo cultural y mediático se expresaba en centenares de periódicos, revistas etc y en el desarrollo masivo de espectáculos modernos como el cine, la radio, el teatro o los espectáculos deportivos. En 1936 España estaba más desarrollada que nunca antes en su historia.

  43. Álvarez Tardío participa muy activamente en la labor editorial de un partido que no ha considerado delito la apología de la dictadura franquista, que está en contra de la “ley de memoria histórica” y, sobre todo, que tiene empeño especial en descalificar la experiencia de la Segunda República.
    ¿Alguien puede creerse, en tales circunstancias, la teoría del espectador imparcial a la hora de enjuiciar los años treinta en España? Por la misma razón pierde verosimilitud ese confortable justo medio de la autodenominada historia científica entre el neofranquismo y la pretendida historia de combate, generalmente presentada como esfuerzo distorsionador de la izquierda.

    • En la obra anterior, M. ÁLVAREZ TARDÍO y R. VILLA GARCÍA (dirs.), Nuevos estudios sobre la cultura política en la II República española (1931-1936). Madrid, 2011. Colaboran el Director del Centro de Documentación y Estudios Josemaría Escrivá de Balaguer de la Universidad de Navarra y un ordinario del Instituto Histórico San Josemaría Escrivá, Pontificia Università della Santa Croce. No digo que un historiador del Opus no pueda ser buen historiador de Fernando VII, cosa que se ha demostrado que es difícil, sino que lograr serlo con ecuanimidad de la Segunda República me parece algo heroico.

      • La mejor y más completa monografía sobre la Segunda República la escribió el historiador derechista Stanley Payne. Y la síntesis más ecuánime del mismo periodo Julio Gil Pecharromán, un historiador objetivo y moderado.

  44. En 1937, exiliado en Portugal, don Alejandro Lerroux escribió “La pequeña historia”, un peculiar y entretenido libro de memorias donde ajusta cuentas de manera feroz con sus dos bestias negras: Diego Martínez Barrio y sobre todo Niceto Alcalá-Zamora. De hecho, el libro podría haberse titulado sencillamente el “Anti-Niceto.” Don Ale también apoya a los sublevados, lo que resulta penoso en un republicano histórico como era él. Sin embargo, y de manera contradictoria, sigue declarándose demócrata y liberal, “un viejo progresista”, dice. Es muy interesante la reflexión que hace Lerroux en este libro sobre la revolución del 34: “El gobierno que formé y presidí desde el día 4 de octubre de 1934 no había, ni con su programa ni con su acción, dado motivo ni pretexto alguno para que se alterase o enardeciese el espíritu revolucionario de las masas trabajadoras. Sin embargo, fue contra mí y contra mi gobierno que se produjo la grave rebelión socialista y separatista que se venía anunciando (…) Políticamente, era inexplicable. Sus promotores se habían unido, es de suponer, por la única afinidad que existía entre socialistas, separatistas catalanes y republicanos de extrema izquierda. Todos se titulaban demócratas y, sin embargo, se alzaban contra lo que la democracia había legal y legítimamente resuelto. Democráticas habían sido las elecciones de 1933, que dejaron en minoría mermada su representación en el parlamento. Democrática y parlamentaria la crisis que los apartó del poder. Constitucional y democrática la solución que lo puso en mis manos. Yo había procedido democrática, constitucional y parlamentariamente al formar el gobierno que estaba aguantando la embestida revolucionaria. Si ellos eran demócratas y habían aceptado la legalidad creada y habían acudido a las urnas, ¿en qué razón o motivo legal, doctrinal o político, se fundaban para rebelarse contra lo que la democracia había acordado?”

  45. Hay varias formas de tergiversar el pasado: una es basta y fácilmente identificable, otra es sutil e insidiosa. La primera se basa en la mentira, la segunda en las medias verdades. La segunda es la peligrosa. No miente, pero no dice la verdad. No construye una realidad falsa, pero impide o dificulta la construcción de una realidad verdadera. Cercas pertenece a este segundo bloque. Espinosa, al que lo intenta desenmascarar. Y yo, modestamente, estoy con él.

  46. El principal problema que tenemos en España es que nos cuesta aceptar las diversidad. Si vemos a alguien que opina diferente nos sentimos ofendidos, si habla otra lengua en su casa, también nos ofende, si es de un equipo de fútbol que no es mio es doblemente ofensivo…y así con todo. La segunda república fue una gran oportunidad perdida para habernos puesto a la altura de Europa por primera vez en mucho tiempo, pero se quiso desarrollar de espaldas a los españoles de derechas y ello provocó que cuando se permitió votar a la mujer (la izquierda no quería dejarlas votar porque se pensaba que eran más conservadoras) y ganó las elecciones la derecha, se alentase a la revolución con todo lo que conllevó. Por otro lado, la derecha no pudo soportar perder el mando de la educación, el reparto de riqueza y el control del ascenso social y promovió el golpe. En ambos casos, o estás conmigo o contra mi. Nunca se intentó un “vamos a intentar buscar puntos en común”. De ahí el gran mérito de la Constitución del 78, tan minusvalorada hoy en día por los que tienen ganas de otra república no inclusiva.

  47. Es más que evidente el desagrado (por decirlo de alguna manera) de aceptar por parte de la familia Borbón, la facilidad con que la República se proclamó en España. Pero al mismo tiempo lo MUCHO que le costó a la coalición derecho-fascista, derrocarla.
    Este “pequeño detalle”, los vencedores de 1939, no han querido tenerlo nunca en cuenta.
    La Monarquía ha hecho España, o mejor dicho, podía haberla hecho, pero la Monarquía la ha DESHECHO. La España centralista y unitaria, tan cara para los republicanos, es obra de la Monarquía.
    En cuanto a otro tema (artículo 16 apartado 3 de la CE), que “por lo que sea” a la supuesta democracia no le es posible desgajarse…
    “La República no reconoce, no paga, ni subsidia religión alguna”.
    ¿Suena bien? Pues corresponde a la Ley de Separación de la Iglesia y el Estado francés del año 1905.
    Nos separan ni más ni menos que 110 años…

  48. Feijóo aseguró que el despido de 436 brigadistas hace quince días no afecta a la lucha contra el fuego. Otro mentiroso con los hilitos.
    ¿Cuánto se ha ahorrado la Xunta con el despido o no renovación de contratos de los 436 brigadistas?
    Gallegos, seguir votando al PP, el partido de las soluciones que siempre empeoran, salvo q seas una elėctrica, banco, noble o primo de uno de Gėnova.

  49. El fascismo llegó como reacción al golpe soviético que se estaba perpetrando desde Madrid. Con la Puerta de Alcalá engalanada con pancartas de Viva la URSS, fotos de Lenin.

    • Hace ahora unos 50 años que el ilustre hispanista Herbert Rutledge Southworth demostró que lo del golpe comunista que se preparaba en España (argumento que los fascistas usaban como coartada) era falso; que los franquistas habían falsificado documentos para justificarse.
      Compre libros y prensa posteriores a 1960, por favor.

  50. Contra la Guardia Civil con cartuchos de dinamita en la mano. ‘Tres periodistas en la revolución de Asturias’ recoge las crónicas de Josep Pla, Chaves Nogales y José Díaz sobre la revuelta asturiana de 1934, un escenario violento de guerra inspirado en la revolución rusa permitido por las debilidades internas de la República.

    • Uno de los momentos más tristes de la República Española, del que ya no levantaría cabeza, además del mayor error de la izquierda española al atacar la legitimidad constitucional que tanto había costado levantar.

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