¿Vivían mejor los sindicatos con Franco?

La pregunta puede parecer del todo ridícula para cualquier lector mínimamente informado sobre la historia del movimiento obrero bajo la dictadura franquista. Sin embargo, por increíble que parezca, el discurso de la derecha que afirma que los sindicatos han heredado del franquismo una posición privilegiada en la sociedad, cuyo precio lo pagan millones de parados condenados a estar excluidos del mercado laboral en democracia, se halla fuertemente arraigado en la cultura política popular de la derecha española. Esta cultura salió a relucir con el discurso público que lanzaron autoridades políticas del PP con ocasión de las reformas laborales. La ahora defenestrada Esperanza Aguirre, por ejemplo, afirmaba que la reforma acababa con el marco franquista de relaciones laborales y acusaba a los sindicatos de defender políticas anticuadas, reaccionarias y antisociales.

Nada refleja mejor esta concepción del mundo que un artículo para Bloomberg de Ana Palacio. En él, la ex ministra de exteriores de Aznar y ex vicepresidenta del Banco Mundial, le explicaba a un público internacional cuál había sido, según ella, la verdadera condición privilegiada bajo la que vivían los trabajadores y los sindicatos bajo Franco mediante afirmaciones como ésta: “La legislación laboral franquista ofrecía a los trabajadores una seguridad laboral de hierro y unos fuertes derechos de negociación colectiva. Estos eran elementos críticos de los sistemas de bienestar que fueron adoptados por regímenes fascistas o nacionalsocialistas que intentaban preservar la armonía social en Europa en ausencia de la democracia. Cambiar estos elementos ha sido una prueba crítica de la madurez de la democracia española desde su establecimiento en 1977 y los gobiernos sucesivos han fracasado en este intento. Al contrario de lo que se podría esperar, ha sido la izquierda política la que se ha opuesto más a cambiar leyes que fueron adoptadas bajo la dictadura fascista de Franco”.

Si uno tuviera que basar su conocimiento de la historia de la Europa de posguerra en esta especie de Cuéntame cómo fue surrealista de la derecha Española podría llegar a pensar que el estado de bienestar en realidad lo inventó el fascismo y que en los verdaderos estados de bienestar que se establecieron en las democracias liberales de posguerra (en Alemania Federal, Inglaterra, Francia o Italia) reinaba el despido libre, no existía la negociación colectiva y los sindicatos no jugaban ningún papel relevante, mientras que en la España de Franco sucedía lo contrario. Por lo visto en el ideario político de Palacio sólo los regímenes fascistas promueven seguridad en el empleo y sistemas de bienestar mientras que democracia debería de ser sinónimo de despido libre y libertad de contratación.

En realidad este relato revisionista de la derecha Española se apoya en una selección interesada de ciertos elementos históricos de las relaciones laborales durante un periodo concreto del franquismo para tergiversarlos de manera interesada. El marco de relaciones laborales franquista no fue homogéneo durante los casi 40 años de dictadura y con el paso del periodo autárquico al periodo de liberalización económica bajo el Plan de Estabilización, a finales de los años cincuenta, estas relaciones sufrieron transformaciones.

En 1958 el régimen de Franco promulgó la famosa Ley de Convenios Colectivos Sindicales que rompía el monopolio del gobierno a la hora de fijar las condiciones laborales, existente bajo el periodo de autarquía. Esta ley sentó una de las bases para la liberalización de la economía bajo el Plan de Estabilización. Al contrario de lo que predica Ana Palacio, en aquel contexto histórico, el marco de relaciones laborales regido por convenios colectivos fue introducido por el franquismo precisamente para facilitar la liberalización de la economía, tratando de adaptar los salarios a la productividad, tal y como hoy pretende la CEOE.

Sin embargo, los convenios colectivos fueron introducidos por el franquismo en un marco normativo en el que el que no se reconocía la existencia de las partes en las relaciones laborales y por tanto, tampoco su autonomía. De este modo, los convenios se negociaban en el seno de la Organización Sindical Española (OSE), el Sindicato Vertical, que integraba obligatoriamente tanto a patronos como a obreros en un mismo sindicato controlado por el estado. Los convenios colectivos se introdujeron para flexibilizar los salarios y las condiciones de trabajo y adecuarlos así a la situación de las empresas. En realidad, un paso en la misma dirección en la que ahora quiere avanzar el PP, descentralizando la negociación colectiva todavía más para dar más peso a los convenios de empresa.

Lo que Ana Palacio, por supuesto, olvida decir en su artículo es que este fantástico marco de negociación colectiva franquista excluía la libertad sindical, la representación independiente de los intereses de los trabajadores en base a esta libertad sindical y el derecho de huelga. Ahora, puede que nosotros no hayamos recibido una educación política tan sofisticada como la de Ana Palacio, pero la pretendida validez de cualquier concepto de negociación colectiva sin libertad sindical y sin derecho de huelga se nos antoja cuanto menos surrealista. Ana Palacio dice también en su artículo: “El bando franquista introdujo los fundamentos de la legislación laboral actual en 1938. Esta legislación estaba influenciada por la Carta del Trabajo de Mussolini y fue complementada con revisiones en los años cuarenta, sesenta y en los setenta. Gran parte de esa legislación se mantiene en vigor hoy”.

Ana Palacio se refiere al Fuero del Trabajo de 1938, de inspiración fascista, que se convirtió en una de las Leyes Fundamentales del franquismo. Pero se olvida de mencionar que esta ley fue derogada con la entrada en vigor de la Constitución democrática de 1978. Tampoco menciona que el Estatuto de los Trabajadores de 1980 y la Ley Orgánica de Libertad Sindical de 1985 reemplazaron la legislación laboral franquista.

La legislación laboral de la democracia esta fundada sobre la Constitución de 1978 que en su artículo 28 protege la libertad sindical y el derecho de huelga. El artículo 2 del capitulo XI del Fuero del Trabajo franquista, sin embargo, decía sobre actos como el derecho de huelga que Los actos ilegales, individuales o colectivos, que perturben de manera grave la producción o atenten contra ella, serán sancionados con arreglo a las leyes.

Asimismo, todo el Capítulo XIII del Fuero del Trabajo franquista está basado sobre la negación de la libertad sindical al obligar explícitamente a los trabajadores a encuadrarse en un solo sindicato, la Organización Sindical, junto a empresarios, controlada por el estado. El Fuero del Trabajo, en suma, respondía a una concepción coercitiva del trabajo, que era considerado como un deber.

Por lo tanto es ridículo afirmar, como hace Ana Palacio, que una legislación laboral basada en la libertad sindical y el derecho de huelga está fundamentada en otra cuyos principios fundamentales niegan estas dos libertades esenciales para el ejercicio del derecho de los trabajadores a defender sus intereses.

Asimismo, de ninguna manera se puede afirmar que la legislación protectora del trabajo surgió en el franquismo, como viene a sugerir Palacio. Por el contrario, en España esa legislación arranca a finales del siglo XIX, con la Comisión y luego el Instituto de Reformas Sociales y cristaliza al fin en un corpus de Derecho del Trabajo en –vaya, otra vez- la Segunda República. Muy al contrario, el franquismo se funda, precisamente en la prohibición de las organizaciones libres de los trabajadores, en la persecución feroz de sus miembros y dirigentes y en la erradicación completa de los derechos colectivos del trabajo.

A propósito de la seguridad laboral de hierro que según Ana Palacio ofrecía el franquismo a los trabajadores, esa seguridad en realidad desaparecía cuando se trataba de despedir o encarcelar a trabajadores que se atrevían a protestar por sus condiciones de trabajo. Cárcel, despido libre y despido express era lo que ofrecía también el marco laboral franquista a los enlaces sindicales infiltrados en el Sindicato Vertical por unas Comisiones Obreras (CCOO), situadas primero fuera de la legalidad y más tarde declaradas explícitamente ilegales por el franquismo, cada vez que éstos eran elegidos por los trabajadores para negociar en favor de sus intereses los convenios colectivos. Es decir, que cuando los trabajadores se atrevían a negociar verdaderamente sus convenios, la libertad de despido de repente funcionaba de manera bien flexible y mucho más que bajo la democracia actual.

Ana Palacio tampoco menciona que, aunque hubiese convenios colectivos bajo el franquismo, cuando el gobierno de la dictadura consideraba que los trabajadores intentaban aprovecharse de su marco de negociación colectiva para verdaderamente defender sus intereses a menudo anulaba los acuerdos alcanzados mediante las llamadas Normas de Obligado Cumplimiento (NOC) que imponía el gobierno. El número de NOC fue aumentando según iba avanzando el movimiento obrero ilegal pero independiente de CC.OO. que conseguía imponer a los empresarios convenios más favorables para los trabajadores. En este punto conviene recordar que lo que el gobierno de Rajoy ha hecho es restaurar las NOC franquistas en la negociación colectiva, a través de la Reforma Laboral y se han puesto en marcha con ocasión del conflicto de los pilotos de Iberia.

En fin, la realidad del mercado laboral franquista era mucho más flexible de lo que se imagina Ana Palacio cuando de lo que se trataba era de despedir a trabajadores que intentaban mejorar sus condiciones de trabajo. Y no sólo eso, a lo hasta ahora dicho debe añadirse que la legislación franquista –las Reglamentaciones de Trabajo-, así como los Reglamentos de Régimen Interior de las Empresas, consagró un brutal desequilibrio de poder entre el empresario y el trabajador, que hacía del primero el señor absoluto dentro de la empresa. Y es precisamente hacia esa situación franquista en las relaciones laborales hacia donde la reciente Reforma Laboral se ha dirigido a toda máquina. En segundo lugar, más allá de la legislación laboral franquista, bajo la dictadura existió un colosal mercado de trabajo negro, que afectó a hombres y mujeres durante los primeros veinte años y a éstas últimas a o largo de toda la dictadura. Y, como se sabe, en el mercado laboral sumergido o negro se carece de derechos. ¿Qué mayor flexibilidad?

Pero después de todo esto, lo que a uno realmente le entran ganas de preguntarse es dónde estaban Ana Palacio y sus amigos del PP cuando el proceso 1.001 de 1973 abierto por el franquismo contra la cúpula sindical clandestina de CCOO o cuando ametrallaban a los trabajadores a la salida de una asamblea en la  iglesia de San Francisco en marzo de 1976 en Vitoria. ¿Donde estaban ellos en julio de 1970 cuando la policía franquista asesinaba a tiros a tres trabajadores huelguistas en Granada cuando los trabajadores de la construcción se movilizaban para negociar un convenio? ¿Donde estaban en marzo de 1972 cuando la policía franquista asesinaba a tiros a dos trabajadores huelguistas de CCOO en el Ferrol, delante del actual secretario confederal de CC.OO? ¿Donde estaban ellos cuando se sucedían las palizas y los asesinatos que sufrían los trabajadores cada vez que se les ocurría reclamar algo? Quizás estos son los auténticos ejemplos de lo bien que se llevaba la negociación colectiva y el marco de relaciones laborales bajo el régimen franquista que a Ana Palacio y al PP no le interese hoy recordar.

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41 pensamientos en “¿Vivían mejor los sindicatos con Franco?

  1. La OSE fue el resultado de la fusión de las organizaciones obreras del falangismo, el tradicionalismo y las organizaciones patronales, con el fin de organizar a trabajadores, técnicos y a patrones dentro de una sola estructura vertical, similar al fascista para las relaciones laborales en un estado corporativo, que es en lo que terminó todo (aunque seguramente sea más correcto compararlo con el modelo corporativo de la dictadura de Miguel Primo de Rivera que con el modelo fascista), frente al ideal nacional sindicalista de la Falange que en principio parecía quererse seguir (y que nunca se aplicó). En ella, todos los trabajadores, llamados “productores,” y sus patronos tenían el derecho de elegir sus representantes mediante elecciones.

  2. Tras la huelga general de Vizcaya de abril de 1962 hubo numerosos despedidos. En una reunión a la que asistieron 48 representantes de las empresas más importantes se eligió una comisión de 12 miembros para reclamar la readmisión de los despedidos. Esta Comisión Obrera se redujo después a 5 miembros cuatro católicos y un comunista, David Morín y dirigió también las luchas posteriores. La Comisión Obrera Provincial de Vizcaya fue la primera de ámbito provincial. Se creó en marzo de 1963 y dejó de funcionar a lo largo de 1964 por discrepancias entre las tendencias internas.

  3. Las Comisiones Juveniles o CCOOJJ funcionaron entre mediados de 1966 y 1971. Surgieron en las escuelas de aprendices de las grandes fábricas y se extendieron por las escuelas de formación profesional, los barrios y los lugares de ocio y de trabajo de los jóvenes. Elaboraron plataformas reivindicativas reclamando mejoras e igualdad de derechos sin discriminación de edad y el acceso a todos los niveles de la enseñanza para los trabajadores jóvenes. Convocaron manifestaciones en muchas ciudades para entregar escritos y en algunos casos sus portavoces fueron detenidos por ello. Donde más se afianzaron fue en Madrid, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Barcelona y Galicia. La necesidad de que los dirigentes de la Juveniles cubrieran las bajas que la represión causaba entre “los mayores”, además de la necesidad de cortar algunos métodos violentos introducidos por grupos radicalizados llevó a la disolución gradual de las CCOOJJ.

  4. Pues habría que preguntarle a quienes conocieron a Marcelino Camacho en la cárcel, por ejemplo, sobre lo bien que se vivía en la dictadura. Algo impensable en democracia, cuando por ejemplo los cabecillas de UGT se conchabaron para la megaestafa de la cooperativa de viviendas PSV. Nadie excepto Carlos Sotos fue condenado, y nadie devolvió un céntimo de los miles de millones de pesetas estafadas. Además, durante la dictadura los sindicalistas tenían una enorme restricción en sus derechos. Actualmente, han logrado el estatus de funcionarios del estado con todos los privilegios correspondientes, pero con el inmenso agravio de no tener que presentarse a ninguna oposición ni concurso. Paga asegurada de por vida, con jubilación, y si quieres hacerles una consulta de índole laboral, te cobrarán. Es como si vas al profesor de tu colegio público y le pides que te explique algo que no entiendes, y te responde que €200 antes de hablar. O vas al médico y te pide €200 por la consulta.

    • Lo de limbo legal es falso. Si los acosadores hubieran sido de izquierdas los jueces habrían encontrado la norma y la interpretación represiva a aplicar. Que vayan con el cuento a otra parte.

    • Estamos gobernados por la extrema derecha y Rajoy es su máximo exponente, no hay vuelta atrás con Maza de fiscal general reprobado y Lesmes presidente del Consejo General del Poder General y para mas el presidente del TC todos del partido que gobierna, que se puede esperar, es delito el chiste de El Jueves, de los titiriteros, vamos que la ley mordaza es una … (no digo nada, no vaya a ser que me detengan). Estamos en democracia a la altura de Turquía y nos hablan de Venezuela.

    • Cuando menos, es sorprendente el que los bancos puedan o pudieran condonar parte de los préstamos a los partido.
      Lo que es más que cinismo, es que el PP beneficiado también de ello, eche en cara a los demás por esta cuestión.

    • Luis María Linde hace tiempo que debería haber sido obligado a dimitir. Si no por el gobierno, ya que es su títere, por el congreso. Y los fiscales y jueces, tan exquisitos ellos para algunas cosas, ¿a qué esperan para inculpar a este tipo por casos como este? y por la salida a bolsa de Bankia y por otras irregularidades. Y encima tiene el morro de decirnos a los españoles lo que debemos votar, saltándose su papel exclusivamente regulador. TODAS las instituciones del estado están podridas desde dentro por el PP. Gracias Pedro por escoger tan buena pareja.

    • Que los bancos financien a los partidos, y a sus miembros, condonándoles préstamos, u otorgándoselos en condiciones muy favorables, era cosa sabida. Que se podría cortar esa práctica haciendo que todas las cuentas de organismos públicos y partidos políticos estén en el Banco de España, también se sabe. Que por qué no se hace: ¡lagarto, lagarto!

  5. A golpe de despidos y de condenas del Tribunal de Orden Público, el régimen de Franco intentó, con relativo éxito, restablecer la paz laboral. En Valencia, en noviembre de 1968, fueron detenidos 36 militantes de la dirección de CC.OO. y del PCE, y, en octubre de 1970, se abrió proceso a 16 miembros de la Comisión Obrera del Metal. La denuncia de las torturas practicadas por la policía contra los detenidos facilitó posteriores sobreseimientos e indultos.

  6. El pueblo lo que pedimos y exigimos son soluciones de futuro y respuestas que aseguren una mejora de las condiciones de vida y trabajo de las nuevas generaciones, unas pensiones dignas y adecuadas, un sistema educativo y sanitario avanzado y potente sin más recortes y limitaciones en su calidad y extensión, un sistema fiscal progresivo, un sistema de bienestar social extenso basado, ya de una vez, en una renta básica ciudadana como primer paso de un orden social que no tenga como guía y “Santo Grial” unos “mercados” que expropian el futuro y la soberanía a las “gentes del común”….y frente a eso existe una mezcla entre populismo e izquierda hiper-guay que lo que busca es resucitar un pasado lleno de naftalina y recrear un franquismo fantasma para ocultar su incapacidad de dar respuesta real y concreta a las demandas y necesidades del pueblo….desde luego que con esa perspectiva miope y absurda sólo se puede acabar en basurero de la historia y no en la propuesta y creación de una solución para un futuro esperanzador de avance y progreso para la inmensa mayoría de la población de este país antes llamado España….

  7. “Amazon busca repartidores a los que pagará 14 € la hora”. Pinta como un TRADE, pero se le llama FALSO AUTÓNOMO de toda la vida. Es decir, contrata a gente para que gestione mi empresa pero no me hago responsable de él, ni de sus bajas y/o accidentes laborales, ni de su seguridad social, ni le garantizo una cuota mínima de mercado ni un sueldo fijo, tampoco le paga el seguro de desempleo, y mañana me puedo deshacer de él sin ningún tipo de indemnización por despido improcedente…. etc. En definitiva, una estafa en toda regla para el estado y para los propios trabajadores. Pero como hoy en día todo vale y hay que dar gracias porque el benevolente y samaritano empresario ofrezca trabajo a la población desempleada en tiempos de crisis, sea de la calidad que sea. De aquellos polvos, estos lodos.

    • ¿Repartidores? Sea de lo que sea, se trabaja como un bestia, sin horarios ni nada. Y echa combustible a tu propio coche para que te ande dos horas, a ver si los 28 € son rentables. Esclavitud moderna.

    • Por desgracia, mientras nos vendan la “necesariedad” de que un pedido nos tenga que llegar en 2 horas en lugar de 48. O comprar camisas y pantalones a 9,95 € existirá este nuevo modelo de trabajo esclavista. En favor de la digitalización y eficiencia nos estamos cargando derechos laborales, puestos de trabajo, estándares de seguridad… Imaginar el futuro no es sólo pensar lo que la tecnología puede llegar a hacer, sino los efectos que dicha implementación puede tener en la vida de la inmensa mayoría de las personas. Y no de las élites económicas. Esperemos que sean las máquinas quienes nos paguen cuantiosas jubilaciones en el futuro porque, a este paso, vamos derechitos al desastre. Eso sí, su pedido en 45 minutos. Saludos.

    • ¡Toma estado social! Capitalismo en estado puro. Explotación al máximo nivel. Seguid votando al PP, P$o€, ERC, PNV, C’s, etc. Así les va a ellos, los capitalistas, y así nos va a los demás.

  8. Nuestra industria era cuasi preindustrial, pero se hizo muy a la brava, sin dar opciones, en la mayoría de los casos. Asturias, por poner un ejemplo, quedó hecha un solar.
    Y fue una condición necesaria y suficiente para entrar al club europeo.
    El sindicato vertical no representaba a los trabajadores. Los derechos laborales se recuperaron durante los primeros años de la Democracia, con la legalización de los sindicatos que hoy conocemos. Pero ellos fueron parte necesaria para llevar adelante las reformas laborales que siguieron a esa “bonanza” en derechos y que, en muchos casos, los fueron podando con el tiempo. El gobierno de turno y los apesebrados de los sindicatos mal llamados de “clase”.
    Para los trabajadores lanzaban un discurso que quedaba desdibujado en las reformas laborales que fueron aceptando.
    De hecho, la tan manida reconversión industrial de los 80 llevaba una bomba de relojería escondida para los trabajadores.
    El desempleo estructural de hoy es el resultado de lo sembrado anteriormente.

  9. Si analiza el crecimiento de la riqueza -lea por ejemplo al gran economista del MIT, Piketty-, ahora se trata de exigir la jornada laboral de 32 horas, o más propiamente trabajar 4 dias a la semana y todos. Con la creciente automatización del trabajo da para ello. El problema es que la globalización es económico-financiera , y de suma concentración de la riqueza y el capital. El problema es que los sindicatos internacionalmente no se mueven. Hay que globalizar también los derechos laborales.

  10. Pérez Reverte de nuevo repartiendo carnés de buenos y malos españoles en La Sexta. Valoró la situación actual de España, tanto a nivel cultural como político, donde el diputado Rufián de ERC no salió bien parado en su análisis.

    • Cuidado con las guillotinas, don Arturo. ¿Quién hubo de limpiar o sanear? Y ¿de qué? Por lo general suele hacerse contra lo diferente, contra aquello que resulta molesto a quien tiene el poder. Y eso lo enseña la Historia a quien la lee sin corsé.

    • Hay que ser comprensivos: la cúpula de Interior, integrada por amiguetes andaluces de Zoido estaba, la tarde del sábado muy ocupada con la digestión de roscones y polvorones, y con la atención centrada en el Sevilla-Betis que se iba a celebrar esa noche. No se puede estar en todo.

    • Esta autopista de peaje debería ser gratuita y de gestión estatal justamente desde que comenzó el año 2018, según sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea del año 2010. Aznar amplió la concesión hasta 2050, para ampliar el negocio, quién sabe a cambio de qué. La excusa fué un tercer túnel que se utiliza en contadas ocasiones y esa ampliación es la que la Unión Europea ha declarado ilegal http://tomaelpeajeap6.blogspot.com.es/
      El gobierno, por el caos de este fin de semana debería pasarle la factura de la UME a la concesionaria e imponer la correspondiente multa por no mantener en correctas condiciones una autopista de peaje, por la que la gente paga por circular, sabiéndose como se sabía que venía un temporal fuerte, que estaba nevando desde mediodía y que no se pusieron los medios necesarios y se estaba permitiendo el paso a la autopista aún sabiendo que estaba bloqueada únicamente para ganar más dinero. La gente no se da cuenta que mientras que lo público es un servicio, lo privado es únicamente un negocio.

    • El que paga un servicio es el que puede exigir que se le dé, si los ciudadanos pagamos con exceso las concesiones de autovías, no es para que se lo lleven crudo sino para que sean excesivamente pulcros en prestar el servicio concertado, no se les regala el dinero, se les paga y mucho para que tengan las autovías en perfectas condiciones y no para que no las hagan ni caso.
      El derecho a salir de noche no puede estar ligado a la irresponsabilidad de los “profesionales” que dirigen el estado de los viales, ustedes en Sevilla y ya irá a trabajar cuando se le antoje, el resto de ciudadanos que han de ser responsables con los trabajos por los que se les paga, esos no tienen el derecho a estar con su familia porque los responsables de mantener las carreteras limpias y en condiciones, con poner un letrero de que “hay riesgo” ya han cumplido y si estas se bloquean será por culpa de los que las pagan y las usan.

  11. Hoy puede ser un buen día para que la izquierda exija la reversión de los servicios públicos al Estado. La privatización es un fraude que deteriora la calidad de los servicios, eleva los precios, y deja en indefensión a los ciudadanos. Para mas inri, las tarifas de las autopistas serán revisadas al alza para beneficio de las concesionarias. Los privados que gestionan servicios públicos solo gestionan cobros y beneficios.

  12. Es vergonzoso que los dos máximos representantes de Interior y tráfico, descarguen su exclusiva responsabilidad en los conductores. ¿Alguien se puede creer que son cientos o miles los conductores que exponen a sus familias a un viaje de riesgo si hubiesen sido advertidos fiablemente del mismo?. Cuando estos conductores y sus familias se ven atrapados en una autopista de pago, que gestiona una empresa privada vía concesión del Gobierno, es porque saben que las que vías de circulación que antes se limpian son precisamente las autopistas de pago, las gratuitas y las autovías, dejando el resto de la red viaria para el último lugar de actuación. Por su completa irresponsabilidad deberían DIMITIR ambos “personajes”.

  13. Para propaganda la del gobierno del pp que deja tirados a sus súbditos en medio de un temporal y en vez de dimitir le endiña la culpa a los demás, cual niño de parvulario… pero bueno que se puede esperar el gobierno tiene el nivel de la población a la que representa… los españoles siempre han sido unos cazurros envidiosos… y si hablamos de la derecha nacional los adjetivos descalificativos serían interminables…

  14. No soy experto en el tema, pero debo entender que cuando de un servicio público es concedida su gestión a una empresa privada, el servicio público seguirá siendo servicio público y, por lo tanto, su buena prestación responsabilidad del Estado, independientemente de que el contrato de concesión contemple un mínimo de medidas de seguridad por parte de la empresa concesionaria. Y esto es lo que ha fallado, al menos, a criterio de la DGT y del Gobierno: que la culpa es del mal tiempo que hace, de los conductores, de la concesionaria o del “maestro armero”.
    Cualquier cosa menos abandonar el palco del campo de fútbol o de su despacho de su vivienda particular y hacer acto de presencia, al menos, en las sedes de tráfico para seguir al minuto las incidencias del caso o coordinar las iniciativas precisas.

  15. A 50 kilómetros de la capital de España (país importante del primer mundo), en una autopista de pago, en plena operación retorno de Navidad echarle la culpa al conductor es tener mucha cara y haber hecho muy mal el trabajo. No eran 4 excursionistas en una carretera de montaña. Es lógico pensar que mucha gente querrá regresar a sus casas. Cierras el tráfico, pones más quitanieves, habilitas más carriles… en fin, tienes más previsión. Pero no dejas a más de mil familias tiradas toda la noche.

  16. Internet en Sevilla es pura maravilla.
    Mientras el director general, previsoramente, pasaba el día de Reyes con un ojo en el roscón y otro en Twitter y Facebook, dispuesto a limpiar las autopistas a paladas con su propio Smartphone si fuera necesario, miles de ciudadanos irresponsables se lanzaban a colapsar carreteras y autopistas.

    • Voy a seguir “a pies juntillas” el ejemplo del Director General de Tráfico: los días en los que esté un poco cansada, haya dormido poco por estar viendo una pelí o por disfrutar más de mis hijos, no iré a clase. Mandaré a mis alumnos tareas por internet desde mi smartphone, porque en mi ciudad funciona internet tan de maravilla como en Sevilla.
      Dimisión ya de este jeta, que no lo hizo cuando el bochornoso caso de la reforma del piso de la Guardia Civil porque lo ampara su gemelo de cuello-toro Ministro de Interior.

  17. Deliveroo amenaza a la UE con 54.000 empleos menos si se reconocen los derechos de los repartidores. La Comisión Europea ha propuesto una mejora en la “transparencia y previsibilidad de los contratos de trabajo” para limitar y controlar las nuevas formas laborales de la denominada economía colaborativa.
    Indefensión y explotación en pleno siglo XXI.

    • Pues la empresa no se da cuenta de que perdiendo esos trabajadores tambien perderia en eficacia y por tanto en ventas. Son empresas de distribución basadas en empleo autónomo y subcontratas. Inversiones casi nulas, todo beneficio.
      Serían en todo caso 54.000 esclavos menos… que ya cualquier cosa cuela como “empleo”.

  18. Hola, Mariano.

    Perdona que te tutee siendo tú nuestro presidente del gobierno, pero es que esta mañana he escuchado unas declaraciones tuyas en la radio tan irrespetuosas que, qué quieres que te diga, se me hace bola tratarte de usted.
    Ante la pregunta de si las mujeres y los hombres que desempeñen las mismas funciones en una empresa deben cobrar lo mismo has contestado que “No nos metamos en eso”.
    Pero resulta, Mariano, que eso es la vida y la vida ha de estar en el centro de la política.
    Una vida ganada por muchísimas mujeres que día a día han tenido que arañar a los gobiernos sus derechos legítimos para no ser tratadas como cosas.
    Pero no nos metamos en eso.
    Porque así nos ha ido siempre de lujo, ¿no?
    Sobre todo si eres hombre.
    Porque, oye, bastante se les ha dado ya a las mujeres, que les das un trabajo y te cogen todo el brazo y hasta quieren cobrar lo mismo que los hombres. ¿Qué será lo siguiente? ¡¿Querer gobernar un país?!
    A ver, Mariano, eso quiere decir algo.
    Quiere decir que las mujeres en este país trabajan 54 días gratis al año.
    Quiere decir que se encuentran con un suelo de barro al ser casi las únicas responsables del cuidado familiar.
    Quiere decir que los trabajos domésticos realizados en su mayoría por las mujeres no están remunerados.
    Quiere decir que las mujeres tienen un techo de cristal porque se les impide ocupar puestos de relevancia y cuando los ocupan tienen que asumir roles de poder absurdos para hacerse respetar.
    Quiere decir que las mujeres se ven impelidas a elegir entre la maternidad o una carrera profesional porque los hombres no suelen asumir su parte del trato en la crianza.
    Quiere decir que las mujeres separadas con hijos e hijas a su cargo encuentran serias dificultades para reinsertarse al mercado laboral cuando llevan trabajando toda la vida pero como esclavas amas de casa.
    Quiere decir que se ven perjudicadas en sus jubilaciones porque el mundo de los hombres no reconocen que hayan trabajado nunca.
    Pero no nos metamos en eso.
    ¿Cómo va un gobierno a sancionar a una empresa que le pague menos a una mujer que a un hombre?
    ¿Cómo va a ser ilegal la desigualdad?
    ¿Sabes lo que pasa, Mariano?
    Que tú no tienes que decirnos en qué tenemos que meternos, ni cuáles son nuestras demandas, preocupaciones o sueños.
    Tú no mandas en nuestros anhelos.
    Y dará igual si quieres o no meterte en eso, porque te guste o no, ya estamos en el siglo de las mujeres.
    Ya se ha demostrado que hay otra forma de hacer política.
    Te guste o no España va a ser feminista.
    Porque esta revolución empieza en un rincón que está en cada una de las mujeres.
    Porque como decía Alejandra Pizarnik: “Soy mujer. Y un entrañable calor me abriga cuando el mundo me golpea. Es el calor de las otras mujeres, de aquellas que hicieron de la vida este rincón sensible, luchador, de piel suave y tierno corazón guerrero”.
    Eso, Mariano, no lo vas a poder parar.
    Porque eso es una toma de conciencia profunda sobre la injusticia.
    Porque las guerras que se libran en los corazones siempre son guerras ganadas.
    Porque ya está bien de tanto machismo.
    No te metas, Mariano, de verdad.
    Que no hace falta.
    No haces falta.
    Y deja que lo hagan las mujeres.
    Que a través de ese entrañable calor.
    Recuperen la igualdad sus existencias.
    La dignidad de sus cuerpos.
    Y la libertad de sus mentes.

  19. La Fundación Francisco Largo Caballero y la Universidad Carlos III de Madrid anuncian el Congreso Internacional “Los sindicatos, en clave internacional (1888-1896)”, que se celebrará entre el 19 y el 21 de noviembre de 2018, en el campus de Getafe (Madrid), de la Universidad Carlos III de Madrid.
    La temática versará sobre la acción internacional que los sindicatos han desarrollado desde su nacimiento. Las interpretaciones históricas tradicionales han atribuido la responsabilidad de las relaciones internacionales, prácticamente en exclusiva, a la acción de los Estados. Sin embargo, los sindicatos, pese a constituir entidades con carácter eminentemente nacional, han desarrollado desde sus inicios agrupaciones de tipo supranacional y han mantenido relaciones bilaterales con organizaciones sindicales de otros países. En algunas circunstancias históricas, el apoyo o el bloqueo internacional de instituciones supranacionales o de sindicatos de otros países ha sido fundamental para el desarrollo y consolidación de los sindicatos.
    El congreso estudiará las relaciones sindicales internacionales, basándose fundamentalmente en los siguientes ámbitos de estudio: las organizaciones supranacionales, las relaciones bilaterales entre sindicatos de diferentes países, las relaciones con partidos políticos de otros países y la constitución o participación en organismos humanitarios supranacionales.

  20. La trama y el personaje no pueden ser más novelescos y parecen más fruto de la imaginación desbordante y literaria de un buen escritor que de la amarga realidad de la posguerra española. Pero Albert Elder von Filek (Tschöran, Austria, 1889-Hamburgo, 1952), un aristócrata austriaco, militar derrotado en la Primera Guerra Mundial y encarcelado durante el conflicto español en una prisión republicana, llegó a convencer al general Franco y a varios de sus ministros de que había inventado una gasolina sintética a partir de agua del río Jarama, vegetales y “algunos ingredientes secretos”.

    • En la próxima que nos cuente el origen del estraperlo, de donde viene la palabra. No sería una novela, porque fue un hecho real, pero pensar que Franco, el dictador, fuera tan lerdo que se creyera semejante historia es como creer que los burros vuelan con solo batir sus orejas. Franco era militar de formación, pero tenía a su disposición una pléyade de ingenieros de primerísima línea, que, desde luego no pensaban que una joya de la tecnología, como era el coche deportivo Pegaso, pudiera funcionar con agua del río Guadarrama, sin más.

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